La Secretaría de Gestión Ciudadana municipal cerró con una multitudinaria celebración el certamen que convocó a jóvenes de todas las escuelas secundarias de la ciudad, en una experiencia que fusionó deporte, cultura, esports y valores ciudadanos, con el JIF como gran vencedor absoluto.
En una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva de la juventud fueguina, la Municipalidad de Río Grande puso el broche de oro a las Olimpiadas Estudiantiles 2026, un acontecimiento sin precedentes que logró congregar a los alumnos de los últimos años de cada establecimiento educativo secundario, tanto de la órbita pública como privada, en un crisol de sana competencia y fraternidad. El cierre oficial, que tuvo lugar en un escenario montado para la ocasión, no solo significó la entrega de galardones a los más destacados, sino también una auténtica fiesta popular que celebró el espíritu juvenil y la construcción de lazos comunitarios.
La propuesta, cuidadosamente orquestada por la cartera de Gestión Ciudadana, trascendió la mera contienda deportiva para erigirse como una verdadera escuela de ciudadanía. A lo largo de varias semanas, los participantes se vieron inmersos en un abanico de disciplinas que abarcaron desde los tradicionales desafíos atléticos y las expresiones culturales hasta las innovadoras competencias de deportes electrónicos y dinámicas recreativas. El eje central de la iniciativa residió en fomentar el compañerismo, el esfuerzo colectivo y la participación activa, demostrando que el deporte y la cultura son vehículos poderosos para tejer el tejido social desde las bases.
El secretario de Gestión Ciudadana, Gonzalo Ferro, quien encabezó la ceremonia de clausura, subrayó la trascendencia de este tipo de políticas públicas destinadas a las nuevas generaciones. En sus palabras, cada encuentro programado en el calendario olímpico se convirtió en una ventana propicia para que los adolescentes de distintos puntos geográficos y realidades educativas pudieran interactuar, derribar barreras y forjar vínculos perdurables a través de propuestas lúdicas y formativas diseñadas a su medida. «Cada jornada fue una oportunidad para encontrarse desde la cultura, el deporte, los deportes electrónicos, las capacitaciones y los desafíos colectivos», enfatizó el funcionario, al tiempo que remarcó que estas acciones buscan cultivar ciudadanos íntegros, solidarios y con una fuerte vocación participativa.
Ferro puso especial énfasis en la significación emotiva que reviste el último tramo de la escolaridad secundaria, un período de transición y definiciones cruciales en la vida de cualquier persona. En ese sentido, manifestó el compromiso del Estado municipal para que los jóvenes transiten esa etapa rodeados de estímulos positivos y vivencias inolvidables que los acompañen como un legado emocional a lo largo de su existencia. «Queremos que las juventudes vivan experiencias que les permitan crecer, compartir y sentirse protagonistas de la ciudad que construimos entre todos», afirmó con convicción, reafirmando la necesidad de un poder local presente, contenedor y atento a las demandas e intereses de quienes representan el futuro de la comunidad.
La competencia, que se desarrolló con un alto nivel de exigencia y entusiasmo, deparó numerosas sorpresas y consagró a varios establecimientos en las distintas disciplinas. El CPET emergió como uno de los grandes animadores del certamen, al alzarse con los títulos en la Jornada Supermatch, la categoría E-Sports Masculina y el codiciado premio a la Mejor Bandera, en reconocimiento a su creatividad y representación institucional. Por su parte, el JIF demostró una notable superioridad en las modalidades virtuales femeninas, quedándose con la Jornada E-Sports Femenina, y supo combinar esos triunfos con un desempeño regular que lo llevó a escalar a la cima de la clasificación general, un logro que celebraron con efusividad sus seguidores.
El Polivalente, en tanto, no pasó desapercibido y fue distinguido por el Jurado con el premio al Mejor Video Promo Influencer, además de imponerse en la Jornada Cultural, lo que demuestra la versatilidad de sus estudiantes para brillar más allá del ámbito estrictamente físico. El CIERG, por su parte, se adjudicó con justicia la Jornada Deportiva, evidenciando su potencia atlética y su capacidad de trabajo en equipo. En un gesto que enaltece el verdadero espíritu olímpico, la Misión Salesiana recibió una mención especial al compañerismo y el reconocimiento a la Mejor Hinchada, premiando la pasión y el respeto con que alentaron a sus representantes a lo largo de todo el torneo.
El podio de honor de la edición 2026 quedó configurado con el JIF en el primer escalón, seguido muy de cerca por el CPET, que ocupó la segunda posición, y el Polivalente, que completó el tercer lugar. Pero más allá de los resultados numéricos, el verdadero triunfo fue la atmosfera de confraternidad que se respiró en cada instancia. Como colofón de una jornada inolvidable, los jóvenes se entregaron por completo al ritmo de la música en una gran fiesta animada por Martic DJ, que puso el broche sonoro a semanas de desafíos, aprendizaje y crecimiento colectivo.
La comunidad educativa en su conjunto, con docentes, directivos y familias, acompañó cada una de las etapas del certamen. En la Jornada Supermatch, la participación de los padres y madres fue especialmente significativa, ya que pudieron compartir el entusiasmo de sus hijos y fortalecer así los vínculos intergeneracionales entre el hogar y la escuela. Con esta ambiciosa iniciativa, el Municipio de Río Grande no solo consolida un modelo de políticas públicas integrales orientadas a la juventud, sino que siembra las bases para una sociedad más justa y cohesionada, donde valores como la solidaridad, el respeto mutuo y la cooperación son los pilares fundamentales para afrontar los desafíos del mañana.
