Por medio del Decreto 1286/2026, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional dispuso la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y encomendó su posterior liquidación a un administrador designado por el Ministerio de Defensa; la conducción de la obra social deberá definir ahora los puestos y la dotación de personal necesarios para sostener la operatoria durante la transición.
El Poder Ejecutivo nacional formalizó este miércoles la extinción del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) a través del Decreto 1286/2026, difundido en el Boletín Oficial, en una decisión que marca un cambio profundo en la cobertura de salud del personal militar y sus familias. La norma establece el arranque del procedimiento de disolución y la consiguiente liquidación del organismo, tarea que quedará en manos de un administrador que nombrará el Ministerio de Defensa.
De acuerdo con el texto oficial, la conducción de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) tendrá a su cargo la determinación de los puestos de trabajo que resulten requeridos y de la dotación indispensable para el funcionamiento del organismo, tomando como referencia su estructura actual y las necesidades operativas del día a día. Ese punto resulta central, porque define quién administra los recursos humanos durante la etapa de cierre y con qué criterio se sostiene la atención mientras avanza el proceso.
La medida impacta de lleno en el esquema de salud que venía asistiendo a los integrantes de las tres fuerzas y a sus grupos familiares, y abre interrogantes sobre la continuidad de las prestaciones y el destino del personal afectado. La decisión quedó plasmada en una norma de alcance nacional y sitúa al Ministerio de Defensa como la cartera responsable de conducir la transición mediante la figura del administrador designado.
Con este paso, el Gobierno avanza en una reestructuración del área sanitaria de las Fuerzas Armadas que, según lo dispuesto en el decreto, contempla primero la disolución formal del instituto y luego su liquidación, en un recorrido que deberá resolver en paralelo la preservación de los servicios y la reorganización de la planta de trabajadores.
