Tensión y reproches cruzados entre el oficialismo y el PRO por la falta de acuerdo electoral

Tensión y reproches cruzados entre el oficialismo y el PRO por la falta de acuerdo electoral

Desde Balcarce 50 responsabilizan a las diferencias internas del macrismo por el estancamiento de las conversaciones, mientras el expresidente sostiene que no hubo avances. La negociación por candidaturas, territorios y la suspensión de las PASO queda condicionada a que la fuerza opositora unifique su estrategia.

El vínculo entre La Libertad Avanza y el PRO atraviesa un momento de fricción y desconfianza mutua. La respuesta del Ejecutivo nacional a las declaraciones de Mauricio Macri, quien había asegurado que en las tratativas electorales con el oficialismo «no se avanzó nada», dejó al descubierto un diagnóstico compartido pero encontrado: ambos espacios reconocen que la negociación está empantanada, aunque discrepan sobre las causas y las responsabilidades. Desde el entorno presidencial atribuyen el freno a las disputas internas que atraviesan al partido fundado por el expresidente y advierten que no habrá progresos hasta que la dirigencia macrista consensúe una postura única. La frase que resume esa posición circula con insistencia en los despachos oficiales: no es posible construir un entendimiento si no existe un interlocutor con capacidad para decidir.

La evaluación que se hace desde la Casa Rosada sostiene que la fractura entre Mauricio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, constituye un obstáculo de fondo para cualquier avance. En ese sentido, rechazan que la ausencia de resultados sea imputable de manera exclusiva a La Libertad Avanza y consideran que el PRO debe resolver primero sus conflictos internos antes de sentarse a diseñar una alianza. Esa lectura cobró fuerza luego de que el expresidente afirmara, durante una actividad de la Fundación Hacemos organizada por María Eugenia Vidal en el Hipódromo de Palermo, que las conversaciones con el oficialismo no registraban progresos. Su apreciación fue respaldada por Fernando de Andreis, uno de los representantes del macrismo en la mesa de negociación nacional.

En la conducción libertaria interpretan que el macrismo busca trasladar al Gobierno la responsabilidad por la demora y sostienen que no existen condiciones para cerrar un acuerdo mientras persistan las diferencias entre los principales referentes del partido opositor. Incluso trazan un paralelismo con la situación de la UCR, donde la ausencia de una posición partidaria uniforme complica cualquier negociación en el plano nacional. Pese a ese cuadro de situación, el Ejecutivo mantiene su disposición a respetar las intendencias que el PRO gobierna actualmente en la provincia de Buenos Aires, una de las condiciones que está dispuesto a contemplar dentro de un eventual pacto electoral. La finalidad es evitar la fragmentación de las fuerzas que respaldan la reelección de Javier Milei y consolidar una candidatura capaz de disputar la gobernación bonaerense.

La Ciudad de Buenos Aires concentra otro capítulo central de la negociación. En sectores del Gobierno consideran que el entendimiento con Jorge Macri sigue siendo viable, aunque advierten que debe articularse con una definición de alcance nacional por parte de Mauricio Macri. La intención del oficialismo es evitar acuerdos separados que luego entren en colisión con las decisiones de la conducción del PRO y con el armado presidencial de 2027. En el entorno de Karina Milei sostienen que la estrategia apunta a alcanzar un acuerdo nacional con el expresidente que garantice su respaldo a la reelección del Presidente, y que esa negociación contempla además una distribución de espacios de poder y candidaturas en los principales distritos. Aunque no existe una definición sobre los plazos, dentro del Ejecutivo estiman probable que las conversaciones se aceleren durante los próximos meses.

La estrategia de Karina Milei sigue orientada a fortalecer la posición negociadora de La Libertad Avanza antes de comprometer candidaturas y espacios territoriales. En el oficialismo reconocen que cerrar un acuerdo ahora podría obligar al partido a aceptar condiciones más exigentes, pero también advierten que una demora excesiva puede complicar los entendimientos y el calendario electoral. Esa diferencia atraviesa a los sectores que intervienen en las conversaciones. En la Ciudad continúa vigente la posibilidad de que Pilar Ramírez acompañe a Jorge Macri como candidata a vicejefa de Gobierno, alternativa que forma parte de las opciones que analiza el oficialismo para integrar una fórmula conjunta. La legisladora porteña responde políticamente a Karina Milei y su incorporación garantizaría representación libertaria en una eventual administración compartida.

La falta de definiciones también alcanza al calendario electoral porteño. En el entorno de Jorge Macri aseguran que todavía no hay una resolución formal sobre la fecha de los comicios de 2027, pero aclaran que actualmente no se trabaja en un desdoblamiento respecto de la elección nacional. Esa posición mantiene abierta la posibilidad de celebrar los comicios en simultáneo, aunque no implica que exista un acuerdo electoral cerrado con La Libertad Avanza. En la administración porteña reconocen que, por ahora, no hay ningún entendimiento formal con el oficialismo nacional, tanto en la Ciudad como en el resto del país, y distinguen las conversaciones que encabezan Mauricio Macri, Fernando de Andreis y Cristian Ritondo de las definiciones específicas del Gobierno de la Ciudad. Consideran que todavía queda margen para negociar las condiciones de una eventual alianza.

El armado libertario porteño tampoco recibió una instrucción definitiva sobre cómo competir en 2027. En ese sector aseguran que las conversaciones siguen concentradas en la mesa política nacional y que todavía no se transmitió una decisión sobre candidaturas o acuerdos distritales. La ausencia de una definición local responde al esquema centralizado que mantiene Karina Milei para las negociaciones electorales. Las conversaciones nacionales involucran a Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo «Lule» Menem por La Libertad Avanza, mientras que el PRO está representado por Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. El mecanismo permitió sostener contactos para coordinar posiciones parlamentarias, pero todavía no produjo un entendimiento electoral que establezca cómo competirán ambas fuerzas en los comicios presidenciales y provinciales del próximo año.

La discusión también se vincula con la suspensión de las PASO nacionales de 2027, una de las reformas que el Gobierno pretende aprobar antes de que termine el año. La Casa Rosada necesita reunir mayorías especiales en el Congreso y considera que un acuerdo con Mauricio Macri podría facilitar el acompañamiento de sus legisladores. Sin embargo, las diferencias sobre candidaturas, distritos y condiciones políticas continúan sin resolverse. El Gobierno mantiene abierta la negociación con el PRO, pero condiciona los próximos avances a que el partido defina una posición interna común. En Balcarce 50 sostienen que la prioridad es alcanzar un entendimiento que incluya el respaldo de Mauricio Macri a la reelección de Milei, la preservación de los municipios bonaerenses del PRO y una solución electoral para la Ciudad. Por ahora, ninguna de esas condiciones se tradujo en un acuerdo formal.

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