ROSARIO CENTRAL CRUZA AL CANCILLER POR SUS DICHOS «ODIOSOS» Y EXIGE UNA RECTIFICACIÓN PÚBLICA

ROSARIO CENTRAL CRUZA AL CANCILLER POR SUS DICHOS «ODIOSOS» Y EXIGE UNA RECTIFICACIÓN PÚBLICA

La entidad auriazul envió una carta documento al ministro Pablo Quirno tras considerarlo responsable de proferir acusaciones falaces y malintencionadas. El funcionario había cuestionado una publicación del club en homenaje a la Selección Argentina por presuntamente excluir a Lionel Messi y Lionel Scaloni debido a su vínculo con Newell’s. La dirigencia le concede 48 horas para que se disculpe y, de no hacerlo, adelantó que recurrirá a la vía judicial.

En un giro inesperado que ha sacudido el ámbito deportivo y político, el Club Atlético Rosario Central elevó el tono del conflicto con el canciller Pablo Quirno al formalizar un reclamo mediante carta documento. La institución deportiva decidió dar este paso luego de que el alto funcionario del gobierno nacional vertiera una serie de expresiones que consideran «gravosas» y «difamatorias» a través de su cuenta en la red social X, donde descalificó la intención del club al publicar una imagen alusiva al desempeño de la Selección Argentina en el reciente Mundial 2026.

La controversia se desató en la jornada del 19 de julio, cuando la «Academia» difundió una fotografía del once inicial que enfrentó a Jordania en aquella histórica contienda, con la clara intención de resaltar la figura de Giovani Lo Celso, talentoso mediocampista surgido de las divisiones formativas del club rosarino. Sin embargo, lo que para la entidad auriazul constituía un gesto natural de reconocimiento a sus inferiores, para el canciller representó una maniobra deliberada de exclusión.

En su primer mensaje, Quirno arremetió con inusitada dureza: «Siempre se puede ser más odioso… sacar a Messi y Scaloni de esta foto por ser de Newell’s es otra desgracia institucional que se agrega a haber aceptado ese trofeo infame». La publicación, cargada de un evidente tono beligerante, no solo cuestionaba la ética del club, sino que también menospreciaba un trofeo obtenido por Central a fines de 2025, calificándolo con un adjetivo de claro matiz deshonroso.

Ante la réplica de un usuario que señaló que la fotografía correspondía a la alineación titular del encuentro ante Jordania —el mismo en el que Lo Celso saltó al campo desde el arranque—, el canciller no solo mantuvo su postura, sino que la endureció. Desestimó la explicación tachándola de «inexcusable» y sostuvo que la imagen hacía referencia exclusiva al desempeño del combinado nacional, descartando cualquier vinculación con el volante surgido en las inferiores canallas.

Desde la sede de Rosario Central, sus directivos no tardaron en reaccionar. El presidente de la institución rubricó un extenso documento en el que no solo rechaza categóricamente cada uno de los señalamientos del ministro, sino que también deja entrever una estrategia legal sólida. En primer término, la dirigencia desglosa punto por punto lo que consideran falacias en los dichos del funcionario.

La misiva argumenta que la foto no excluyó a nadie de manera intencional, puesto que en ella aparecen once futbolistas, es decir, la totalidad de los jugadores que inician un partido de fútbol. Esta observación, que a simple vista parece una perogrullada, adquiere relevancia al ser confrontada con la afirmación del canciller de que se habría recortado la imagen para dejar fuera al capitán y al entrenador. Central enfatiza que semejante interpretación resulta antojadiza y carece de todo sustento fáctico.

Los directivos fueron más allá y denunciaron que las palabras de Quirno —calificar de «odioso» el accionar y de «infame» un trofeo— constituyen términos que, según la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, encuadran en la categoría de insultos. Pero el punto más sensible del reclamo reside en la responsabilidad agravada que, a juicio de la entidad deportiva, ostenta el canciller por su investidura.

En este sentido, el club citó la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para recordarle a Quirno que su condición de alto funcionario del Poder Ejecutivo le impone deberes especiales de cuidado al momento de expresarse. La institución subraya que sus palabras poseen un alcance y una repercusión que exceden con creces la de cualquier ciudadano común, y que utilizarlas para atacar a organizaciones de la sociedad civil no solo deshonra su cargo, sino que constituye un agravante a la ilegalidad de su conducta.

El documento, que se ha hecho público en su totalidad, contiene una intimación formal amparada en el artículo 14 de la Convención Americana de Derechos Humanos, que consagra el derecho de réplica. Rosario Central le concede al canciller un plazo perentorio de 48 horas desde la recepción de la notificación para que, en el mismo espacio digital donde vertió sus acusaciones, efectúe una aclaración y rectificación públicas.

De no mediar tal gesto, la dirigencia adelantó que no dudará en iniciar acciones legales por daños y perjuicios, con el objetivo de reparar el agravio causado no solo a la imagen institucional sino también al honor de sus miles de seguidores y simpatizantes. En un gesto que trasciende lo meramente legal, los directivos anticiparon que en caso de obtener un resarcimiento económico, el monto íntegro será donado a las divisiones inferiores de los clubes afiliados a la Asociación Rosarina de Fútbol, con la noble intención de que más niños puedan perseguir el sueño de emular a figuras como Messi, Scaloni, Di María o el propio Lo Celso.

El comunicado oficial concluye con una reflexión de alto contenido político, al expresar que los argentinos esperan que el canciller se ocupe de las múltiples y trascendentes cuestiones que imponen las relaciones exteriores de la República, en lugar de dedicar su tiempo y autoridad a agraviar innecesariamente a una prestigiosa institución del fútbol argentino.

El plazo fijado por Rosario Central para la rectificación del canciller comenzará a correr una vez que la carta documento sea recibida formalmente en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Hasta el momento, desde la cartera que conduce Quirno no se ha emitido ningún pronunciamiento oficial, aunque fuentes cercanas al funcionario indican que el canciller mantiene incólume su postura y no tiene intenciones de retractarse.

Mientras tanto, el ambiente futbolístico y político se mantiene a la expectativa de lo que pueda suceder en las próximas horas. Este episodio, que algunos analistas ya describen como un «Messi-gate» en miniatura, ha reavivado la histórica rivalidad entre las dos grandes instituciones de Rosario, pero esta vez llevada al plano institucional más alto del gobierno nacional. Más allá del resultado de este pulso legal, lo cierto es que la controversia ha dejado al descubierto las tensiones que subyacen cuando el deporte y la política se entrecruzan, y cómo una publicación en redes sociales puede desencadenar una crisis diplomática en dimensiones insospechadas.

La dirigencia de Central parece dispuesta a no dar marcha atrás y a defender lo que considera un ataque inmerecido a su prestigio y trayectoria centenaria. La pelota, en este caso, está en el tejado del canciller, quien deberá decidir si da el brazo a torcer o si, por el contrario, está dispuesto a enfrentarse con la institución auriazul en los estrados judiciales. Mientras tanto, los hinchas, tanto de uno como de otro bando, esperan con interés el desenlace de una historia que, por ahora, promete capítulos de alto voltaje.

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