Dirigentes opositores calificaron como una burla a la ciudadanía el dictamen del fiscal Pollicita, que descartó el enriquecimiento ilícito del exjefe de Gabinete, y cuestionaron la actitud condescendiente de Comodoro Py con la Casa Rosada.
Tras trascender la resolución del fiscal Gerardo Pollicita, quien concluyó que no existió enriquecimiento ilícito en la situación patrimonial del exjefe de Gabinete Manuel Adorni, las reacciones críticas desde la vereda opositora se multiplicaron sin demora. Mediante las plataformas digitales, distintos referentes fueron expresando su malestar por lo que interpretan como un nuevo gesto de benevolencia del fuero federal hacia el Ejecutivo libertario y sus antiguos colaboradores.
La senadora justicialista Juliana Di Tullio recurrió a la ironía para manifestar su escepticismo ante la determinación judicial. Con marcado sarcasmo, la legisladora se preguntó si la jornada se trataba de una suerte de día de los inocentes y advirtió que resulta evidente el intento de subestimar la capacidad de análisis de la sociedad argentina, señalando que la maniobra resulta demasiado notoria para pasar desapercibida.
Por su parte, el diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro se sumó a las impugnaciones con un tono de franca incredulidad. El legislador sostuvo que la situación configura una verdadera tomadura de pelo para la totalidad de los ciudadanos del país. En ese sentido, recordó que la situación económica del exfuncionario antes de incorporarse a la administración pública era sumamente precaria y contrastó ese punto de partida con su actual estilo de vida, poniendo en duda la versión oficial que atribuye ese cambio de fortuna al hallazgo casual de un dispositivo de almacenamiento que contenía criptomonedas.
