En el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, Gabriel Chumpitaz planteó la clausura del sitio de memoria y su transformación en un espacio de formación para militares y bomberos.
En una propuesta que desató un fuerte revuelo en el ámbito político y social, el diputado santafesino Gabriel Chumpitaz (PRO) sugirió el cierre del Museo Sitio de la Memoria, ubicado en el predio de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), y su reemplazo por un centro de capacitación para las Fuerzas Armadas y los cuerpos de bomberos.
El legislador, quien la semana pasada respaldó sin modificaciones el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que incrementó la deuda argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI), justificó su iniciativa asegurando que el actual museo «divide a los argentinos, nos impregna de odio y pasado». En este sentido, planteó que el espacio podría destinarse a la formación en emergencias y catástrofes.
«El predio de la ex ESMA ocupa más de 17 hectáreas en una de las zonas más estratégicas de la Ciudad de Buenos Aires. Proponemos que la Legislatura porteña ceda ese espacio a las Fuerzas Armadas y los Bomberos para que sea utilizado en tareas de instrucción», manifestó Chumpitaz a través de sus redes sociales, generando una ola de reacciones tanto a favor como en contra.
Un sitio emblemático en el debate por la memoria
El Museo Sitio de la Memoria ESMA fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2023 y se encuentra en el lugar donde funcionó uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983). La institución tiene como objetivo preservar la memoria histórica y concientizar sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos en ese período.
La propuesta del diputado generó un rechazo inmediato por parte de organismos de derechos humanos, que consideran el planteo como un intento de «borrar la historia y la memoria colectiva del pueblo argentino». Desde Abuelas de Plaza de Mayo y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) repudiaron la iniciativa, calificándola de «revisionismo histórico con intención de negacionismo».
Repercusiones y reacciones políticas
Varios dirigentes políticos, principalmente de la oposición, se manifestaron en contra de la iniciativa. La diputada nacional Myriam Bregman (Frente de Izquierda) declaró que «el intento de transformar un sitio de memoria en un centro de instrucción militar es una provocación inadmisible en democracia». Por su parte, referentes del oficialismo evitaron pronunciarse de inmediato, aunque algunas figuras del PRO respaldaron la idea de «darle un nuevo uso» al predio.
En redes sociales, el debate se instaló con intensidad. Mientras algunos usuarios apoyaron la propuesta de Chumpitaz argumentando que «es momento de mirar hacia adelante y dejar de lado el pasado», otros advirtieron que «sin memoria no hay futuro» y calificaron la iniciativa como «un retroceso en materia de derechos humanos».
El futuro del Museo Sitio de la Memoria ESMA sigue siendo un tema central en la agenda política y social del país. Por ahora, la propuesta del diputado Chumpitaz se mantiene en el centro de la controversia, evidenciando las tensiones entre distintos sectores sobre el abordaje de la memoria histórica en Argentina.
