La Rosada teje una «foto de unidad» en Tucumán mientras Santilli negocia la reforma electoral y la reelección de Milei

La Rosada teje una «foto de unidad» en Tucumán mientras Santilli negocia la reforma electoral y la reelección de Milei

El flamante jefe de Gabinete busca el respaldo de los gobernadores para destrabar la eliminación de las PASO, aunque las dudas sobre las «colectoras» y el financiamiento partidario generan incertidumbre. Karina Milei ya puso la mira en el Congreso post-mundial, mientras el Presidente se prepara para nuevas giras internacionales y la vicepresidenta Villarruel confirma su presencia en el acto tucumano.

Con el nuevo jefe de Gabinete ya instalado en el despacho de Balcarce 50, el oficialismo se prepara para una semana de alto voltaje político en la que el principal objetivo será consumar una postal de inusual relevancia simbólica: la imagen de Javier Milei compartiendo escenario con un nutrido grupo de mandatarios provinciales en la provincia de Tucumán, en el marco de los festejos por el Día de la Independencia. Esta ambiciosa jugada escénica, que pretende exhibir un frente amplio de gobernadores alineados detrás de la figura presidencial, se complementará con una convocatoria a la mesa política del oficialismo, cita que tendrá la particularidad de desarrollarse sin la presencia del ahora exvocero Manuel Adorni, y que servirá como termómetro de la nueva dinámica interna tras los recientes cambios en el organigrama ejecutivo.

El respaldo simbólico que los líderes provinciales puedan brindar al Presidente en la histórica provincia norteña se traducirá, en la práctica, en un capital político que Diego Santilli buscará capitalizar de manera inmediata en el ámbito legislativo. El flamante responsable del Consejo de Ministros tiene como misión prioritaria garantizar los votos necesarios en el Parlamento para que Karina Milei, hermana del mandatario y artífice de la estrategia política de La Libertad Avanza, pueda concretar una de las iniciativas que más entusiasmo despiertan en el círculo íntimo del poder: la tan mentada reforma del sistema electoral. Sin embargo, la falta de definiciones precisas en torno al articulado del proyecto que propone la abolición de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) mantiene en vilo a los gobernadores, quienes observan con recelo y escepticismo los contornos de una iniciativa que podría modificar sustancialmente el tablero político de cara a los comicios venideros.

Durante el fin de semana que precedió a su asunción formal, Santilli concedió una serie de entrevistas en las que procuró despejar algunas incógnitas sobre el contenido del proyecto, aunque sus declaraciones generaron más preguntas que certezas. Al ser consultado sobre la polémica figura de las candidaturas colectoras, el nuevo jefe de Gabinete fue taxativo al señalar que, si bien en el recinto legislativo existen diversas propuestas al respecto, el eje principal de la iniciativa oficial no transita por ese carril. En sus propias palabras, el objetivo primordial consiste en establecer un ordenamiento riguroso en el financiamiento de los partidos políticos, dejando en claro que, más allá de los mecanismos internos que cada fuerza pueda implementar para dirimir sus candidaturas, la eliminación de las PASO no debería ser interpretada como un retroceso en términos democráticos, sino como una optimización de los recursos y un saneamiento del sistema.

La hermana del Presidente, en tanto, ha sido tajante al delinear los planes del oficialismo para el período posmundialista. En un cónclave celebrado la semana pasada en la Casa Rosada con diputados y senadores de la bancada libertaria, Karina Milei dejó sentado que una vez culminada la cita ecuménica del fútbol, toda la maquinaria legislativa se abocará sin contemplaciones a impulsar las transformaciones que consideran impostergables para garantizar la continuidad del proyecto de gobierno. Entre esas reformas, mencionó no solo la modificación del régimen electoral, sino también otras iniciativas de menor popularidad, como la revisión de los beneficios contemplados en la ley de zonas frías. En esa misma línea, el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, asumió la defensa de este último proyecto durante su primera conferencia de prensa desde el icónico balcón de la sede gubernamental, argumentando que los subsidios estatales no pueden extenderse de manera indiscriminada y que es imperioso que los ciudadanos asuman una cuota de responsabilidad en el consumo energético, sugiriendo incluso medidas tan particulares como la reducción del uso de gas domiciliario y el abrigo como alternativa frente a las bajas temperaturas.

Este mismo martes, Ravier se apresta a brindar su segunda exposición ante los medios, aunque con una modificación horaria motivada por el encuentro deportivo de la selección argentina: la cita se adelantó treinta minutos, pasando de las once a las diez y media de la mañana. Lo que permanece como una incógnita es la concreción de la reunión de la mesa política, que en teoría estaba programada para esa misma jornada en horas de la tarde, pero que desde las filas oficialistas aún no ha recibido confirmación oficial. De efectivizarse, este encuentro marcaría el debut de los nuevos funcionarios en el ámbito de la toma de decisiones estratégicas, configurando un escenario inédito que permitirá evaluar la capacidad de articulación del renovado equipo.

En el plano de las alianzas territoriales, los gobernadores, catorce de los cuales acompañaron la ceremonia de jura de Santilli, se aprestan a reeditar su aparición pública al lado de Milei en la provincia de Tucumán. El año anterior, el mandatario nacional había eludido su presencia en la vigilia del 8 de julio, aduciendo razones climáticas producto de la densa neblina que impidió el despegue de su aeronave. No obstante, el gesto de respaldo más contundente se había materializado en el mismo escenario doce meses atrás, cuando dieciocho líderes provinciales suscribieron junto al Presidente el denominado Pacto de Mayo en la Casa Histórica, un acto que pretendía sellar un compromiso de gobernabilidad y reformas estructurales.

