El magistrado Sebastián Casanello acogió un pedido del fiscal Guillermo Marijuan en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y legitimación de capitales. El legislador provincial y exfuncionario del Ministerio de Defensa, hermano del jefe de Gabinete Manuel Adorni, quedó en la mira judicial ante la sospecha de inconsistencias patrimoniales.
En un giro sustancial dentro de la causa que sacude los pasillos del poder, el juez federal Sebastián Casanello dispuso la inmediata cancelación del hermetismo en torno a las cuentas bancarias y declaraciones impositivas de Francisco Adorni, hermano del actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La medida, solicitada por el fiscal Guillermo Marijuan, abre una caja negra que podría revelar movimientos financieros y activos no declarados del también diputado provincial bonaerense.
La resolución judicial, adoptada en el marco de una pesquisa caratulada por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, apunta a detectar eventuales disparidades entre los ingresos legítimos del investigado y su real capacidad económica. El juez consideró que existen elementos de convicción suficientes como para autorizar el escrutinio de las entidades financieras y la agencia tributaria, con el objetivo de rastrear operaciones sospechosas, transferencias injustificadas o patrimonios que no se condigan con la función pública ejercida.
Francisco Adorni escaló posiciones en la administración estatal tras la llegada de Javier Milei a la Presidencia y el consiguiente desembarco de su hermano en el Palacio de Hacienda primero, y luego al frente del Gabinete de Ministros. Durante ese período, el ahora legislador acumuló roles clave dentro de la órbita castrense: primero como titular de la Unidad de Auditoría Interna del Ministerio de Defensa, y posteriormente como responsable del Instituto de Ayuda Financiera para el pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF). Esa cercanía al poder y la capacidad de manejo de recursos públicos encendieron las alarmas de los investigadores.
El salto definitivo a la arena electoral lo concretó al ser ubicado en un lugar de privilegio dentro de las listas del partido gobernante, obteniendo así una banca en la legislatura bonaerense. Sin embargo, ese ascenso meteórico también despertó el interés de la justicia, que ahora procura determinar si hubo un crecimiento patrimonial anómalo vinculado a su paso por la función pública.
Los voceros judiciales confirmaron que el fiscal Marijuan ya había solicitado estas medidas tras identificar presuntas inconsistencias entre los bienes registrados por Francisco Adorni y sus ingresos declarados. Ahora, con el levantamiento del secreto fiscal y bancario, los peritos podrán acceder a estados contables, extractos de cuentas corrientes, plazos fijos, cajas de ahorro, operaciones de compraventa de divisas, inversiones en fondos comunes y cualquier otro instrumento financiero que permita trazar el origen de los fondos.
El expediente, que permanecía en reserva parcial, tomó estado público en las últimas horas y genera repercusión en los círculos políticos, dado que alcanza directamente a uno de los funcionarios más visibles del gobierno nacional. Hasta el cierre de esta edición, el entorno del diputado provincial no había emitido declaración oficial, aunque fuentes allegadas anticiparon que su defensa legal se prepara para argumentar que toda su evolución patrimonial se justifica con ahorros previos y actividades lícitas previas a la función estatal.
Con esta decisión, el juez Casanello avanza un paso decisivo en la pesquisa, allanando el camino para que los contadores forenses y la Unidad de Información Financiera crucen datos y elaboren un dictamen determinante. La medida no implica una sentencia condenatoria, pero constituye un revés significativo para el hermano del jefe de Gabinete, cuya imagen pública queda ahora bajo la lupa de la justicia, los medios y la opinión pública. El expediente, en tanto, aguarda nuevos peritajes que podrían derivar en indagatorias o incluso en un futuro pedido de procesamiento.
