El expediente que cruza la cancha: la declaración jurada de Adorni, un “partido” pendiente entre la Rosada y los tribunales

El expediente que cruza la cancha: la declaración jurada de Adorni, un “partido” pendiente entre la Rosada y los tribunales

Mientras el planeta fútbol concentra su atención en el pitazo inicial del Mundial en Estados Unidos, en los despachos oficiales y en los pasillos de Comodoro Py se juega una prórroga silenciosa pero tensa. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue sin presentar su tan esperada declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, en medio de un informe contable que revelaría gastos por cerca de un millón de dólares en apenas un año, muy por encima de sus ingresos declarados. La fiscalía ya analiza pedir explicaciones, un paso previo a una posible indagatoria.

En la Casa Rosada ya no hablan de días, sino de horas. La misma ansiedad que despierta el Mundial en las hinchadas se replica, con otro tono y otras apuestas, en el despacho del jefe de Gabinete y en los tribunales federales. Es que el tan postergado documento que Manuel Adorni debe entregar ante la Oficina Anticorrupción se ha convertido en el dibujo más esperado del año político, una suerte de rompecabezas patrimonial que, según fuentes cercanas al funcionario, “probablemente” vea la luz esta misma semana. La coincidencia temporal con el inicio del torneo de selecciones no es menor: mientras los jugadores corren detrás del balón y las pantallas se llenan de goles, el gobierno confía en que la conversación pública quede atrapada por la fiesta del fútbol, y el foco mediático se desvíe, aunque sea por unos días, del rompecabezas financiero del vocero.

Sin embargo, en Comodoro Py la pelota rueda por otro lado. Allí arde un documento que se espera con igual o mayor fervor: el informe elaborado por la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI). Ese texto contiene el detalle minucioso de los inmuebles adquiridos por Adorni, sus deudas y un torrente de erogaciones que, en poco más de doce meses, rondarían el millón de dólares. Una cifra que resulta inexplicable a la luz de sus ingresos formales. Los denominados “otros” haberes, entre los que figuran operaciones con criptomonedas, también están siendo sometidos a la lupa forense. En los pasillos judiciales ya se susurran conceptos más graves, aún no confirmados, como la existencia de sobresueldos encubiertos o maniobras de lavado de activos. La fiscalía, liderada por Gerardo Pollicita, estaría a punto de solicitarle al funcionario que “explique” el origen de su patrimonio, un trámite que en la jerga forense equivale al calentamiento previo a la indagatoria y, eventualmente, a un procesamiento.

La postergada declaración jurada de Adorni llega más de un mes después de que Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado y otrora dura ministra de Seguridad, le exigiera públicamente que presentara los papeles “de inmediato”. Aquella interpelación marcó el primer desmarque político de peso de la exministra respecto de la Rosada, y desencadenó una respuesta desesperada del propio Javier Milei. El presidente debió interrumpir su última gira por Los Ángeles para apagar el incendio político: desde California, llamó por teléfono a un canal de noticias afín y prometió que la “pintura” patrimonial estaría lista “en los próximos días”. Pero los días se estiraron hasta convertirse en semanas, y las semanas, en más de un mes. Mientras tanto, por los tribunales siguieron desfilando testigos y se filtraron nuevas exposiciones incómodas: dos viajes relámpago a Gualeguaychú a fines de 2024 y 2025, una escapada a Bariloche a mediados de 2024, y el fin de semana perdido en Madrid de su cónyuge, Bettina Angeletti, junto a un grupo de amigas. Consultados sobre las razones de la demora, el círculo del exvocero se limita a repetir que el documento aún no está “terminado de confeccionar”. Algún día, añaden con un suspiro.

La excusa oficial siempre fue la misma: al dibujo aún le faltaban pinceladas. Adorni habría postergado su presentación a la espera de que algún nuevo testigo aportara un dato fresco en el expediente judicial, una maniobra especulativa para cubrirse de quedar en offside. Pero el paso del tiempo terminó desnudando la jugada, y también el juego en espejo con los avances de la causa que llevan adelante el fiscal Pollicita y el juez Ariel Lijo. Aunque el funcionario podría haber esgrimido la excusa reglamentaria de que la fecha límite para entregar la declaración jurada vence recién el 31 de julio (plazo que corre para todos los agentes del Estado), los tiempos de la justicia y de la política son otros. El testimonio del contratista Matías Tabar —implicado en la reforma de la propiedad conocida como Indio Cuá— y la presión pública de Bullrich precipitaron los acontecimientos.

