Entre la ampliación de subsidios energéticos, la promesa de la Ley de Cabotaje y partidas millonarias para asistencia alimentaria, la Casa Rosada teje una red de acuerdos con gobernadores que aún no le garantiza la mayoría especial necesaria para cambiar las reglas electorales de cara a los próximos comicios.
La administración nacional transita una carrera contra el calendario electoral y, en ese derrotero, ha comenzado a desplegar una serie de gestos concretos hacia los mandatarios provinciales con el objetivo de conseguir respaldo suficiente para suprimir las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La primera manifestación de esta estrategia fue la extensión del subsidio energético a quince provincias del Norte Grande, un anuncio que, según trascendió, será seguido por una serie de trámites impostergables que incluyen la Ley de Cabotaje, la atención de requerimientos de Aportes del Tesoro Nacional para paliar los daños ocasionados por las recientes inundaciones derivadas del fenómeno de El Niño, la Ley de Biocombustibles —que tropezó con divergencias entre distritos— y diversas iniciativas parlamentarias impulsadas por gobernadores afines que fueron incorporadas a la agenda inmediata.
Incluso los gobernadores más entusiastas abrigan la expectativa de obtener partidas de magnitud. En el contexto del debate por la Ley de Presupuesto, procurarán coparticipar un porcentaje del Impuesto a los Combustibles Líquidos, una propuesta que los veintitrés jefes provinciales y el titular del gobierno porteño habían impulsado dos años atrás en el seno del Consejo Federal de Inversiones, ámbito que pretende erigirse como neutral. Esa unidad se sostuvo hasta que la Nación logró fracturarla y negociar de manera individual con cada uno de los mandatarios. Ahora, la posibilidad de retomar aquella instancia paritaria conjunta asoma como una alternativa latente.
No obstante, que las concesiones se traduzcan en votos contrarios a las PASO no será un resultado inmediato. Desde la Casa Rosada calificaron el avance de los pedidos provinciales como “una cuestión de fe de ambas partes”, al tiempo que admitieron que aún no se ha reunido la mayoría especial requerida para modificar las reglas de la próxima elección. En la interpretación más benevolente, los acuerdos son presentados como motores de desarrollo para el país y, en ese marco, se menciona la megacumbre por el Día de la Minería celebrada en Santa Fe, donde Karina Milei estuvo acompañada por esa docena de gobernadores que suele inclinar la balanza a su favor. A ello se sumó la visita presidencial a Catamarca para cumplir con un compromiso pendiente con el gobernador Raúl Jalil, un mandatario provincial al que esta semana se lo mencionó tan próximo a los Milei como para integrar alguna lista. “Nos encantaría”, admitieron desde La Libertad Avanza ante Página/12, aunque aseguraron que nunca escucharon a Jalil expresar intenciones de dar el salto y señalaron que su esposa, Silvana Ginocchio, podría formar parte de las listas de Gustavo Saadi, actual intendente de la capital provincial. En el entorno del mandatario desconocieron cualquier ofrecimiento, aunque confirmaron que es uno de los que solicitó acelerar el dictamen de la Ley de Cabotaje.
Para seguir la ruta del entendimiento, resulta necesario prestar atención a algunos legisladores. La salteña Flavia Royon logró esta última semana la aprobación de la ley sobre el Marco Regulatorio del Mercado de Carbono con el respaldo de casi todo el peronismo. El resultado fue de sesenta votos a favor y dos en contra, los de los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, quienes siguen el sinuoso camino del gobernador Claudio Vidal. El peronismo, con Jorge Capitanich como miembro informante, votó afirmativamente en general y pidió sin éxito modificaciones en algunos artículos. Por el oficialismo estuvo al frente del tema la neuquina Nadia Márquez, que asoma como posible reemplazo de Patricia Bullrich, de quien cada día desconfían más en la Casa Rosada. Royon, que responde al gobernador Gustavo Sáenz, celebró que otra vez el Norte se haya impuesto y, como ella, también celebró el gobernador Gustavo Sáenz, que pesa en la opinión de la senadora jujeña Carolina Moisés y acuerda con varios de los mandatarios el apoyo o no a cada pedido de la Casa Rosada. En su caso específico, esta semana fue beneficiado por Capital Humano al firmar con Sandra Pettovello un convenio que habilitará una partida de 3054 millones de pesos para asistencia alimentaria en veintidós municipios.
