La menor fue vista por última vez el pasado domingo en horas de la noche; las autoridades difundieron sus rasgos físicos y las prendas que llevaba puestas para facilitar cualquier tipo de aporte.
En medio de una profunda preocupación que envuelve a la comunidad fueguina, la fuerza de seguridad que opera en la Provincia de Tierra del Fuego emitió un llamado urgente a la ciudadanía con el objetivo de dar con el paradero de una joven de apenas trece años de edad. La solicitud de cooperación ciudadana fue canalizada a través de la dependencia especializada en asuntos de género y protección del núcleo familiar con asiento en la ciudad de Río Grande, cuyos efectivos se encuentran abocados a la pesquisa.
De acuerdo con los pormenores revelados por la citada unidad policial, la adolescente se habría retirado de su vivienda el domingo 24 de mayo de 2026, precisamente a las nueve y media de la noche, sin que hasta el momento se tenga noticia fehaciente sobre su destino o su estado actual. Ante esta desgarradora situación, los investigadores han puesto especial énfasis en describir con lujo de detalles las características físicas de la menor, así como el atuendo que vestía en el instante de su desaparición, para que cualquier persona que pueda advertir su presencia brinde inmediato aviso a las autoridades.
Quienes lideran la búsqueda señalaron que la joven es de complexión esbelta, alcanza una estatura cercana a los ciento sesenta centímetros, posee tez blanca, cabellos lisos de tonalidad azabache adornados con un flequillo frontal, y sus ojos son de color marrón. Un dato que podría resultar de gran utilidad para los eventuales testigos es que la adolescente no luce perforaciones corporales de ningún tipo ni tampoco ostenta dibujos sobre la piel, lo cual descarta señas particulares que pudieran ayudar a su identificación visual más allá de su vestimenta.
Precisamente la indumentaria que llevaba puesta al momento de ausentarse constituye uno de los ejes centrales del pedido de colaboración. Según la información oficial, la chica vestía una remera de color negro con rayas blancas de la firma Adidas, un pantalón deportivo gris que también presentaba franjas blancas de la misma marca, y un par de zapatillas negras con vivos morados. Además, completaban su atuendo una gorra negra que tenía como distintivo la figura de un toro en tonos rojo y blanco, y sobre sus hombros portaba una mochila de color negro.
Ante este dramático panorama, las autoridades reiteran la imperiosa necesidad de que cualquier persona que haya visto a la menor o que disponga de información que pueda resultar relevante se comunique de manera inmediata con la comisaría interviniente o con los números de emergencia dispuestos al efecto. La solidaridad de los vecinos y de quienes transiten por la ciudad podría resultar determinante para esclarecer el misterio que envuelve la desaparición de esta niña y, sobre todo, para lograr su pronto regreso a un entorno seguro junto a sus seres queridos.
