El Millonario venció 1-0 a la Academia en el Monumental por la fecha 14, aseguró su lugar en los play-offs y dejó sin chances de clasificar al Torneo Clausura a su rival de turno, en un encuentro marcado por la intensidad, los errores defensivos y la efectividad del conjunto local.
En el marco de una nueva jornada dominical, River Plate sumó una victoria trascendental al derrotar por la mínima diferencia a Racing Club en el estadio Monumental, en lo que significó el clásico número 100 disputado entre ambos equipos. El solitario gol de Lautaro Rivero, tras un centro preciso de Correa, fue suficiente para que el conjunto dirigido por Leonardo Ponzio confirmara su presencia en los play-offs y, de manera paralela, sentenciara la eliminación de la Academia en la lucha por el Torneo Clausura, dejándola sin posibilidades matemáticas de continuar en la competencia.
El contexto previo al encuentro evidenciaba realidades muy distintas para ambos contendientes. El Millonario llegaba entonado después de golear a Belgrano en condición de visitante y con la firme intención de asegurar su boleto para la próxima Copa Libertadores. Por su parte, la Academia arribaba a Núñez ubicada en la decimotercera posición del Grupo B, ya sin chances de acceder a una competencia internacional, y con el peso anímico de haber igualado el clásico frente a Independiente en un partido que generó el reproche de sus hinchas en el Cilindro de Avellaneda.
El duelo presentó una particularidad que añadió condimento al desarrollo del juego: los volantes Kranevitter y Aníbal Moreno se enfrentaron a sus exequipos, aunque este último debió abandonar el campo por lesión cuando apenas se habían disputado quince minutos de juego. Desde el pitazo inicial, Racing optó por replegarse en su propio terreno y esperar la reacción del local, una decisión que en principio le costó caro, ya que Lucas Beltrán controló con solvencia y, tras un rebote fortuito, el balón le quedó a Montiel, cuyo remate fue desviado de manera extraordinaria por Cambeses. Poco después, Escudero envió al córner otra incursión peligrosa de River por el sector izquierdo.
La visita no lograba adueñarse de la pelota hasta que la recuperó en el último tercio del campo, aprovechando una mala entrega de Otamendi, y Conechny puso a prueba los reflejos de Beltrán. Aquella acción pareció inyectar confianza en los dirigidos por Chirola Romero, que adelantaron sus líneas y comenzaron a explotar algunas dudas en la última línea del conjunto local. Desde el fondo, Almada intentaba erigirse como el eje del equipo, pero en las proximidades del área rival se topaba con una última línea racinguista superpoblada que le impedía conectar con Correa, su principal socio en ofensiva. Del otro lado, Maravilla Martínez, por momentos muy aislado en la delantera, aguardaba agazapado algún error de los zagueros, y curiosamente la falla provino del propio arquero Beltrán, quien protagonizó una pifia grosera que estuvo a punto de costarle muy caro a su equipo.
Fue así que, cuando Correa logró librarse de las marcas pegajosas que lo perseguían, su centro encontró la cabeza de Lautaro Rivero, quien se impuso en el juego aéreo sobre sus marcadores y superó la resistencia de Cambeses para abrir el marcador. La respuesta de Racing no tardó en llegar mediante un zapatazo combado de Lodico que Beltrán pudo desactivar con esfuerzo, y una llegada de Conechny que no prosperó debido a un cruce oportuno de Galván. Antes del descanso, Correa volvió a inflar la red, pero el árbitro Rey Hilfer, tras la intervención del VAR, anuló la conquista por un offside previo.
En el complemento, Racing se volcó decididamente al ataque en busca de la igualdad, mientras River optó por liquidar el encuentro de contraataque y estuvo cerca de lograrlo con sendas llegadas de Correa y Almada, aunque Cambeses se negó a permitir la segunda conquista. De esta manera, antes del Superclásico, el Millonario se quedó con los tres puntos, afirmó su clasificación y frustró por completo las aspiraciones de una Academia que se marchó del Monumental con las manos vacías y el futuro torneo fuera de su alcance.