A la convocatoria tucumana se sumará este año una presencia de notable significación política: la de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien aceptó la invitación cursada por el gobernador anfitrión, Osvaldo Jaldo, un aliado estratégico del Presidente. Las declaraciones del mandatario provincial, al afirmar que «Tucumán no excluye a nadie», buscaron desdramatizar cualquier posible tensión, aunque no pasaron desapercibidas las recientes apariciones de la titular del Senado en actos oficiales, como el del Día de la Bandera en Rosario, donde su gesto de dar la espalda al primer mandatario durante la entonación del himno nacional fue interpretado como un gesto de marcada autonomía y, para algunos, de velado distanciamiento.

Entre los mandatarios provinciales, la designación de Santilli ha sido recibida con un moderado optimismo, especialmente si se compara con la relación prácticamente inexistente que mantuvieron con su antecesor, Manuel Adorni. Fuentes cercanas a los gobernadores consultadas por este medio expresan que el nuevo jefe de Gabinete «habla nuestro idioma», en contraposición al estilo de comunicación que caracterizó a los anteriores funcionarios. No obstante, esa valoración inicial no alcanza a disipar las sombras de desconfianza respecto de la efectiva capacidad de Santilli para cumplir las promesas que esboza. Los líderes provinciales son conscientes de que el flamante ministro coordinador, aunque ha escalado desde un tercer anillo de poder a una posición más cercana al centro de la toma de decisiones, no integra el círculo íntimo de confianza del Presidente, y especulan que las definiciones clave en materia de recursos fiscales y distribución de fondos continuarán siendo atribución exclusiva de Karina Milei y del ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, quienes ejercen un control férreo sobre la chequera estatal.

Desde las filas del PRO, en tanto, la llegada de Santilli al vértice del Gabinete ha sido celebrada como un paso que allana el camino hacia un entendimiento más profundo con Mauricio Macri. Dirigentes del amarillo manifestaron su convicción de que este movimiento facilita un acuerdo estratégico que permita garantizar la reelección de Milei, al tiempo que descartaron cualquier ambición presidencial del fundador del PRO para los comicios del año entrante. En ese contexto, sostienen que «el invento ya está en la Casa Rosada y hay que respaldarlo», en clara alusión a la necesidad de subordinar los intereses partidarios al objetivo superior de la continuidad del actual proyecto político.

En sintonía con esa línea argumental, el propio Santilli ha dejado entrever sus aspiraciones personales, al manifestar su deseo de que Karina Milei le confiera, llegado el momento, la candidatura a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, un distrito clave que el oficialismo considera prioritario para consolidar su expansión territorial. Paralelamente, el nuevo jefe de Gabinete no descarta la posibilidad de que el apoyo legislativo que el PRO pueda brindar al oficialismo se traduzca en un acuerdo similar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el candidato que el espacio violeta tenía previsto impulsar, Manuel Adorni, quedó prácticamente descartado tras los escándalos de corrupción que salpicaron su gestión.

En una reciente declaración, Santilli se definió como parte indisoluble del proyecto presidencial y reafirmó su compromiso con la reelección de Milei, al tiempo que trazó un distinguo entre aquellos dirigentes del PRO que, a su juicio, actuaron con buena fe, como Macri, y otros que intentaron obstaculizar el camino oficialista sin éxito. Esta diferenciación busca consolidar un frente unificado que aisle a los sectores reticentes dentro de la propia coalición opositora.

Sin embargo, el principal desafío que enfrenta la administración Milei en el corto plazo continúa siendo la compleja ingeniería legislativa necesaria para aprobar la reforma política. Los gobernadores, pese a su respaldo inicial a la figura de Santilli, mantienen una actitud de cautela y demandan precisiones sobre los alcances del proyecto. El chubutense Ignacio Torres, quien recientemente mantuvo un encuentro con el nuevo jefe de Gabinete, manifestó su perplejidad ante la falta de información concreta sobre el tratamiento de las colectoras, y advirtió que, lejos de favorecer al oficialismo, ese mecanismo podría terminar beneficiando a la oposición, lo que añade un elemento de incertidumbre a la estrategia oficial.

Para sortear el escollo parlamentario, la Casa Rosada necesita reunir un mínimo de 37 voluntades en el Senado, pero actualmente solo cuenta con 21 escaños propios, lo que obliga a sumar al menos 16 adhesiones externas. Un número que solo resulta alcanzable si se logra el acompañamiento de la Unión Cívica Radical, cuyos legisladores, por el momento, no han manifestado su conformidad ni con la suspensión de las PASO ni con la implementación de las candidaturas colectoras. El panorama se presenta, por tanto, como un poroteo complejo en el que la habilidad negociadora de Santilli y el peso simbólico de la foto de Tucumán jugarán un rol determinante.

En el plano internacional, mientras su hermana y sus alfiles despliegan toda su artillería negociadora en el frente interno, el Presidente Milei ha confirmado una agenda de viajes que lo llevará a Perú el 28 de julio para asistir a la asunción de Keiko Fujimori, y posteriormente a Colombia el 7 de agosto, con motivo de la toma de mando del presidente electo Abelardo de la Espriella. Esta intensa actividad diplomática, confirmada por el propio Jefe de Estado a través de sus canales oficiales, evidencia que el mandatario continuará recorriendo el orbe mientras su equipo de confianza gestiona en el terreno local los cimientos de lo que aspiran sea un proyecto político duradero, con la reelección como horizonte y la reforma electoral como la primera gran batalla legislativa del nuevo ciclo.

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