El consejo del economista Alberto Ades, a quien Javier Milei invitó a una reunión de gabinete, parece haber sido escuchado. En pos de las negociaciones políticas —que también reclamaba el ministro Luis Caputo—, se abrió la billetera, más para conseguir el instrumento que ayude a la reelección que para sostener la obsesión por controlar el déficit. No se explica de otra manera la reglamentación del cambio de régimen de Zonas Frías, que finalmente impuso un amplio subsidio a la electricidad para la mitad del año en el Norte y que arranca justamente este domingo. Según datos oficiales, la mitad del ahorro que buscaba el Gobierno con el gas y la modificación de zonas frías se perdería con los nuevos subsidios a la luz en las regiones más calurosas del país.
Sorpresivamente y en paralelo a la última sesión del Senado, circuló entre legisladores aliados el proyecto de ley de cabotaje que se acordó en el marco del CFI y que reemplazó a uno de Chaco y Corrientes y a otro prometido por el ministro de Desregulación. Las firmas se fueron sumando por fuera de las reuniones de comisión y entre ellas se lee la rúbrica de Guillermo Andrada en atención al pedido de Jalil, que coincidió con la visita de los Milei a Catamarca.
La Ley de Cabotaje la había prometido Federico Sturzenegger antes de caer en desgracia por sus yerros con la Ley de Tierras y la del Manejo del Fuego. Para evitar que su nombre generara rechazos, los gobernadores acordaron un nuevo proyecto en reuniones en el CFI que se parece al del Gobierno. Sin el protagonismo del ministro, creen que sería más fácil el diálogo con los gremios y hasta con una parte del peronismo.
A impulso primero de las provincias del Litoral, afectadas por los beneficios que ofrece Paraguay, el plan sería mejorar la competitividad de los barcos argentinos con la eliminación del impuesto a los combustibles y una quita de diez puntos en Ganancias. Expresamente se excluiría al cabotaje marítimo para evitar que barcos extranjeros perjudiquen a los pesqueros de bandera argentina. “El costo total logístico bajaría un 30%, va a permitir más inversión y generar empleo”, indicó a Página/12 un dirigente correntino que reconoció como temas más ríspidos en la negociación los cambios laborales que establecerían un régimen similar al de los barcos paraguayos, que exigen menos trabajadores a bordo que los argentinos. “Cuando hay ductilidad, salen los proyectos”, definió un radical que aseguró que no solo el Litoral se beneficiaría, sino también el Noroeste, que, con puertos habilitados en Chaco y Corrientes, vería reducidas las distancias para el transporte de minerales y materias primas.
En esa ola de negociaciones se desdibuja Patricia Bullrich, que apuntaló su diferenciación respecto a Milei al reconocer el triunfo de Lula da Silva en Brasil mientras el presidente se hacía cargo del operativo de huida del excandidato Flavio Bolsonaro. Si manifiesta sus diferencias para contener a los desencantados o para autoproclamarse precandidata de reserva, parece no importar demasiado al oficialismo, donde ya activaron su posible reemplazo en el Senado y en otros ámbitos. De hecho, aunque para eliminar las PASO el Gobierno necesita los votos de los senadores con línea directa a sus gobernadores, Bullrich no viajó a Santa Fe ni participó de ningún encuentro de los que motoriza Diego Santilli. El jefe de Gabinete seguirá con su marca personal sobre los jefes provinciales con los que en el Día de la Minería tuvo charlas de pasillo que alimentan la camaradería, pero aún no suman votos. “Estamos más cerca, pero no está cerrado”, reconoció más confiado un altísimo funcionario a este diario mientras Milei partía a Neuquén para acompañar a la senadora karinista Nadia Márquez en la inauguración de un templo de la religión evangélica. Por ahora es solo un rumor que la dama vaya a desplazar a Bullrich.
