Entre gestos diplomáticos y tensiones internas: el gobierno redefine su rumbo entre la comunidad judía y el tablero legislativo

Entre gestos diplomáticos y tensiones internas: el gobierno redefine su rumbo entre la comunidad judía y el tablero legislativo

Mientras el mandatario refuerza su vínculo con Israel a través de homenajes religiosos y encuentros estratégicos, el oficialismo convoca a una mesa política para destrabar la agenda parlamentaria, sacudida por recientes desavenencias internas.

En un contexto global signado nuevamente por la escalada de hostilidades en Medio Oriente, el jefe de Estado argentino ha decidido intensificar su acercamiento a uno de sus aliados geopolíticos más relevantes. Para ello, desplegará una serie de actividades de alto perfil que combinan espiritualidad, diplomacia y deporte, mientras que, en el plano doméstico, el Ejecutivo busca reordenar su estrategia legislativa tras una semana atravesada por diferencias internas que amenazaron con fracturar la disciplina oficialista.

La primera de estas señales públicas tendrá lugar este lunes a las 21.30, cuando el Presidente participe en el Palacio Libertad de la Ciudad de Buenos Aires de una ceremonia denominada «Tributo al Rebe de Lubavitch». Se trata de una conmemoración por el trigésimo segundo aniversario del fallecimiento del rabino Menajem Mendel Schneerson, una figura espiritual de profunda influencia dentro de un amplio sector de la colectividad judía. El mandatario ha manifestado en repetidas ocasiones su admiración por esta personalidad religiosa, a cuyo sepulcro ya ha peregrinado en dos oportunidades: la primera, tras asumir la Presidencia, y la segunda, en marzo del corriente año.

Según detalló la organización Jabad Argentina, el anfitrión de la Casa Rosada pronunciará unas palabras en honor al Rebe, y junto a él expondrá Yosef Chaim Ohana, un excombatiente de las Fuerzas de Defensa de Israel que permaneció dos años cautivo como rehén del grupo terrorista Hamas en la Franja de Gaza. Al día siguiente, el Presidente recibirá a Ohana en la sede gubernamental a las 10 de la mañana, en una jornada que también contempla la recepción de cartas credenciales de representantes diplomáticos y una reunión al mediodía con delegaciones argentinas que participarán en los Juegos Macabeos, conocidos popularmente como las “Olimpiadas Judías”, un certamen multideportivo de carácter internacional que se organiza cada cuatro años en territorio israelí bajo el paraguas de la Unión Mundial Maccabi.

Estos múltiples guiños hacia el Estado hebreo se producen en medio de una nueva escalada del conflicto en Oriente Próximo, que incluyó una batería de ataques con misiles lanzados desde Irán contra suelo israelí, algo que no ocurría desde el alto el fuego pactado el pasado 8 de abril. En sintonía con esta orientación geopolítica, el miércoles el Presidente viajará a la provincia de Córdoba para presenciar los ejercicios combinados que las Fuerzas Armadas argentinas realizan junto a tropas de operaciones especiales de los Estados Unidos.

Paralelamente, mientras la figura presidencial concentra su exposición pública en asuntos internacionales, el Gobierno ha convocado para el jueves a una nueva reunión de la denominada “mesa política”, con el objetivo de poner en orden la estrategia legislativa después de una semana signada por roces internos que dejaron al desnudo las costuras del oficialismo. El antecedente más inmediato de estas tensiones fue una compleja sesión en el Senado, donde la jefa de la bancada libertaria protagonizó un acto de rebeldía al argumentar una objeción de conciencia para no secundar el rechazo de su propio bloque al pliego de una jueza cuestionada por Javier Milei debido a su vínculo familiar con un periodista.

El desenlace de aquella jornada fue adverso para los intereses oficialistas: no se logró frenar la postulación de María Verónica Michelli, y el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada debió ser postergado. No obstante, el oficialismo rescató la aprobación de setenta y cuatro pliegos, a los que calificó como el “inicio de la reconstrucción de la Justicia”. Aunque desde la Casa Rosada se buscó bajar las tensiones y evitar un enfrentamiento directo con la exministra de Seguridad, su nueva exhibición de independencia reavivó fricciones que ya habían salido a la luz tras su reclamo a Manuel Adorni para que adelantara la presentación de su declaración jurada.

En ese clima, la mesa política volverá a reunir cara a cara a la senadora porteña con el jefe de Gabinete y los primos Menem, alineados políticamente con Karina Milei, con el fin de definir los próximos pasos en el Parlamento. En un mes atravesado además por el inicio del Mundial de Fútbol, el oficialismo anticipa que la Cámara de Diputados no celebrará sesiones antes del 24 de junio. Recién hacia finales de mes se prevé una convocatoria para debatir proyectos clave como el Super-RIGI, la Ley de Lobby y el acuerdo con los holdouts derivado del default de 2001. Mientras tanto, el Senado tampoco sesionará en el corto plazo, en tanto se profundizan las negociaciones con los bloques aliados para destrabar la iniciativa de Federico Sturzenegger y otras normas que aguardan tratamiento en la cámara alta.

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