La ex mandataria argentina afirmó que podría ser candidata cuando recupere sus derechos políticos, mientras su defensa busca que el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas cuestione su condena y presione a la Justicia local. En una entrevista con el Washington Post, también criticó al gobierno de Javier Milei y anticipó una derrota electoral de Donald Trump.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner dejó entrever que analiza la posibilidad de volver a competir por el sillón presidencial argentino una vez que se le restituyan sus derechos políticos, según declaraciones formuladas en una entrevista concedida al diario estadounidense The Washington Post. En ese mismo diálogo, su abogado defensor, Rafael Valim, detalló que la estrategia jurídica del equipo que la asiste consiste en lograr que el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas cuestione la condena que pesa sobre ella y ejerza presión sobre los tribunales argentinos para que revisen el proceso judicial que la llevó a prisión.
Consultada acerca de una eventual candidatura, la dirigente peronista respondió con una frase que dejó abierta esa puerta: «Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?». El letrado que la representa añadió que, en el supuesto de que el Estado argentino no acate la eventual decisión del comité internacional, prevé una reacción de magnitud por parte de la ciudadanía. En sus propias palabras, se produciría «una movilización social irresistible por parte del pueblo argentino».
Cabe precisar que el Comité de Derechos Humanos de la ONU tiene la facultad de determinar si se vulneraron las garantías de una persona condenada, aunque carece de atribuciones para anular las sentencias dictadas por los tribunales nacionales. Sobre ese punto, Valim se mostró confiado en que la tradición argentina en materia de derechos humanos y la receptividad de su ordenamiento jurídico hacia las resoluciones internacionales en esa materia auguran un alto grado de acatamiento. «Veo una posibilidad mucho mayor de cumplimiento, incluso en el caso de Cristina, a pesar de que se trata de un sistema que busca perseguirla», sostuvo el defensor.
En la misma entrevista, la primera que concede a un medio extranjero desde que se dictó la sentencia en su contra, la ex jefa de Estado dirigió sus críticas al gobierno de Javier Milei por las políticas que, a su juicio, perjudican a los sectores más humildes. «Muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no han mejorado, su dinero no les alcanza hasta fin de mes y ven un gobierno que no solo no hace nada por los pobres, sino que los ataca activamente», manifestó.
La ex senadora también se refirió al panorama político internacional y vaticinó que Donald Trump resultará derrotado en los comicios legislativos de su país. «Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país», expresó la dirigente, quien lleva dieciocho meses privada de su libertad.
Respecto de las condiciones de su detención, confesó que lo que más le pesa es no poder compartir sus reflexiones con amistades y aliados políticos. Según trascendió, está autorizada a recibir visitas durante cuatro horas semanales, distribuidas en dos jornadas, con un límite de tres personas por encuentro. Puede utilizar su teléfono móvil, aunque sospecha que sus comunicaciones podrían estar intervenidas.
La referente del peronismo rememoró además un diálogo mantenido con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien la visitó en 2025. «No tengo derecho a deprimirme ni a atormentarme ante el sufrimiento ajeno. Sé por qué estoy aquí: por lo que represento, por el gobierno que construimos y por mi negativa a someterme a los poderes establecidos», concluyó con énfasis.
