El arquero brasileño, que debutó en plena pandemia ante River, hoy es pieza fundamental de su selección y se prepara para vivir un sueño en el Monumental. Su trayectoria, superación de adversidades y confianza ante el desafío.
El surgimiento de un héroe inesperado
En noviembre de 2020, en medio de la crisis sanitaria por el Covid-19, Bento Matheus Krepski era el tercer guardameta del Athletico Paranaense. Sin embargo, el destino lo llevó al terreno de juego cuando tanto Santos como Jandrei, el titular y su suplente, dieron positivo por el virus. Así, con apenas 21 años, el joven portero tuvo su bautismo en la máxima competencia continental: los octavos de final de la Copa Libertadores, frente a un River Plate que contaba con Julián Álvarez en su delantera.
En el partido de ida, disputado en Brasil, el conjunto local empató 1-1, con un Bento destacado tras atajar cuatro remates claros y sin responsabilidad en el gol recibido. Pero fue en la revancha, jugada en el estadio de Independiente debido a las remodelaciones del Monumental, donde su figura comenzó a ganar notoriedad. A pesar de la derrota por 0-1, el arquero fue la gran figura de la noche, recibiendo incluso un 9 de calificación del diario Olé.
Consolidación y salto al fútbol árabe
Tras aquel hito, su carrera despegó. En 2022, ya como titular indiscutido del Paranaense, se convirtió en una garantía bajo los tres palos: acumuló más encuentros disputados (164) que goles encajados (163). Su solidez llamó la atención de equipos internacionales, y en agosto de 2024, luego de ser el tercer arquero en la Copa América, dio el salto al Al Nassr de Arabia Saudita por 18 millones de euros. Su misión: proteger la portería del equipo donde Cristiano Ronaldo, a sus 40 años, sigue dominando y persiguiendo los 1.000 goles en su carrera.
Sin embargo, su inicio en Oriente no fue ideal. Pocos días después de su llegada, disputó la final de la Supercopa saudí ante el Al Hilal. A pesar de ir ganando 1-0 con un gol de CR7, su equipo terminó perdiendo 1-4, en parte por dos errores del brasileño: una salida fallida y un desacierto con los pies que desataron la furia del astro portugués.
Pese a este tropiezo, Bento logró afianzarse y ya suma 38 partidos en su nueva liga. Además, mantuvo su lugar en la Seleção, despejando dudas sobre su rendimiento: «Pregunté si desaparecería del radar, pero me aseguraron que no. Hay prejuicios contra la liga árabe, pero mi nivel no decayó; sigo evolucionando», afirmó.
El sueño del clásico sudamericano
Con la Canarinha, Bento ha tenido tres participaciones, dos de ellas como titular en escenarios emblemáticos: ante Inglaterra en Wembley (1-0) y frente a España en el Bernabéu (3-3). Pero ahora enfrenta un desafío aún mayor: el clásico contra Argentina en el Monumental.
«Todos los futbolistas queremos jugar un partido así. De niño soñás con un Brasil vs. Argentina, quizás en el Maracaná, pero el Monumental también es un estadio místico», confesó en conferencia de prensa. Además, marcó diferencias con Emiliano «Dibu» Martínez: «Él tiene un estilo llamativo, pero también es bueno ver arqueros tranquilos como yo. Será un gran duelo».
Bento, aquel arquero de emergencia que surgió en pandemia, hoy busca convertirse en el héroe que le devuelva la alegría a Brasil en uno de los escenarios más hostiles del mundo.
