La fe como trampolín político: Milei bendice la iglesia de los Márquez mientras Karina evalúa a una candidata con prontuario

La fe como trampolín político: Milei bendice la iglesia de los Márquez mientras Karina evalúa a una candidata con prontuario

El Presidente inauguró en Neuquén un auditorio evangélico de 14 millones de dólares junto al padre de la senadora Nadia Márquez, señalada por una causa de estafa que la Justicia neuquina reabrió y que la propia ley de Ficha Limpia provincial podría dejar fuera de cualquier postulación

La escena, repetida ya en otras geografías del país, volvió a reproducirse en Neuquén: Javier Milei cortando cintas de templos evangélicos con pastores que arrastran expedientes judiciales. Esta vez el anfitrión fue Hugo Márquez, titular de la iglesia Jesús es Rey y padre de la senadora libertaria Nadia Márquez, quien desde hace meses aparece en la lista de nombres que Karina Milei baraja para integrar la fórmula presidencial de 2027. El acto, más político que espiritual, dejó al descubierto una trama donde la fe se entrelaza con las ambiciones electorales de los hermanos gobernantes y con los antecedentes penales de quienes pretenden ocupar los cargos más altos del Estado.

El auditorio inaugurado en la capital neuquina impresiona por sus dimensiones: puede albergar a unos cuatro mil fieles y habría demandado una inversión cercana a los catorce millones de dólares, un despliegue edilicio comparable al del estadio Ruca Che, el más grande de la ciudad. Durante la ceremonia, el pastor Márquez padre no escatimó elogios hacia el mandatario y sentenció que ningún presidente había hecho tanto por los evangélicos como Milei. Junto a él desfilaron referentes de la campaña «Con mis hijos no te metas», de las marchas antiaborto y de otras iniciativas religiosas, todas articuladas desde la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, entidad que nuclea a más de quince mil congregaciones y que estuvo al frente de los denominados pañuelos celestes.

La elección del templo neuquino no parece casual. Detrás del gesto devocional asoma una operación política de mayor envergadura: la construcción de una alianza con el mundo evangélico que podría sellarse con la incorporación de Nadia Márquez a la boleta presidencial. La senadora viene escalando posiciones dentro de La Libertad Avanza de la mano de Martín Menem y su nombre cobró fuerza después de que Patricia Bullrich evitara definirse sobre la oferta que el propio Presidente le habría formulado para acompañarlo en la fórmula. Ante ese vacío, Karina Milei salió a buscar otros perfiles para completar lo que en el universo libertario llaman las fuerzas del cielo, y la legisladora neuquina quedó bien posicionada en esa carrera.

Sin embargo, la trayectoria de la candidata presenta sombras que sus promotores parecen no haber revisado con detenimiento. Su carrera política arrancó en 2019 como concejal de Neuquén por la Democracia Cristiana que conducía Jorge Sobisch, cuyo derrotero terminó manchado por el asesinato del maestro Carlos Fuentealba. Cuatro años después fue electa diputada nacional por el espacio libertario en aquella campaña salpicada por denuncias de venta de lugares en las listas, y en 2025, aun con mandato vigente, saltó al Senado. Junto a su progenitor apunta ahora a metas mayores: la gobernación neuquina o, directamente, la vicepresidencia de la Nación.

El verdadero escándalo, no obstante, pertenece al pasado y involucra a dos instituciones terciarias que la senadora administraba. Entre 1999 y 2004, el Instituto Cristiano Internacional y una supuesta universidad carente de acreditaciones oficiales emitieron títulos apócrifos, entre ellos los de carreras de periodismo. Varios estudiantes descubrieron que sus diplomas eran inválidos y presentaron la denuncia, lo que dio origen a una causa por estafa y otras defraudaciones que recayó en el juez Alfredo Elosú Larumbe y en el fiscal Horacio Maitini. Tras un primer sobreseimiento, el Tribunal Superior de Justicia neuquino revocó el fallo en 2011 y ordenó llevar el caso a juicio oral. Para eludir una condena, Márquez se acogió en 2013 al beneficio de la probation y cumplió tareas comunitarias, entre ellas la entrega mensual de litros de leche a una organización dedicada a la lucha contra las adicciones, hasta completar el trámite en 2016.

Ese antecedente adquiere una relevancia decisiva porque Neuquén aprobó su propia Ley de Ficha Limpia, norma que prohíbe postularse a quienes hayan sido beneficiados con la suspensión de juicio a prueba prevista en el artículo 76 bis del Código Penal. La ironía resulta difícil de soslayar: la legislación impulsada por el mismo espacio político que hoy la promueve podría convertirse en el obstáculo formal para cualquier candidatura de la pastora, sobre todo si se trata de competir por un cargo provincial. Paradójicamente, un salto a la vicepresidencia nacional la eximiría de ese filtro, lo que convierte la especulación sobre su nombre en algo más que un rumor de pasillo.

El episodio neuquino replica además un patrón que se repite en la relación entre el oficialismo y ciertos liderazgos religiosos. Ya había ocurrido en Chaco, cuando Milei compartió escenario con el pastor Cristian Ledesma, quien luego enfrentó una causa penal por asegurar que Dios había convertido pesos en dólares dentro de su caja de seguridad. En esa misma sintonía, otro dirigente de ACIERA, Alejandro Rodríguez, pastor y director de Juventud Con Una Misión, registró siete ingresos a la quinta de Olivos entre agosto y noviembre de 2025 y mantiene fluidos vínculos con Diego Santilli desde los tiempos compartidos en el PRO. La trama evangélica, lejos de ser un detalle anecdótico, se consolida como un canal de acceso privilegiado al poder.

Mientras tanto, la senadora Márquez carga con otra controversia vinculada al colegio que regenteaba la Asociación Mutualista Evangélica Neuquina, institución de su familia que organizó una charla de los escritores ultraderechistas Agustín Laje y Nicolás Márquez ante estudiantes de cuarto y quinto año. Algunos alumnos denunciaron manifestaciones discriminatorias y transfóbicas durante el encuentro, lo que motivó una investigación del gobierno provincial. El episodio, sumado al expediente por estafa, dibuja un perfil que contrasta con el discurso de transparencia y austeridad que el oficialismo pregona.

El tablero electoral de 2027 empieza a moverse y la iglesia de Neuquén funcionó como una vidriera más que como un púlpito. Los Milei parecen decididos a consolidar su pacto con los evangélicos y, en esa búsqueda, siguen eligiendo pastores cuyos prontuarios generan más preguntas que certezas. La pregunta que sobrevuela el auditorio recién inaugurado es sencilla: si la propia ley de Ficha Limpia que Neuquén aprobó bloquea la candidatura de quien hoy suena como posible compañera de fórmula, ¿sobre qué cimientos se pretende construir la próxima campaña presidencial?

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