El Municipio lanza nuevos cursos de formación en oficios estratégicos con alta demanda laboral. Gastronomía, estética, administración, electrónica y producción avícola, entre las principales ofertas. Se busca potenciar la salida laboral y fomentar el emprendedurismo en un contexto económico desafiante.
En tiempos donde encontrar un empleo formal se vuelve cada vez más complicado, el Municipio de Río Grande avanza con una política pública concreta que apunta a brindar herramientas reales de inserción laboral: el programa «Formarte y Crecer», impulsado por la Secretaría de Desarrollo Productivo, continúa sumando capacitaciones gratuitas en oficios estratégicos, con una fuerte impronta en la empleabilidad, el autoempleo y el desarrollo emprendedor.
Así lo explicó el Secretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas, en diálogo con La Mañana del Pueblo. «Es fundamental poner al alcance de los vecinos herramientas de capacitación continua, y más en este contexto en el que la búsqueda de trabajo es una preocupación constante. Esta iniciativa busca justamente abrir oportunidades para la formación en oficios que tengan salida laboral, tanto a corto como a largo plazo», afirmó.
Durante el mes de marzo, el programa inició con 30 cursos de tres meses de duración, abarcando desde atención al cliente, contabilidad y administración, hasta oficios técnicos como reparación de placas electrónicas. “Los cupos se agotan muy rápido porque la demanda es altísima”, detalló Armas, y anticipó que abril viene con nuevas propuestas en áreas clave como gastronomía, estética y oficios técnicos vinculados a la industria y al empleo independiente.
Capacitación con impacto directo en la comunidad
Entre las novedades de abril, se destacan cursos como panificados aptos para celíacos, pastelería, panadería y auxiliar de cocina. “La gastronomía sigue siendo uno de los sectores más demandados por los emprendedores, sobre todo en momentos de crisis. Por eso queremos impulsar el acceso a estas herramientas”, sostuvo el funcionario.
También se suma el curso de depilación, dentro del área de estética, otro rubro con alta inserción laboral. Y uno de los anuncios más celebrados es la incorporación del curso de reparación de línea blanca, especialmente heladeras, una especialidad poco frecuente pero muy demandada. “Hoy son pocos los técnicos que reparan heladeras, y las familias no pueden esperar semanas para arreglar un electrodoméstico esencial”, explicó Armas.
Esta capacitación se desarrolla en articulación con la Fundación Mirgor, con quien el Municipio ya trabaja exitosamente en la enseñanza de reparación de placas electrónicas. “Es una muestra de cómo la cooperación público-privada puede generar soluciones concretas para la comunidad”, agregó.
Del autoempleo al desarrollo productivo
La política del Municipio también apunta a incentivar el autoempleo y el emprendedurismo, incluso en sectores no tradicionales. Tal es el caso del curso de producción avícola, desarrollado en conjunto con el INTA, que busca transformar la producción de alimentos en una alternativa económica real.
“Estamos trabajando para que quien quiera iniciarse en esta actividad sepa qué inversión mínima necesita, qué infraestructura requiere y cómo puede vivir de esta actividad. Muchos vecinos que antes tenían un empleo en relación de dependencia hoy buscan nuevas formas de generar ingresos, y el sector agroalimentario tiene mucho potencial”, expresó Armas.
Esta visión responde a un cambio de paradigma: mirar hacia sectores como la producción de alimentos, porcinos, avícola o la horticultura como nuevas fuentes sostenibles de empleo, rompiendo con el modelo tradicional de comercio urbano saturado.
La ampliación de la matriz productiva, una apuesta estratégica
Otra pieza clave de esta transformación es la fábrica de alimentos balanceados que comenzó a operar recientemente en Río Grande. “Es una inversión muy importante que se concreta gracias a los beneficios de la Ley 19.640 y que permite exportar tanto al continente como al exterior”, explicó Armas, quien destacó que ya se realizaron exportaciones a Uruguay y Chile.
La planta no solo generó empleo durante su construcción y puesta en marcha, sino que también abre nuevas posibilidades para aplicar el conocimiento industrial fueguino en otras áreas, como el sector alimentario. “Esto es ampliar la matriz productiva con inversiones concretas que generan empleo y potencian el desarrollo local”, remarcó.
Una política pública con mirada a futuro
El programa «Formarte y Crecer» continúa así su camino de expansión, con nuevas propuestas a lo largo del año y una clara orientación hacia sectores con proyección, tanto para el trabajo en relación de dependencia como para el autoempleo. En un contexto económico complejo, la capacitación y la formación aparecen como el camino más sólido para el crecimiento personal y colectivo.
“Desde el Municipio vamos a seguir trabajando para que estas oportunidades lleguen a todos los rincones de la ciudad. Porque donde hay un oficio, hay una posibilidad. Y donde hay una posibilidad, hay futuro”, concluyó Facundo Armas.
