Lionel Scaloni presentó la lista definitiva para el Mundial 2026 con nueve caras nuevas y la versatilidad como estandarte

Lionel Scaloni presentó la lista definitiva para el Mundial 2026 con nueve caras nuevas y la versatilidad como estandarte

El entrenador argentino agotó los plazos establecidos por la FIFA antes de confirmar los 26 futbolistas que defenderán la camiseta albiceleste en la próxima cita ecuménica, donde el conjunto nacional buscará reeditar la gesta obtenida en Qatar

El conductor técnico del combinado argentino estiró hasta el límite la ventana temporal que disponía para entregar la nómina oficial de convocados de cara a la Copa del Mundo que se disputará en territorio estadounidense. Lionel Scaloni exprimió cada minuto de reflexión antes de sellar una lista que presenta un equilibrio calculado en las distintas líneas: tres custodios del arco, ocho encargados de la última línea, once volantes y cuatro atacantes. La renovación generacional respecto a aquellos héroes que alzaron la copa en suelo qatarí resulta innegable, con nueve debutantes en este tipo de certámenes: Juan Musso, Leonardo Balerdi, Facundo Medina, Valentín Barco, Giovani Lo Celso, Nicolás González, Giuliano Simeone, Nicolás Paz y José López. El promedio etario del plantel se estabiliza en los 29 años, una cifra muy similar a la registrada durante la conquista anterior.

Ante la creciente oleada de futbolistas que arrastran diversas molestias físicas, el estratega decidió aguardar con paciencia. El técnico pisó el balón y no lo soltará hasta la víspera del estreno, programado para el 16 de junio frente a Argelia por el Grupo J, fecha límite que permite realizar modificaciones por lesiones. Con 26 fichas disponibles y una seguidilla de alarmas médicas, Scaloni apeló a una lección aprendida en la experiencia catarí: a la columna vertebral del equipo sumó intérpretes polivalentes, capaces de desempeñarse en múltiples puestos según lo requieran las circunstancias. «En los Mundiales uno tiene en mente una cosa y a medida que van pasando los partidos y tenés la suerte de ir avanzando, vas cambiando. Por eso la decisión de la lista es importante, te permite ir cambiando», manifestó el entrenador.

Si el fútbol contemporáneo se conquista en el mediocampo, no sorprende la proliferación de volantes. Cristian Romero se perfila como duda incluso para el compromiso inaugural mientras se recupera del esguince en el ligamento colateral medial de la rodilla derecha sufrido defendiendo la camiseta del Tottenham. Marcos Acuña debió abandonar el campo con una lesión muscular en la final que River Plate perdió ante Belgrano en el Torneo Apertura, generando interrogantes sobre su estado físico. Ante este panorama, ingresa en la convocatoria Facundo Medina, defensor que puede cumplir tanto en el eje de la retaguardia como en el carril izquierdo, actuando como relevo de Nicolás TagliaficoValentín Barco brilló en el Racing de Estrasburgo cumpliendo funciones de mediocampista box to box, aunque también puede aportar como marcador de punta. Nicolás González, otro de los tocados, es considerado una pieza única por Scaloni: domina el rol de extremo, volante por el sector zurdo o puede recorrer toda la banda. Giuliano Simeone replica ese perfil versátil por el costado diestro.

«Cuando hemos tenido que cambiar en Qatar como contra Holanda, lo hicimos. Tenemos jugadores que pueden hacer diferentes roles y otros que pueden aportar más vértigo o ser más verticales. No vamos a cambiar nuestra idea, pero si tiene que suceder, lo haremos. La lista está compuesta por un mix de jugadores que pueden aportarnos las dos maneras de jugar, aunque el estilo será siempre el mismo de la tenencia de la pelota, mirar el arco rival, someter y recuperar la pelota. Si no tenemos la posesión es aguantar ese momento para volver a atacar», explicó Scaloni dos jornadas antes de hacer pública la nómina, detallando así el criterio de selección que respetan sus elecciones.

