Dirigentes de todos los espacios celebraron la remontada histórica del líder brasileño, destacaron el freno a la ultraderecha en la región y vislumbraron en su victoria un faro para derrotar a Javier Milei el año próximo.
La contundente victoria de Luiz Inácio “Lula” da Silva en el balotaje brasileño, que lo consagró por cuarta vez como presidente de Brasil, desató un vendaval de celebraciones y mensajes de apoyo en el arco político argentino. Las principales figuras del peronismo, desde la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner hasta el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el líder del Frente Renovador Sergio Massa, no tardaron en pronunciarse para felicitar al mandatario electo por su espectacular remontada frente a Flávio Bolsonaro, y ayer se multiplicaron las voces de dirigentes de todos esos espacios que coincidieron en resaltar el freno a la ultraderecha en el continente y las expectativas que genera en la región como faro para derrotar a Javier Milei el año próximo.
Desde el corazón del kirchnerismo emergió un mensaje cargado de simbolismo y con una clara lectura interna para el peronismo: la comparación del lawfare que condenó y proscribió a Cristina Kirchner con la condena y la cárcel que sufrió el ahora reelecto presidente brasileño. La diputada provincial y exintendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, publicó en la red social X una frase que resume esa analogía: “Con la misma certeza y esperanza en nuestro país con @CFKArgentina”, escribió, acompañando la publicación con una cita de Lula: “Preso soy un héroe, muerto soy un mito, libre soy presidente”. El posteo se completó con un viejo afiche de la campaña internacional por la liberación del dirigente brasileño, en el que se leía en portugués “el pueblo quiere a Lula libre” sobre la imagen del líder metalúrgico y de quienes clamaban por su libertad.
En idéntica sintonía se manifestó en las redes sociales Rafael Valim, el abogado brasileño que trabajó en la estrategia para la liberación de Lula da Silva y que ahora se sumó al equipo jurídico que llevó el caso de Fernández de Kirchner ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, para cuestionar la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua. “Hoy ha sido Lula, el año que viene será Cristina”, posteó Valim, trazando un paralelismo que resonó con fuerza en los círculos kirchneristas.
El senador nacional Eduardo “Wado” de Pedro también se sumó a las felicitaciones con un mensaje cargado de afecto y memoria. “¡Felicitaciones a Lula y al pueblo brasileño! Se renueva la esperanza en la región”, escribió junto a una foto que muestra juntos, sonrientes y mucho más jóvenes a Cristina Kirchner y Lula. Luego, el legislador compartió un video desde el exterior del búnker de Lula en San Pablo: “Otra vez acá en Brasil, queremos felicitar a Lula, queremos felicitar al pueblo brasileño, por esta remontada histórica, sobre todo, a los jóvenes y a los trabajadores. Es un hermoso mensaje para toda la región, esos jóvenes que se pusieron la campaña al hombro para decirles basta a estos presidentes que no aman nuestras tierras y decirles sí a Lula. Lula defiende la bandera de Brasil, defiende la industria nacional, defiende a las mujeres, el sistema de salud, la educación pública”, expresó De Pedro, para culminar con las imágenes de los masivos festejos de los seguidores del Partido de los Trabajadores en la ciudad más poblada de Brasil.
El diputado nacional Eduardo Valdés también celebró el resultado del balotaje brasileño con un mensaje tan breve como elocuente. “¡LO VIEJO FUNCIONA! ¡LULA PRESIDENTE! ¿¡Y…!?”, escribió en X, adjuntando una foto de Cristina Kirchner y Lula junto a él en el Café Las Palabras, un gesto que condensó la mística de un espacio político que se siente interpelado y fortalecido por el resultado brasileño.
Kicillof, por su parte, amplió ayer en diferentes entrevistas el significado del triunfo de Lula en Brasil y las perspectivas que se abren al peronismo en las elecciones presidenciales. “Es algo muy significativo, un antes y un después de lo que se nos viene a nosotros el año que viene”, expresó en diálogo con Radio Diez. “Creo que fue un rechazo que incluyó a la motosierra de Milei”, analizó el gobernador en conversación con El Destape sobre el respaldo del Presidente argentino al derrotado Bolsonaro. Y agregó que Milei busca ser “un elemento de propaganda de la ultraderecha, mostrarle que lo de Argentina es bárbaro, como que hay un éxito en esa política tanto de discursivo, en el odio, como lo práctico de quitar derechos, reducir, ajustar, concentrar y subordinarse a intereses extranjeros”.
“A nivel de la región, para Argentina y la región en general, se abrían dos caminos muy distintos si se pintaba de ultraderecha Brasil, la situación argentina a partir de las elecciones del año que viene, era muy distinta”, insistió Kicillof. También recordó la intromisión extranjera en las elecciones legislativas del año pasado como una advertencia para 2027: “La injerencia la vimos en octubre pasado, quedó ahí con el propio (Donald) Trump hablando de elecciones, cómo había que votar y las consecuencias de votar distinto, al secretario del Tesoro comprando pesos argentinos en una maniobra que no se vio nunca para cuidar a Milei en una situación financiera muy comprometida”.
Los legisladores del massismo que viajaron a Brasil para el balotaje también reflejaron la importancia del triunfo de Lula para el futuro político argentino. La diputada Cecilia Moreau admitió estar “emocionada, feliz, con esperanza” en declaraciones radiales. “El pueblo brasileño conoce lo que está pasando en Argentina. La gente se nos acercaba y nos decía ‘basta Milei’ o ‘Milei es Bolsonaro’. Hay un pueblo muy informado sobre los peligros y el avance contra los derechos”, señaló sobre lo que vivió en San Pablo.
Moreau afirmó que la victoria de Lula es “una enseñanza para nosotros, para el peronismo, para el campo nacional y popular. Hay que hablar de política, no hay que tener miedo. Lula habló de política cuando planteaba un modelo de recursos y transferencias hacia los sectores más postergados; habló de política cuando hablaba de cuestiones ambientales; de soberanía latinoamericana; de reciprocidad, Lula fue a ver a Cristina (Kirchner) cuando todos se hacían los boludos”.
“El planteo de Lula fue de concordia frente a la discusión brutal cuando le dijeron que el Congreso iba a ser cercano a Bolsonaro y él dijo que iba a trabajar igual con ellos que fueron elegidos por el pueblo. Es contrafáctico de hablar de espaldas al Congreso, de no dialogar democráticamente. Ayer se recuperaron algunas cosas que para la democracia son importantes como el diálogo, el rumbo de inclusión. Esto va a animar a muchos argentinos de que es posible”, dijo el diputado Diego Juliano desde Brasil. “Mientras en la Argentina seguimos atrapados en los enfrentamientos, Lula puso el foco en tres ejes fundamentales para el futuro de Brasil: la economía verde, la economía creativa y la economía tecnológica. Ahí está la diferencia entre gobernar para enfrentar a la sociedad y gobernar pensando en su futuro”, reiteró el legislador massista, en una reflexión que pareció extenderse más allá de las fronteras brasileñas y proyectarse sobre el horizonte electoral argentino.
