El mandatario libertario participó de “La Noche de la Celebración por Israel”, donde fue distinguido con el reconocimiento Gratitud, y luego protagonizó un tenso cruce con vecinos que se acercaron a protestar frente a la iglesia
Durante la noche del lunes, en el barrio porteño de Boedo, el presidente Javier Milei vivió un episodio que combinó reconocimiento y tensión callejera. Tras participar del evento denominado “La Noche de la Celebración por Israel”, organizado por la Coalición Latina por Israel, donde recibió la distinción Gratitud, el mandatario abandonaba la Iglesia Visión de Futuro cuando un conjunto de residentes de la zona, que se habían congregado en las inmediaciones con intenciones de manifestarse, lo increpó con cuestionamientos y agravios.
Lejos de retirarse en silencio, el líder libertario optó por contestar a los reproches con una actitud burlona, enviándoles un beso como gesto de desdén, según consignó el diario Clarín. El momento quedó registrado como uno de los cruces más llamativos de la jornada.
Un discurso con fuerte respaldo a Israel
Minutos antes, en el marco de su alocución durante la ceremonia, Milei había dejado en claro su postura geopolítica. Sostuvo que el respaldo a Israel no obedece a una decisión antojadiza del jefe de Estado, sino que se fundamenta en que esa nación constituye actualmente el bastión de los valores occidentales frente a aquellos que buscan destruirlos. En esa línea, agregó que Israel mantiene la misma luz frente a las tinieblas y que la Argentina ha decidido acompañarlo en esa posición.
El presidente también se refirió al conflicto armado que Israel libra contra organizaciones extremistas. Afirmó que cuando una democracia combate a terroristas que se ocultan detrás de la población civil, las críticas se dirigen únicamente contra la democracia por no poder evitar la totalidad de las víctimas colaterales. En ese sentido, cuestionó a quienes reclaman sanciones económicas contra el Estado israelí por los daños humanitarios derivados de sus intervenciones militares, y expresó que esos sectores pretenden que los enemigos de Occidente avancen y solo se lamentan cuando esos adversarios resultan derrotados. Además, sentenció que quienes atacan a Israel atacan a todo Occidente.
Agradecimiento y referencia al Papa
El mandatario aprovechó la ocasión para agradecer la convocatoria, a la que describió como un evento destinado a combatir el antisemitismo. Por último, puso de relieve la próxima visita del Papa León XIV a la Argentina, y consideró que se tratará de un acontecimiento que servirá para reafirmar el compromiso con los valores judeocristianos.
Un cierre marcado por el cruce
La velada, que había comenzado con el reconocimiento a Milei por parte de la Coalición Latina por Israel, concluyó con un episodio de tensión en la vía pública. El presidente, premiado por su postura internacional, se retiró del lugar entre insultos de los manifestantes y con un gesto irónico que no pasó desapercibido para los presentes ni para los medios que cubrieron el hecho.