Para repetir el plan de Qatar, existen matices inevitables. Ninguna realidad puede calcarse exactamente. El esqueleto del equipo se mantiene como aquel que se sostuvo competitivo para conquistar la Copa América 2024 y desplegar una actuación notable en las Eliminatorias Sudamericanas, con su punto culminante en la goleada por 4 a 1 ante Brasil. Emiliano Martínez se afirma bajo los tres palos; Nahuel Molina, Nicolás Otamendi —quien disputará su último torneo con la Albiceleste—, Cristian Romero y Nicolás Tagliafico componen la última línea; las denominadas «Ferraris» —parafraseando a Jorge D’Alessandro— circulan por el mediocampo con Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac AllisterLionel Messi más Julián Álvarez o Lautaro Martínez completan el frente ofensivo.

El espacio dejado por Ángel Di María ha sido ocupado con éxito por otras denominaciones: Thiago Almada —un enlace que se reinventó en el fútbol europeo—, González o Simeone. Scaloni comprende que no es equivalente, sin que ello implique menoscabo para los futbolistas que han rendido; simplemente, aquello que ofrecía el Fideo resulta difícil de hallar en el repertorio de cualquier seleccionado. «Es imposible reemplazarlo, como Messi cuando no esté más. Lo que hay que intentar hacer es convivir, seguir siendo competitivos sabiendo que es imposible reemplazarlo, no sólo por su calidad, sino por lo que le generaba a los rivales, es irremplazable. A nosotros nos podía jugar por derecha, por izquierda, pero son cosas que a todos los entrenadores le van pasando, todos van cumpliendo años y nuestra meta como seleccionadores es ir mirando abajo, buscar chicos jóvenes que puedan aportar y meter presión a estos grandes jugadores. Ángel es uno de los mejores jugadores que ha tenido la historia del fútbol argentino. Buscaremos la manera de jugar que sea parecida a cuando él estaba, sin su gambeta y la genialidad que él tenía», describió el director técnico.

Hasta allí, el panorama aparece claro. El verdadero desafío reside en los imponderables, que en esta cita ecuménica se manifestaron con una anticipación inusual. Si Cristian Romero no llega en condiciones al estreno, su puesto será ocupado por Lisandro Martínez, quien cerró la temporada en gran forma con el Manchester United. Lionel Messi concluyó su participación en la MLS con el Inter Miami arrastrando una sobrecarga muscular en el isquiotibial izquierdo. Se estima que en aproximadamente diez jornadas podría retomar la actividad competitiva. En el hipotético escenario de que el capitán no esté disponible para el debut —suposición difícil tratándose del diez—, Scaloni podría apelar a una dupla que ya demostró su eficacia: la Araña Álvarez y el Toro Martínez.

El cuarto integrante del mediocampo dependerá del planteamiento táctico según el adversarioNicolás González —habrá que evaluar su estado físico, recuperándose de un desgarro en un replay de la pesadilla que atravesó en 2022— se perfila como un sucesor natural del estilo de Di María. Giuliano Simeone también, aunque con una fisonomía más potente y aguerrida. Thiago Almada ofrece otras características, menos vértigo y mayor inventiva, aunque le perjudica la escasa continuidad que le otorgó el otro Simeone, el Cholo, en el Atlético de Madrid.

La inquietud principal, sin embargo, se concentra en el lateral derechoGonzalo Montiel sufrió un desgarro en el isquiotibial izquierdo durante la semifinal del Torneo Apertura ante Rosario Central, disputada el 16 de mayo. Nahuel Molina, el habitual ocupante del puesto, también se recupera de una ruptura fibrilar, aunque lleva una semana adicional de rehabilitación tras lesionarse el 9 de mayo en el enfrentamiento entre el Atlético de Madrid y el Celta. El defensor que ejecutó el penal que destrabó la gloria en el estadio Lusail permanece bajo observación. Tan crítico es el panorama que en el grupo de respaldo que el cuerpo técnico decidió llevar a Estados Unidos para los amistosos ante Honduras e Islandia del 6 y el 9 de junio figuran Nicolás Capaldo y Agustín Giay, dos jugadores capaces de desempeñarse en esa función. El entrenador ya demostró que no le tiembla el pulso cuando la salud de sus convocados corre riesgo, como evidenció al descartar a Nicolás González y Joaquín Correa antes de Qatar por no encontrarse al cien por ciento, siendo reemplazados de urgencia por Thiago Almada y Ángel Correa.

