El Gobierno de Javier Milei rechazó una resolución de respaldo al tribunal internacional y se alineó con Washington, Israel, Corea del Norte y Rusia, en un nuevo episodio de descrédito diplomático que expertos vinculan con la protección a Benjamin Netanyahu.
Sin reparar en la contundente derrota que sufrió Donald Trump en los comicios legislativos de medio término, Javier Milei redobla la apuesta y consolida su alineamiento sistemático con la Casa Blanca. En una flamante muestra de desprestigio en el concierto de las naciones, la República Argentina acompañó a Estados Unidos en el rechazo a una resolución de apoyo a la Corte Penal Internacional, a pesar de ser uno de los países fundadores del organismo y Estado parte del Estatuto de Roma, el tratado que dio origen al tribunal. La delegación nacional se opuso al documento que avala el informe de la Corte y repudia las amenazas y los embates contra su funcionamiento. Los especialistas consultados por este medio coinciden en que la ofensiva forma parte de la estrategia del expresidente estadounidense para desmantelar la instancia judicial internacional. Con esta postura, el mandatario argentino vuelve a colocar al país en una posición de aislamiento y subordina la política exterior a sus afinidades personales, en este caso para resguardar a su amigo Benjamin Netanyahu, sobre quien pesa una orden de captura de la CPI por el genocidio perpetrado en Gaza.
La votación ubicó a la Argentina entre las trece naciones que desestimaron la resolución, frente a casi un centenar que la respaldaron. Por instrucción de la Casa Rosada, el canciller Pablo Quirno ordenó a Fabián Tropepi, embajador y representante permanente de la República Argentina ante las Naciones Unidas, sufragar en contra. De este modo, la representación nacional se sumó a Estados Unidos, Israel, Corea del Norte y Rusia. La determinación se añade al reciente voto contrario a una resolución que condenaba las formas contemporáneas de colonialismo, con el fin de no incomodar a Donald Trump. Una fuente de la Cancillería al tanto de la votación confió a este diario que el rechazo tuvo “el único objetivo de proteger a Netanyahu”. El diputado Jorge Taiana, por su parte, calificó el episodio como “un nuevo bochorno diplomático ante la ONU”.
