SpaceX apunta a la recuperación total de la Starship mientras la competencia china acelera sus planes

SpaceX apunta a la recuperación total de la Starship mientras la competencia china acelera sus planes

La compañía de Elon Musk intentará atrapar las dos etapas del cohete más grande del mundo con la torre Mechazilla en el vuelo 15, previsto para noviembre, tras unos resultados financieros extraordinarios en el tercer trimestre de 2026

La carrera por la reutilización espacial completa ha entrado en una fase decisiva. La empresa aeroespacial Deep Blue Aerospace, con sede en China, había manifestado tiempo atrás su intención de recuperar un cohete mediante un sistema de torre equipado con brazos mecánicos similares a los de Mechazilla, y ahora ha confirmado que las primeras piezas de su vehículo están abandonando la cadena de montaje con un ritmo que describe como plenamente satisfactorio. Ese anuncio ha servido de acicate para que SpaceX haya decidido elevar la apuesta y comunicar que tratará de lograr algo todavía más complejo que lo ya conseguido con la captura de la primera etapa: recuperar también la segunda etapa de su nave Starship utilizando el mismo mecanismo de la torre de captura.

Hasta la fecha, ninguna empresa espacial ha logrado recuperar y reutilizar un cohete en su totalidad. Lo habitual es que la primera etapa sea recuperada, inspeccionada y preparada para un nuevo lanzamiento, mientras que la segunda se descarta tras cumplir su función. Ese es precisamente el objetivo que persigue la firma china, una estrategia que abarata los costes operativos pero que quedaría ampliamente superada por la recuperación completa de ambos segmentos. Consciente de ello, la compañía liderada por Elon Musk se dispone a iniciar las pruebas de recuperación de la segunda etapa, y el propio magnate ha detallado que el primer intento se producirá durante el vuelo 15 de Starship, programado para el próximo mes de noviembre. Si el resultado no es el esperado en esa ocasión, habrá numerosas oportunidades adicionales para insistir en el empeño.

La dificultad del desafío radica en las dimensiones y las prestaciones del vehículo. Starship es el cohete más grande del mundo, con 122 metros de altura cuando se encuentra completamente apilado, y también el más potente jamás construido. Por esa razón, fabricar una segunda etapa nueva cada vez que se desea reutilizar el sistema resulta demasiado oneroso incluso para una compañía con los recursos de SpaceX. La solución pasa por recuperar ese segundo segmento después de cada lanzamiento, una tarea que no se antoja sencilla porque la etapa viaja más alto, más lejos y a mayor velocidad que la primera. El sistema elegido para intentarlo será el de los brazos conocidos como palillos chinos de la torre Mechazilla. De los catorce vuelos de prueba realizados hasta ahora con Starship, la primera etapa se ha recuperado en tres ocasiones, de modo que ha llegado el momento de acometer el siguiente paso.

El vuelo 14, celebrado el 28 de septiembre, constituyó un éxito rotundo al lograr por primera vez alcanzar la órbita y depositar allí su carga útil, compuesta por veintiséis satélites de Starlink V3, una nueva constelación en la que se prevé desplegar alrededor de cien mil dispositivos. Aunque todavía no existe una fecha cerrada para el vuelo 15, todo apunta a que se llevará a cabo en noviembre, y Elon Musk confía en prolongar la racha de buenas noticias con una probabilidad estimada de entre el cincuenta y el sesenta por ciento de conseguir el objetivo.

La hoja de ruta de la empresa contempla, además, mantener una cadencia de lanzamientos notablemente elevada durante lo que resta de 2026 y acelerar aún más el ritmo en 2027. La filosofía sigue siendo lanzar, lanzar y lanzar, por lo que resulta razonable pensar que en alguno de esos intentos se logre la ansiada recuperación de la segunda etapa. Cada fracaso servirá para aprender de los errores cometidos, puesto que la meta última consiste en atrapar la nave completa en cada lanzamiento futuro, lo que facilitaría enormemente hazañas de mayor calado como la colonización de Marte.

A este anuncio técnico se suman los datos económicos correspondientes al tercer trimestre de 2026, un periodo especialmente brillante para la compañía. SpaceX registró ingresos de 14.600 millones de dólares, un 161 por ciento más que un año antes, y obtuvo un beneficio neto de 4.400 millones, frente a las pérdidas de 1.100 millones contabilizadas en el mismo tramo de 2025. De esa cifra de negocio, solo 1.800 millones procedieron de los lanzamientos, mientras que el resto se generó en el segmento espacial, con la conectividad de Starlink y los centros de datos de inteligencia artificial como principales fuentes de ingresos.

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