La máxima autoridad del Consejo Interuniversitario Nacional entregó al pontífice un documento que advierte sobre la crisis del sistema educativo y la desatención del Ejecutivo a las decisiones del Congreso y de la Justicia, mientras avanza la preparación de la visita papal al país
En el marco de la última audiencia general, el Papa León XIV recibió de manos de Franco Baartolacci, titular del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), una misiva en la que las autoridades de las casas de estudios públicas del país exponen la delicada coyuntura que atraviesa el sistema universitario argentino, poniendo especial acento en la falta de acatamiento por parte del Gobierno de la ley de financiamiento universitario, en el desaire a la insistencia del Poder Legislativo y en el desconocimiento de las resoluciones judiciales dictadas al respecto.
Mientras en el territorio nacional se multiplican sin pausa las tareas preparatorias para la llegada de León XIV, desde Roma trascendió que, por indicación de sus médicos, el sumo pontífice resolvió cancelar de manera preventiva un desplazamiento que tenía agendado hacia la ciudad italiana de Asís. Según la información difundida por Vatican News, «según lo programado, el Santo Padre se ha sometido a una radiografía de tórax de control». Sin embargo, de inmediato la Oficina de Prensa vaticana aclaró en otra comunicación que «para continuar su recuperación tras la cirugía torácica a la que se sometió el pasado martes 13 de octubre, el Papa León XIV no estará presente en Asís el 27 de octubre, como estaba previsto, para el encuentro ‘Paz desarmada y desarmante’, que conmemora el 40.º aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz, convocada por San Juan Pablo II».
En el documento entregado al pontífice se subraya que «el gobierno nacional no ha respetado la decisión judicial y la ley sigue incumplida». Como consecuencia, sostienen los rectores, «la profunda crisis no es solo presupuestaria», sino que además «se lesiona progresivamente la legitimidad del sistema universitario, sin comprender, o sin importar comprendiéndolo, que por la misión de la universidad ese daño impacta negativamente en sus capacidades y potencial en la Nación toda».
Los responsables de las instituciones académicas indican en la carta que la inobservancia de la norma produce «consecuencias institucionales (…) más allá de la cuestión universitaria». Por esa razón, afirman las autoridades educativas, «como ciudadanas y ciudadanos debemos denunciar, con dolor y preocupación, el desconocimiento del acuerdo democrático y la división de poderes en nuestra Nación». Añaden también que «el Poder Ejecutivo, en una actitud sin precedentes, desconoce los otros poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento Universitario No. 27.795 sancionada y ratificada por amplias mayorías en el Congreso, y desoye los fallos de la Justicia que ordenan su cumplimiento inmediato». Y califican como «un antecedente institucional peligroso» la decisión gubernamental de establecer «qué leyes cumple y qué sentencia acata», porque de ese modo «lo que se lesiona no es solo el presupuesto universitario, sino el contrato social que nos une y nos mantiene libres y en un Estado de derecho».
El texto del CIN incluye asimismo un reconocimiento al aporte que el Papa realiza mediante su encíclica Magnifica humanitas. «Para la universidad –señalan los rectores— es de vital importancia lo que señala la encíclica acerca de la comunicación y el diálogo como condiciones para la convivencia humana». Destacan en particular la «defensa de la verdad» que allí formula el pontífice, entendida como «búsqueda humilde, individual, y a la vez colectiva», y que constituye «un servicio a la paz», una «paz entendida como tejido de justicia, reconocimiento y cuidado mutuo». Por ello, agregan, «las universidades argentinas, conscientes de su historia y de su compromiso social, asumen la tarea de contribuir a un mundo en paz mediante la formación de profesionales y ciudadanos que trabajen por la reconciliación, la inclusión y la solidaridad».
La nota concluye dirigiéndose al Papa para expresarle que «confiamos que su reconocimiento hacia el sistema universitario, su palabra y su bendición permitan renovar la fe en las instituciones democráticas y en su funcionamiento pleno, de modo que sean éstas las que permitan encontrar respuestas y resguardar a nuestras universidades para que sigan contribuyendo con todo su potencial el bienestar y a la paz de nuestro pueblo y al cuidado de nuestra casa común».
La comunicación de los rectores del CIN acerca de la situación universitaria se suma al caudal de información que León XIV viene recibiendo desde distintos grupos y sectores del país, todos interesados en que el Papa realice –desde su propia perspectiva— aportes que contribuyan a pensar alternativas para la crisis que afecta a la Argentina. Se trata de datos que también sirven para ampliar y acrecentar lo que ya le han hecho saber los obispos por las vías institucionales de la Iglesia.
Por el momento, la agenda del papa Prevost en la Argentina continúa tal como se anunció y en los próximos días arribará al país una delegación de la Santa Sede que actúa como avanzada de la comitiva pontificia con el propósito de ajustar los detalles que resulten necesarios. Ante las reiteradas demandas que recibe la Conferencia Episcopal reclamando una confirmación de la visita pontificia, una alta fuente del episcopado confió que «nunca nadie nos dijo que no venía y por lo tanto nadie necesita una confirmación oficial». Y al respecto agregó que «para nosotros, el Papa viene y seguimos trabajando para ello de acuerdo con lo previsto».