La nómina admite cierto debate en algunos rubros. Emiliano Buendía fue figura del Aston Villa en la final de la Europa League y ya había integrado la prelista en 2022, cuando poseía menor reconocimiento. La interrogante es: ¿quién le cedería su lugar? ¿Giovani Lo Celso? El ex Rosario Central, actualmente en el Betis, constituye una debilidad confesa de Scaloni. Disputó 32 encuentros en la temporada, anotando tres tantos y brindando tres asistencias, sin ser siempre titular. Pero en las oficinas de Ezeiza entienden que aporta un elemento distintivo: cerebro ante el músculo cuando se obstruyen los caminos; tenencia cuando se requiere acunar el esférico. Y funciona como amalgama para las sociedades.

Franco Mastantuono pudo haber sido el Lo Celso de esta lista. Transitaba camino a serlo. Sin embargo, tras un arranque promisorio, su desembarco en el Real Madrid no resultó como se esperaba y quedó rehén de un vestuario convertido en volcán, que devoró a dos técnicos —Xabi Alonso, protector del argentino, y Álvaro Arbeloa—. A sus 18 años, le aguardan múltiples revanchas en el porvenir.

Marcos Senesi es otro de los nombres que puede generar controversia. Supo desechar la oferta para representar a Italia priorizando la camiseta argentina. Redondeó una gran temporada en el Bournemouth y, tras quedar libre, libran una puja por su ficha Tottenham, Chelsea y Manchester United, aunque los Spurs parecen llevar ventaja. Había ofrecido rendimientos sólidos cuando fue probado, salvo en el amistoso frente a Mauritania. La opción de Scaloni por Medina, que ocupa dos casillas en el tablero, lo dejó sin oportunidades. Máximo Perrone, autor de un gran año en el Como junto a Nicolás Paz —a quien llevaron a la Champions— también pujó por estar. Pero la plaza la obtuvo Barco.

Y está el caso de Acuña, quien había elevado su nivel en River Plate hasta convertirse en uno de los hombres más ovacionados. Muy querido en la intimidad del plantel y parte del núcleo animado por Dibu Martínez, Cuti Romero y Lisandro Martínez, dejará un vacío significativo en el día a día del conjunto.

«Cambiamos o renovamos cuando el que viene de abajo está muy bien y el que está jugando no lo viene haciendo tan bien. Es una señal que siempre hemos dado y no hemos encontrado en ellos esa baja de tensión, siempre querían más. Entonces, no veo por qué cambiarlos. Hemos sido siempre sinceros con ellos y los chicos que están hoy no nos han mostrado no querer estar, no bajar el nivel y así hemos actuado con los que están. Sumados a que la edad de algunos está justa y, en el caso de Otamendi, compite como si tuviera 30 años. Las cosas están dadas como para que los que estén se lo merezcan», anticipó Scaloni antes de caracterizarse como actor, al estilo de las publicidades, y dejar en las redes sociales el video con el anuncio de su lista.

«Que la gente confíe, no los vamos a dejar tirados», había solicitado Messi tras el traspié ante Arabia Saudita en Qatar, que funcionó como impulso para que Argentina atrapara la tercera estrella. «A los hinchas les digo no los vamos a dejar tirados; vamos a dar el máximo para que sea difícil batirnos y que vengamos con una alegría», tomó la frase Scaloni y la inscribió en la bandera versión 2026. Con una lista que renueva buena parte de sus efectivos aunque conserva varios de los nombres del pasado, pero alimentada por la misma ilusión de siempre.

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