La expresidenta criticó el fallo que confirma su condena en la causa Vialidad, calificándolo de intento de proscripción. Mientras tanto, recibió apoyo global y reafirmó su compromiso con la lucha política.
Cristina Fernández de Kirchner respondió con firmeza a la reciente condena que le fue impuesta en la causa Vialidad. Mientras los jueces de la Sala 4 de la Cámara de Casación Penal confirmaban la sentencia que la inhabilita para ejercer cargos públicos, la expresidenta llevaba a cabo una actividad política en Moreno, donde se reunió con 400 promotoras de género. En su discurso, Cristina denunció lo que considera una persecución política y una estrategia para «disciplinar» a la dirigencia política, social y sindical.
«Como no se bancan que una mujer tenga razón, hacen lo que hicieron hoy en Comodoro Py», afirmó, refiriéndose a la sentencia que, según ella, tiene como objetivo proscribirla. La exmandataria, que no se presentó a la audiencia, sino que la siguió de manera remota para evitar el «show mediático», expresó con contundencia que el fallo busca desplazarla del escenario político. «Lo que buscan es disciplinar a la dirigencia», agregó, destacando que este tipo de persecución es también una forma de castigar su rol como mujer en la política argentina.
Horas después, Fernández de Kirchner recibió una carta de solidaridad firmada por más de 250 líderes internacionales, entre ellos presidentes y expresidentes de América Latina, quienes denunciaron el uso del lawfare (guerra judicial) en su contra. La carta fue un fuerte respaldo a su figura y una denuncia a la utilización del poder judicial con multas políticas.
Una condena con eco internacional
El fallo, que ratificó la condena a seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, fue difundido de una forma poco convencional. En lugar de publicarse en internet como es habitual, los jueces leyeron la sentencia en un streaming televisado, lo que subrayó la carga mediática de la decisión. Los abogados de Cristina Kirchner ya habían anticipado que ella no se presentaría, y de hecho, aprovechó la ocasión para fortalecer su vínculo con la militancia.
Mientras tanto, en el oeste del conurbano bonaerense, Cristina participó de un acto con mujeres que la aplaudieron por su lucha a favor de la violencia de género, con remeras violetas como símbolo de apoyo. “No me ven como una víctima, sino como alguien con un proyecto de país y un modelo de sociedad”, sostuvo ante las cientos de mujeres presentes. En un ambiente de solidaridad, los cánticos de apoyo se hicieron sentir: “Cristina, corazón, acá tenés las pibas para la liberación”.
Poco después, Cristina Kirchner llegó al Instituto Patria, en el centro porteño, donde los militantes la esperaban en las calles. Desde allí, y en una reunión con dirigentes, reiteró su mensaje de resistencia política, afirmando que la sentencia busca eliminarla de la vida política argentina. La exmandataria destacó que el fallo tiene un claro objetivo: «proscribirla», y citó como ejemplo el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23, que aún no ha sido derogado por la Cámara de Diputados.
Una lucha de género y de poder
En su discurso, Cristina también reflexionó sobre el peso adicional que tiene ser mujer en la política: «Cuando sos mujer, todo te lo hacen 20 veces más difícil», señaló, subrayando que su persecución judicial también tiene un componente de género. «No se bancan discutir con una mujer y que no puedan tener razón», dijo, aludiendo a la falta de tolerancia hacia una mujer en posiciones de poder.
Por su parte, los dirigentes sindicales presentes, como Víctor Santa María y Roberto Baradel, también expresaron su respaldo a Cristina Kirchner, señalando la importancia de unirse frente a lo que consideran un ataque a la democracia ya los derechos de la dirigencia política y sindical.
Un respaldo global y un desafío judicial
La solidaridad internacional no se hizo esperar. Más de 250 figuras políticas de todo el mundo firmaron una carta en la que condenaron la persecución política que enfrenta Cristina Kirchner, acusando a los sectores judiciales y mediáticos de estar detrás de una campaña de lawfare para desestabilizar a los gobiernos progresistas de América Latina. Entre los firmantes se encuentran los presidentes Xiomara Castro (Honduras), Luis Arce (Bolivia) y expresidentes como Rafael Correa (Ecuador) y Evo Morales (Bolivia).
El texto advierte que la condena no solo tiene como fin eliminar a un líder político, sino que también busca atacar los valores y principios que ella representa. Además, señalan que la persecución judicial y mediática contra Kirchner ha tenido consecuencias dramáticas, como el intento de magnicidio de septiembre de 2022.
En las afueras de los tribunales de Comodoro Py, dirigentes como el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Juan Martín Mena, y el dirigente social Juan Grabois, realizaron una clase pública sobre el «lawfare», señalando las irregularidades de la causa. Vialidad y el entramado judicial y mediático que sostiene la acusación.
Próximos pasos en la militancia
Cristina Kirchner continuará con su agenda de actos y encuentros políticos. Este domingo, participará de un acto por el Día de la Militancia en Santiago del Estero, donde se espera la presencia del gobernador Gerardo Zamora y otros dirigentes del Partido Justicialista.
El futuro de Cristina Kirchner y de la política argentina sigue siendo incierto, pero su respuesta al fallo judicial ha dejado claro que, para ella, la lucha no solo es judicial, sino también política y social. Con el respaldo de una parte de la sociedad argentina y un apoyo internacional creciente, la expresidenta continúa desafiando las presiones del poder judicial y mediático, mientras reafirma su compromiso con un modelo de país que dice defensor y que, según ella, sigue siendo un objetivo central de su vida política.