En los círculos políticos se especula con que el documento final intente justificar el descomunal patrimonio apelando a una herencia repentina, a un prestamista capaz de aportar sumas cuantiosas en blanco, o incluso a un acogimiento al régimen de inocencia fiscal. Sin embargo, lo que parece inevitable es que aflorarán diferencias abismales con su declaración jurada de 2024, por lo que el escándalo —bautizado ya como “Adornigate”— estará lejos de cerrarse. Acumula tres largos meses de desgaste para la gestión Milei, desde que la fotografía de Angeletti paseando in fraganti por la tumba del Rebe de Lubavitch a principios de marzo empañó la “Argentina Week” y desató una barranca abajo sin fondo para la imagen de su esposo.

El informe de la DAFI, salvo sorpresas mayúsculas, estará compuesto por un inventario escalofriante. Por un lado, las propiedades: una casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, adquirida por 120.000 dólares (20.000 al contado y el resto financiado), y un semipiso en la calle Miró al 500, en una de las zonas más exclusivas de Caballito, por otros 230.000 dólares (30.000 en efectivo y 200.000 financiados). A eso se suma la refacción a nuevo de Indio Cuá, que demandó 245.000 dólares abonados en billetes, con pileta, cascada, mármol travertino y jacuzzi incluidos. Los viajes acumulan alrededor de 30.000 dólares en efectivo, aunque esa cuenta se quedará corta: incluye, por ejemplo, el pasaje de regreso desde Nueva York, pero omite el costo del hotel The Langham, en plena Quinta Avenida. Adorni aseguró haber pagado todo de su propio bolsillo, sin cargar gastos al Estado, pero este diario reveló que Javier y Karina Milei desembolsaron 3.277 dólares cada uno por sus habitaciones en ese mismo establecimiento, y el vocero permaneció más noches en la ciudad. Algo similar ocurre con el viaje de Bettina a Madrid: el desplazamiento está comprobado, pero no el nivel del gasto. Y la estadía en el Llao Llao: se sabe que la costeó un empleado de IRSA, la empresa madre de Eduardo Elzstain, aunque la fiscalía no profundizó en esa línea. A la cuenta se suman excursiones a Punta del Este, Aruba, Bariloche y Gualeguaychú, entre otros destinos.

Los gastos corrientes no resultan menos explosivos: otros 20.000 dólares cada mes se consumen en cuotas de colegios privados, expensas, seguros y tarjetas de crédito. A ese total se añade el alquiler de una casa contigua en Indio Cuá mientras se realizaban las refacciones. Solo las tarjetas de crédito —incluyendo la de Angeletti— acumularon 85 millones de pesos en 2025. La suma expone a las claras un enriquecimiento patrimonial sin justificación aparente. En este tipo de acusaciones, la carga de la prueba se invierte: es el funcionario quien debe explicar de dónde obtuvieron los fondos para sostener el nivel de vida que se le conoce. Ese será el próximo paso en la causa judicial.

Todo indica que la indagatoria y el procesamiento son solo cuestiones de tiempo. La gran incógnita es cuándo ocurrirán. Es muy probable que entre las novedades judiciales y la respuesta de Adorni ante los tribunales pase mucho fútbol. El vocero deberá presentar su propio descargo, y recién entonces la fiscalía evaluará si resulta convincente o si avanza con la citación formal. Por la magnitud de algunas erogaciones, en los pasillos forenses ya se habla de sospechas firmes de lavado de dinero. Resta ver, además, qué arroja el análisis de los ingresos vinculados al mundo de las criptomonedas, una órbita a la que Adorni estuvo asociado al menos desde 2022. Este diario reveló que ese año dictó una “masterclass” para la empresa NW Traders, de Mauricio Novelli, la pata local de la criptoestafa de LIBRA, quien también lo había convocado para ser la apertura del Tech Forum de 2025, evento que finalmente se frustró.

El Mundial arranca este jueves y los televisores de la Rosada lo seguirán con atención, al mismo tiempo que en la Casa de Gobierno se celebrará una reunión de mesa política. El álbum de figuritas, a priori, estará completo: Adorni, Bullrich y Karina Milei volverán a verse las caras, y la declaración jurada del jefe de Gabinete será probablemente uno de los temas más calientes de la interna libertaria, junto al pliego de la jueza platense Verónica Michelli. Resta saber si Bullrich, esta vez, obtiene una respuesta satisfactoria de su par. La semana pasada, desde Mendoza, ella misma le impuso un plazo: el día 15. Fue un lapsus en vivo cuando enfrentó los micrófonos. Quizás tenga suerte y los tiempos se aceleren. Pero, como en todo partido decisivo, hasta que el árbitro no pita el final, cualquier resultado es posible.

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