El peronismo busca replicar la maquinaria digital de Lula para desafiar a Milei en 2027

El peronismo busca replicar la maquinaria digital de Lula para desafiar a Milei en 2027

Tres estrategas del equipo de comunicación del presidente brasileño visitaron el país, se reunieron con Cristina Kirchner y Sergio Massa, y compartieron las claves de la campaña que revirtió el resultado en el balotaje. La oposición argentina ya lanza su propio «Ejército» en WhatsApp con la mira puesta en las próximas elecciones.

La dirigencia peronista parece haber encontrado en la experiencia brasileña un manual de instrucciones para enfrentar el avance de La Libertad Avanza. En los últimos días, tres integrantes del equipo de comunicación del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, desembarcaron en Buenos Aires con el propósito de compartir las herramientas que permitieron al Partido de los Trabajadores (PT) protagonizar una remontada histórica en el balotaje de 2022. La visita incluyó reuniones con Cristina Kirchner y con Sergio Massa, y encendió las alarmas en el oficialismo argentino.

El diputado André Janones —a quien el propio Lula bautizó como su «general digital»—, junto a los estrategas Chico Kertész y Rafael Marroquim, ambos integrantes de la agencia Nordx, fueron los encargados de transmitir la experiencia. Los tres visitaron a la ex presidenta en su departamento de la calle San José y, posteriormente, mantuvieron un encuentro de dos horas con el ex ministro de Economía en sus oficinas de Avenida del Libertador, en el barrio de Retiro. Según trascendió, la reunión con Massa fue una «reunión de trabajo» en la que el dirigente se dedicó a escuchar con atención y a tomar nota de los pormenores de la campaña brasileña.

La estrategia que despertó el interés del peronismo combina la presencia territorial con una aceitada maquinaria de comunicación digital. El denominado «Ejército de Lula» consistió en un canal de WhatsApp que superó los diez millones de seguidores y que resultó determinante para revertir una diferencia de 2,2 millones de votos que separaba al líder del PT de Jair Bolsonaro tras la primera vuelta. En apenas unas semanas, el canal pasó de tener 50.000 integrantes a más de diez millones, y Lula terminó imponiéndose con el 51,7 por ciento de los sufragios.

Marroquim resumió la filosofía de la campaña durante una conferencia de prensa virtual con medios argentinos: «Lo digital solo gana cuando pisa la calle». La premisa central consistió en abandonar la comunicación política tradicional para impactar de manera directa en el teléfono de los votantes, quienes reproducían las consignas desde sus cuentas personales. A través del canal, Janones distribuía consignas y «misiones» que incluían compartir videos, imágenes, hashtags y temas específicos en las redes sociales. El objetivo era amplificar el alcance, especialmente entre los jóvenes que conocían la trayectoria presidencial de Lula pero no su historia como dirigente sindical y obrero metalúrgico. Los ejes temáticos se centraron en salarios, condiciones laborales, endeudamiento familiar y políticas sociales.

El eco de esta experiencia ya resuena en la Argentina. A pocos días de conocerse la visita, comenzó a circular un canal de WhatsApp titulado «Ejército del Peronismo», impulsado por dirigentes que buscan construir una comunidad digital de militantes con réplicas en todo el país. El mensaje de lanzamiento fue contundente: «Ahora nos toca a nosotros». La iniciativa apunta a fortalecer la unidad en un único frente contra el Gobierno de Javier Milei y a convocar a la juventud, con la mira puesta en las elecciones de 2027. En las últimas horas, se difundió un video del propio Janones invitando a los argentinos a sumarse al canal «para ser parte de la historia» y expresando su deseo de que «la victoria del presidente Lula pueda inspirar a los argentinos para decir Sí, nosotros podemos derrotar a la extrema derecha».

La visita de los estrategas brasileños no pasó desapercibida para el oficialismo. El canciller libertario Pablo Quirno ironizó en redes sociales con un escueto «Más cantado que Despacito…», mientras que el presidente Milei continúa sin reconocer la victoria electoral de Lula. Desde el Gobierno justificaron esa postura argumentando que el mandatario brasileño tampoco había reconocido el triunfo de Milei en 2023, afirmación que fue desmentida por los hechos. La interna diplomática se suma así a un escenario electoral que, a tres años de los comicios, ya comenzó a calentarse con la incorporación de la experiencia brasileña como principal arma de la oposición.

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