Tras el agónico triunfo ante Independiente, el capitán xeneize palpitó el duelo frente a River y destacó la importancia de un partido que puede marcar el rumbo de la temporada.
El mediocampista Leandro Paredes, capitán de Boca Juniors, ya comenzó a vivir la previa del Superclásico frente a River Plate, encuentro que se disputará el domingo 1 de noviembre en La Bombonera y que promete ser decisivo en el tramo final del campeonato. Luego de la victoria por 1-0 sobre Independiente en Avellaneda, conseguida sobre el cierre gracias al cabezazo de Facundo Herrera, el futbolista del seleccionado argentino no ocultó su entusiasmo por afrontar uno de los duelos más emblemáticos del fútbol nacional. “Uno siempre sueña con jugar este tipo de partidos, de local en La Bombonera. Ojalá sea un gran partido y podamos hacer lo mejor posible”, manifestó el volante tras el triunfo ante el Rojo.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena arribará al clásico con el impulso anímico que le otorgó esa victoria sufrida en un estadio complejo, resultado que le permitió recuperar la cima de la tabla anual y asegurar su presencia en los playoffs del Torneo Clausura. En ese sentido, Paredes analizó la exigencia del encuentro en Avellaneda y anticipó que el plantel deberá sostener la concentración para encarar los compromisos que restan en la temporada. “Sabíamos que el partido iba a ser así. Vinimos a un estadio complicado y contra un rival complicado. Ahora quedan dos finales y vamos a dar lo mejor”, señaló el capitán, consciente de que el margen de error se reduce a medida que se acerca el desenlace del certamen.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo después del pitazo final, cuando Paredes se acercó a abrazar a Álvaro Montero, arquero colombiano que había protagonizado una atajada determinante en el cierre, justo cuando Independiente buscaba la igualdad. “Le fui a decir que nos salvó otra vez. Hay arqueros que están para momentos importantes, para los momentos clave. Hoy lo volvió a demostrar”, explicó el mediocampista sobre ese gesto de reconocimiento hacia su compañero, quien se erigió en una de las figuras del triunfo.
El capitán xeneize también se refirió al presente del equipo, aunque prefirió mantener la mesura y evitar cualquier atisbo de euforia por los últimos resultados obtenidos. “Estamos bien y trabajando mucho para competir en todo lo que tenemos por delante. Lo estamos haciendo bien. Estamos cerca de todo, pero queda mucho por hacer”, sostuvo Paredes, dejando en claro que el grupo mantiene los pies sobre la tierra y que el objetivo es seguir creciendo partido a partido.
Con este triunfo ante Independiente, Boca llega al Superclásico en un momento favorable y con la posibilidad de dar un nuevo paso importante en la persecución de sus metas. Del otro lado estará River, en un enfrentamiento que tendrá a La Bombonera como escenario principal y que podría resultar determinante para el desenlace del campeonato. La expectativa crece en el mundo xeneize, y la voz de su capitán refleja la ilusión de un plantel que sueña con quedarse con el clásico más importante del fútbol argentino.
