El Norte Grande condiciona su apoyo al Gobierno: obras urgentes a cambio de respaldo parlamentario

El Norte Grande condiciona su apoyo al Gobierno: obras urgentes a cambio de respaldo parlamentario

En una cumbre en el Consejo Federal de Inversiones, los diez mandatarios regionales expusieron sus reclamos al ministro del Interior, Diego Santilli. Entre advertencias y gestos de diálogo, reclamaron soluciones inmediatas para rutas, energía y la microeconomía, mientras el oficialismo busca destrabar proyectos clave en el Congreso.

En una extensa jornada de negociaciones celebrada en la sede del Consejo Federal de Inversiones, los diez gobernadores que integran la región del Norte Grande se reunieron cara a cara con el ministro del Interior, Diego Santilli, en un encuentro que evidenció tanto la voluntad de diálogo como las profundas asfixias estructurales que aquejan a esas provincias. Lejos de limitarse a una cortesía institucional, la cita derivó en un intercambio directo donde los líderes provinciales, sin rodeos, plantearon que cualquier acompañamiento parlamentario a las iniciativas del Ejecutivo nacional estará supeditado a la concreción de obras fundamentales en sus territorios.

El cónclave se desarrolló en dos momentos diferenciados. Inicialmente, hubo una instancia de charla general con equipos técnicos y asesores, pero luego esos funcionarios se retiraron y el diálogo quedó reducido a los diez gobernadores junto a Santilli y el titular del CFI, Ignacio Lamothe. Según confiaron a este medio algunos de los presentes, “la conversación fue de tipos grandes, sin vueltas”. Fue el ministro del Interior quien abrió la deliberación con un discurso centrado en la coparticipación federal de impuestos, señalando que en mayo se registró un incremento de ocho puntos, y que también crecieron los ingresos provinciales y las recaudaciones fiscales.

Sin embargo, el tono conciliador inicial pronto dejó paso a las exigencias concretas. Santilli puso sobre la mesa una serie de proyectos que el Poder Ejecutivo considera impostergables en el Congreso nacional: el denominado Super RIGI, destinado a facilitar el ingreso de empresarios tecnológicos estadounidenses; la reforma electoral; los pliegos de jueces; y la prórroga o ampliación de beneficios para las llamadas zonas frías, entre otras iniciativas. Frente a esto, los mandatarios regionales expusieron sus reparos, aunque muchos de ellos han sido, durante casi tres años de gestión de La Libertad Avanza, aliados parlamentarios que votaron sistemáticamente todo lo que el oficialismo requirió.

Uno de los puntos más espinosos fue el de las zonas frías. Allí, Santilli intentó calmar las aguas al asegurar que “el que verdaderamente lo necesite va a continuar con el acompañamiento”. Fuentes oficiales agregaron que, en materia de abastecimiento de gas, se trabajó articuladamente entre Nación y provincias para garantizar el suministro a la industria del norte, y que la semana pasada se alcanzó un acuerdo. No obstante, no se brindaron precisiones sobre los términos de ese entendimiento, aunque se especula que podría estar vinculado a proyectos de zonas cálidas, es decir, subsidios energéticos para las provincias del norte durante los días de verano, cuando las temperaturas extremas golpean con mayor crudeza a la población.

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, fue uno de los que marcó con mayor claridad las diferencias. En sus declaraciones, explicó que los líderes provinciales le transmitieron al ministro que también poseen una agenda propia, con problemas acuciantes que resolver y reclamos legítimos de sus ciudadanos. Sáenz subrayó que esa agenda no se agota en discusiones macroeconómicas, sino que atraviesa las rutas y los dramas de la microeconomía. “Empiezan a no funcionar los motores que son el consumo y las inversiones”, advirtió, reclamando que esas cuestiones sean incluidas en la agenda nacional. Elevando el tono, el salteño exigió: “De una vez por todas necesitamos que vean un país en su conjunto y no solo las necesidades del gobierno nacional. El tema de las rutas no da para más. Hay que buscar una solución inmediata”. Y sentenció que, si bien entienden la urgencia oficial por tratar modificaciones a la ley electoral, no cree que esos sean los problemas que la gente, especialmente en el norte argentino, esté esperando que se resuelvan.

En una sintonía similar aunque con un matiz más conciliador, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil —quien, al igual que Osvaldo Jaldo de Tucumán, ganó su último comicio con la boleta del peronismo pero luego respaldó casi todas las iniciativas de Javier Milei— lanzó una moderada pero firme advertencia: “Hay cosas que ya no dan para más, como el tema de las rutas nacionales. Estamos dispuestos algunas provincias a trabajar de forma conjunta para encontrar una solución, inclusive con el tema de la minería, pero para eso también se necesitan obras de energía y de gas”. Jalil señaló que existen dos, tres o cinco obras que serán fundamentales para el desarrollo del norte, y agradeció a Santilli por haber concurrido al CFI para empezar a interactuar.

El encuentro no podía eludir las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, quien pronosticó que el año próximo “la economía se va a llevar puesta a la política”. Consultados al respecto, los mandatarios no ocultaron su malestar. Sáenz disparó: “Dios quiera que eso así sea y que la economía se lleve puesto todo, pero que no se lleve puesto a los argentinos, como está sucediendo ahora”. Y remató con un ejemplo concreto: “No puede ser que tengamos que estar pidiendo que se garantice el abastecimiento del gas al Norte y que hoy tengamos que pedir que se termine una obra que hace un año tendría que haber comenzado y ya debería estar terminada”. Para cerrar, el gobernador salteño hizo un llamado a la madurez política: “Tenemos que ponernos a trabajar entre todos sin egoísmo, sin vanidades, sin mezquindades y sin hacer política porque falta muchísimo tiempo para las elecciones”.

Además de los ya mencionados Gustavo Sáenz, Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo, Ricardo Quintela (La Rioja) y Gildo Insfrán (Formosa), estuvieron presentes en el CFI sus pares del Chaco, Leandro Zdero; de Corrientes, Juan Pablo Valdés; de Jujuy, Carlos Sadir; de Misiones, Hugo Passalacqua; y de Santiago del Estero, Elías Suárez. La foto final mostró a los diez líderes del Norte Grande unidos en el reclamo, pero con matices que van desde la confrontación abierta hasta la negociación pragmática. El Gobierno nacional, por su parte, obtuvo un mensaje claro: sin obras concretas y sin atención a la microeconomía regional, el respaldo parlamentario no estará asegurado, ni siquiera de aquellos gobernantes que hasta hoy fueron considerados aliados dóciles. La pelota, ahora, está en el tejado de la Casa Rosada.

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