Río Grande impulsa la accesibilidad en el transporte público con el programa «Aprendo a tomar el cole»

Río Grande impulsa la accesibilidad en el transporte público con el programa «Aprendo a tomar el cole»

En una iniciativa conjunta entre la Secretaría de Género y Desarrollo Comunitario y la Dirección General de Transporte y Movilidad Urbana, se desarrollan dos jornadas de capacitación intensiva destinadas a conductores, personal administrativo del sistema SUBE y estudiantes, con el fin de derribar barreras comunicacionales y edificar un servicio de colectivos más equitativo y humano.

En el marco de una decidida apuesta por la equidad y la plena integración social, la Municipalidad de Río Grande puso en marcha una nueva edición del programa formativo denominado «Aprendo a tomar el cole», una iniciativa que se despliega a lo largo de las jornadas de jueves y viernes con el propósito de transformar la experiencia del transporte público de pasajeros. Esta propuesta, gestada desde la Secretaría de Género y Desarrollo Comunitario en colaboración estrecha con la Dirección General de Transporte y Movilidad Urbana, convoca a un amplio espectro de actores vinculados al servicio, entre los que se cuentan los choferes de la empresa Citybus, el personal abocado a la red SUBE y los alumnos del Centro de Educación Técnica N° 35 (CENT N° 35), configurando así un espacio de reflexión y aprendizaje interdisciplinario sin precedentes en la región.

El eje central de esta capacitación reside en el fortalecimiento de competencias clave vinculadas a la accesibilidad universal, la comunicación efectiva y el acompañamiento empático en el ámbito del transporte público. A lo largo de las sesiones, los participantes tienen la oportunidad de sumergirse en temáticas que van desde la atención diferencial hasta el uso de herramientas visuales que facilitan la orientación y la comprensión del recorrido, todo ello con el objetivo de garantizar que cada viaje sea una experiencia digna y autónoma para todos los usuarios, independientemente de sus capacidades cognitivas o físicas.

Las disertaciones estuvieron a cargo de un equipo de profesionales de amplia trayectoria, integrado por el Dr. Guillermo Pérez, la Lic. Natalia Mallemaci y Cecilia Quiroga, quienes aportaron sus saberes específicos en materia de derechos humanos, psicología social y diseño universal. La actividad contó además con el acompañamiento institucional del rector del CENT N° 35, lo que subraya el carácter educativo y transformador de la propuesta, que tiende puentes entre la teoría académica y la práctica cotidiana del servicio público.

Durante el desarrollo de las jornadas, la subsecretaria Sara Pindek puso de relieve la trascendencia de estos encuentros al señalar que constituyen un ámbito propicio para el diálogo genuino entre quienes conciben las políticas de accesibilidad y aquellos que, desde el volante, mantienen un vínculo diario y directo con los pasajeros. En sus palabras, quedó reflejada la convicción de que la construcción de una ciudad inclusiva no es un proceso unidireccional, sino que requiere la escucha activa y el intercambio permanente con los actores que transitan las calles y recorren los trayectos a diario.

Por su parte, la directora de Gestión Pública de Accesibilidad Universal, Graciela Peralta, profundizó en los contenidos abordados durante la formación, haciendo hincapié en tres pilares fundamentales: la accesibilidad cognitiva, que busca simplificar la información y los entornos para hacerlos comprensibles a todas las mentes; la comunicación interpersonal, entendida como un vehículo de confianza y contención; y las herramientas de apoyo, como los pictogramas y los sistemas de señalética intuitiva. Peralta destacó que el abordaje no se limita a la exposición teórica, sino que se nutre de situaciones concretas extraídas de la realidad del transporte local, lo que permite a los conductores y al personal administrativo visualizar de manera práctica los desafíos y las soluciones aplicables en su quehacer cotidiano.

Un aspecto saliente de esta iniciativa es el reconocimiento explícito al esfuerzo mancomunado de diversas organizaciones y empresas que han hecho posible este avance. En este sentido, Peralta subrayó el invaluable compromiso de la ONG Salidas Inclusivas, cuya trayectoria en la promoción de la autonomía de personas con discapacidad resulta un faro orientador; de la Banda de Saes, que aporta una mirada artística y comunitaria a la inclusión; y de la empresa Citybus, que no solo cede sus unidades para las prácticas, sino que también involucra a su personal en un proceso de mejora continua. Esta sinergia entre el sector público, el privado y las organizaciones de la sociedad civil evidencia que la accesibilidad es una responsabilidad compartida que trasciende las fronteras institucionales.

El programa «Aprendo a tomar el cole» no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una estrategia más amplia de regulación y modernización del sistema de transporte, tal como lo demuestra la implementación de la Ordenanza Municipal N° 4769/2024. Esta norma, recientemente sancionada, promueve la incorporación progresiva de pictogramas y recursos de accesibilidad comunicacional en todas las unidades y paradas del transporte público local, estableciendo un estándar de calidad y calidez que convierte a Río Grande en un referente en la materia. La ordenanza no solo exige la adaptación física de los colectivos, sino que también impulsa la sensibilización y el entrenamiento del personal, lo que otorga a las capacitaciones un carácter obligatorio y periódico.

Con esta política pública, el Municipio de Río Grande no solo reafirma su compromiso con la garantía de derechos fundamentales, sino que también amplía el espectro de autonomía de las personas con movilidad reducida o dificultades cognitivas, permitiéndoles desenvolverse con seguridad y libertad en sus desplazamientos urbanos. La articulación con instituciones educativas como el CENT N° 35 resulta especialmente valiosa, ya que introduce a los jóvenes estudiantes en la realidad del transporte accesible, sembrando en las nuevas generaciones la semilla de la conciencia social y el respeto por la diversidad.

En definitiva, esta iniciativa trasciende la mera instrucción técnica para erigirse como un verdadero ejercicio de ciudadanía participativa y corresponsabilidad. Al poner en valor las experiencias de los conductores, las necesidades de los usuarios y los conocimientos de los especialistas, el programa contribuye a tejer una red de contención y entendimiento que se proyecta hacia el futuro. La apuesta es clara: construir una ciudad cada vez más inclusiva, donde cada persona, sin excepción, pueda sentirse reconocida y acompañada en su trayecto diario, porque la verdadera movilidad urbana no se mide solo en kilómetros recorridos, sino en la capacidad de acortar distancias humanas y derribar barreras invisibles.

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