La organización Reset Republicano presentó una acusación penal contra el jefe de Estado por presunto abuso de autoridad y violación de la ley antidiscriminatoria, tras una encendida arenga política frente a adolescentes que derivó en un escándalo judicial.
En un giro que ha sacudido el ámbito educativo y judicial, el presidente Javier Milei enfrenta ahora una denuncia penal formal por su participación en una charla ante alumnos de cuarto y quinto año de la Escuela ORT, un evento que, bajo la promesa de abordar la ética y la inteligencia artificial, se transformó en un encendido discurso de marcado tinte político y religioso.
La presentación, impulsada por la agrupación civil Reset Republicano y firmada por los letrados José Lucas Magioncalda y Juan Martín Fazio, recayó en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 12 . En el extenso escrito, los demandantes esgrimen que el primer mandatario habría incurrido en los delitos de abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y transgresión de la Ley 23.592, que sanciona los actos discriminatorios .
Según la acusación, el jefe de Estado, valiéndose de su investidura y de la estructura oficial de comunicación presidencial, habría utilizado un establecimiento educativo para desplegar una «arenga proselitista» . Los denunciantes sostienen que, durante su intervención de aproximadamente cuarenta minutos, Milei se desvió por completo del temario previsto para orquestar un ataque sistemático contra sus adversarios políticos y los medios de comunicación . El texto de la denuncia señala que el mandatario «abandonó su deber de priorizar el interés público» al intercalar afirmaciones de carácter partidario, y realizó «declaraciones contrarias a la libertad y pluralismo políticos» .
El punto más álgido del discurso presidencial, y que ha generado mayor repudio, ocurrió cuando, tras una alusión despectiva al periodismo, alentó a los adolescentes a manifestar su rechazo. Ante algunos silbidos iniciales, Milei respondió: «Si quieren hacerlo más fuerte, se los voy a festejar» . Para los denunciantes, este accionar implica una «conminación a hostigar públicamente» a la prensa, excediendo los límites de la libertad de expresión para adentrarse en el terreno de la «incitación al odio ideológico», una conducta tipificada por la ley antidiscriminatoria . Se argumenta que la palabra presidencial posee un «efecto multiplicador y peso institucional» que no puede equipararse a la de un ciudadano común, por lo que su uso en un contexto de asimetría con menores de edad resulta particularmente grave .
El contenido teológico y dogmático del mensaje tampoco pasó desapercibido. Los denunciantes criticaron que Milei haya presentado ante los estudiantes «insólitas y académicamente cuestionables teorías sobre el origen ‘satánico’ del marxismo» . Durante la charla, el Presidente afirmó que el marxismo no es una mera teoría económica, sino una doctrina satánica que engendra valores opuestos a los judeocristianos, como el odio y el resentimiento . Estas declaraciones son consideradas por la organización denunciante como una forma de «estigmatización» que elimina la legitimidad del adversario político, transformándolo en un «enemigo» al que no se debe debatir .
La presentación también invoca la Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (26.061) y la Ley de Educación Nacional, argumentando que el discurso presidencial vulneró el derecho de los estudiantes a una formación basada en el pluralismo y el respeto por la diversidad . Desde la organización civil, emitieron un comunicado en el que exigen poner «un límite a esta locura», calificando el evento como un acto de «abuso de poder» y «adoctrinamiento» . La denuncia, que ya ha generado un amplio debate en la esfera pública, aguarda ahora la decisión del juzgado interviniente sobre si habilita la investigación correspondiente .
