El mandatario tucumano exigió un diálogo más fluido con el Gobierno nacional y alertó sobre el riesgo de un «costo social» si no hay cambios. Los gobernadores se reunirán el lunes para consolidar sus demandas.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, lanzó un contundente mensaje al presidente Javier Milei este sábado, reclamando una mayor apertura al diálogo con las provincias y advirtiendo que la gestión nacional no podrá avanzar sin el respaldo de los distritos del interior.
En declaraciones que resonaron con tono de ultimátum, Jaldo subrayó que el éxito del Gobierno federal debe ir de la mano con el bienestar de las provincias. «No puede pretender que a la Nación le vaya bien mientras las 23 o 24 jurisdicciones del interior sufren. O nos va bien a todos, o nos va mal a todos», afirmó el mandatario, enfatizando que el Ejecutivo nacional «no podrá conducir el país si ignora a los gobernadores».
Sus palabras llegaron en vísperas de un encuentro clave que reunirá el lunes a los líderes provinciales en la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo será analizar la crítica situación económica que afecta a las regiones, marcada por el desplome del consumo, el debilitamiento de la industria y el comercio, y el deterioro de los fondos coparticipables.
Diálogo con firmeza
Jaldo, quien ha sido reconocido por su perfil conciliador, aseguró que su disposición al diálogo no implica ceder en las demandas de Tucumán. «Puedo ser dialoguista, pero siempre en defensa de los intereses de mi provincia. Si afectan lo que nos corresponde, nuestra voz será más fuerte», advirtió.
Aunque evitó cuestionar directamente el ajuste fiscal impulsado por la administración de Milei, el gobernador alertó sobre las graves consecuencias sociales que podría enfrentar el país si no hay rectificaciones. «Al ritmo actual, el costo para la Argentina será muy alto si la Nación no actúa a tiempo», sostuvo.
Reunión clave en el CFI
El lunes, los gobernadores se congregarán en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para afinar un pliego de exigencias que ya había sido esbozado en su anterior reunión con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Entre los puntos críticos figuran la caída en la coparticipación, la posible reforma al impuesto a los combustibles y la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Este encuentro será la continuación del que mantuvieron el 3 de junio, cuando los mandatarios –tras un debate interno– solicitaron una audiencia con Milei. Sin embargo, el Presidente delegó las negociaciones en Francos debido a su viaje a Europa e Israel.
La semana pasada, una comitiva reducida pero representativa –integrada por Sergio Ziliotto (La Pampa), Claudio Vidal (Santa Cruz), Raúl Jalil (Catamarca), Ignacio Torres (Chubut) y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto– se reunió con Francos en la Casa Rosada. Allí, abordaron las urgencias de cada región, desde la precariedad de las rutas hasta la merma en la recaudación.
Un frente unido
La convocatoria del lunes refleja la determinación de los gobernadores de presentar un frente común ante el Gobierno. Con diferencias políticas pero problemas compartidos, buscarán presionar para obtener respuestas concretas que alivien la crisis en sus territorios.
Mientras tanto, las palabras de Jaldo resuenan como un llamado de atención a Milei: en un país federal, el rumbo de la Nación dependerá, en gran medida, de cómo se articule con las provincias.
