Líderes políticos, sindicales y sociales de Argentina honran la memoria del exmandatario uruguayo, fallecido a los 89 años. Su legado de coherencia, justicia social y austeridad trasciende fronteras.
Políticos, sindicalistas y referentes sociales argentinos despidieron al exmandatario uruguayo, elogiando su coherencia, humildad y lucha por los más vulnerables. Su historia de resistencia y humanismo lo consagra como un ícono latinoamericano.
La noticia conmocionó a la región: José «Pepe» Mujica, expresidente de Uruguay (2010-2015), falleció este martes en su humilde chacra en las afueras de Montevideo, a escasos días de cumplir 90 años. Su muerte desencadenó un torrente de condolencias desde diversos sectores de la política argentina, que lo recordaron como un faro de integridad, lucha y humanismo.
El adiós del peronismo: «Un gigante de la Patria Grande»
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) fue una de las primeras en manifestarse: «América Latina despide a un hombre excepcional, que consagró su existencia a la militancia y a su tierra», escribió en redes sociales, acompañando su mensaje con un emotivo «Pepe, te extrañaremos profundamente». Dirigiéndose a Lucía Topolansky, viuda de Mujica y exvicepresidenta uruguaya, añadió: «Mi corazón está contigo y con todo Uruguay».
El gobernador bonaerense Axel Kicillof destacó su resiliencia: «Fue perseguido, torturado y encarcelado por combatir una dictadura y soñar con un mundo más equitativo», remarcó, definiéndolo como «un líder popular, artífice de la democracia uruguaya y estadista que amó entrañablemente a su patria».
Por su parte, Sergio Massa, exministro de Economía, elogió su congruencia: «Hay quienes trazan un camino no solo con palabras, sino con acciones y modo de vida. Pepe fue eso: honesto, comprometido con los desfavorecidos y guía para quienes creemos en una política con valores».
Un legado que trasciende ideologías
Más allá del arco oficialista, referentes de otras fuerzas rindieron homenaje. Elisa Carrió (Coalición Cívica) lo llamó «magnánimo», mientras que Martín Lousteau (UCR) lo describió como «un faro de decencia y coherencia en la lucha por la justicia social».
Desde el sindicalismo, la CGT y la CTA Autónoma resaltaron su vínculo con los trabajadores: «Fue un aliado irrenunciable de los movimientos obreros, convencido de que son el motor del cambio», subrayaron.
El último mensaje: austeridad y esperanza
El dirigente social Juan Grabois recordó su último encuentro con Mujica en 2023: «Sabía que su tiempo se agotaba, pero dedicó sus días a sembrar enseñanzas para las nuevas generaciones».
Mientras Uruguay decreta duelo nacional, su frase más célebre resuena: «Cuando mis brazos no estén, otros miles seguirán la lucha». Pepe Mujica se fue, pero su ejemplo perdura.
