El legislador fueguino criticó duramente las declaraciones del Presidente sobre los kelpers, advirtió sobre el riesgo de la Auditoría General «descabezada» y confirmó que proyectos clave de infraestructura avanzan con fondos provinciales. Además, descartó una reforma constitucional en el corto plazo.
El senador nacional por Tierra del Fuego Pablo Blanco abordó los temas más candentes de la agenda política, desde la polémica por el discurso del Presidente Javier Milei sobre Malvinas hasta la inminente renuncia del juez de la Corte Suprema Héctor García Mansilla.
García Mansilla: «No se someterá al rechazo del Senado»
Blanco confirmó que la renuncia del magistrado sería inminente tras el fracaso de su pliego en el Senado: «Creo que no va a insistir. Después del rechazo, sería difícil que el Ejecutivo reintente su candidatura». Sobre un eventual juicio político, el senador fue cauteloso: «Desconozco si hay movimientos en ese sentido. Nosotros actuamos si la Cámara lo define».
El «error grave» de Milei en Malvinas
Con dureza, el legislador radical calificó de «barbaridad» las palabras del Presidente al reconocer implícitamente la autodeterminación de los kelpers: «Tiró por tierra 60 años de política diplomática argentina. Malvinas no es un territorio con población autóctona, sino implantada». Blanco recordó que ya presentó un proyecto para citar al canciller a explicar la postura oficial.
Además, criticó al ministro de Defensa, Luis Petri, (también de la UCR) por avalar el discurso de Milei: «Me da vergüenza como radical. La Resolución 2065 de la ONU, base de nuestro reclamo, se logró bajo un gobierno radical».
Reforma constitucional en Tierra del Fuego: «No es el momento»
Consultado sobre la insistencia de algunos sectores en reformar la Constitución fueguina, Blanco fue contundente: «Hay prioridades urgentes. La inestabilidad económica y el año electoral no son el contexto para este debate».
Próximos desafíos en el Senado
El miércoles, la Cámara alta tratará la emergencia en Bahía Blanca y el proyecto de «ficha limpia», que requiere 37 votos para avanzar. Blanco también alertó sobre el peligro de trabajar con un presupuesto «reconducido» de 2022: «Sin auditorías, el Ejecutivo actúa sin control».
