El equipo francés demostró su jerarquía con un contundente 4-0 en Atlanta, dejando en evidencia la distancia abismal entre ambas escuadras. La Pulga, opacado, no pudo evitar el fracaso de su equipo.
El París Saint-Germain no dio lugar a sorpresas y selló su pase a cuartos de final del Mundial de Clubes con una exhibición de fuerza ante el Inter Miami, al que derrotó sin atenuantes por 4-0 en el Mercedes-Benz Stadium. Desde el pitido inicial, el conjunto dirigido por Luis Enrique impuso su ritmo y superioridad técnica, dejando en claro que no habría espacio para las ilusiones del rival, que incluye en sus filas a una leyenda como Lionel Messi.
La contundencia parisina se materializó temprano. Apenas a los seis minutos, João Neves inauguró el marcador con un certero cabezazo tras un pase magistral de Vitinha. El dominio del PSG fue absoluto, arrinconando a las Garzas en su propio campo y anulando cualquier intento de reacción. La diferencia de nivel se acrecentó con el segundo tanto de Neves, quien completó su doblete tras una jugada colectiva impecable que incluyó a Fabián Ruiz.
Antes del descanso, el Inter Miami se hundió definitivamente. Tomás Avilés, en un desafortunado autogol, y Achraf Hakimi, aprovechando un rebote en el travesaño, ampliaron la ventaja hasta el 4-0, sentenciando el encuentro antes de que se disputara la segunda mitad.
Messi, invisible ante su pasado
El capitán argentino, enfrentando a su exequipo, no logró influir en el juego. Aunque mostró destellos de calidad en el complemento, su actuación fue insuficiente para alterar el rumbo del partido. Los medios franceses no tardaron en señalar su bajo rendimiento: Le Parisien lo describió como «imperceptible», mientras que L’Équipe le otorgó una dura calificación de 3, resaltando su falta de impacto.
«El PSG enfría al Inter Miami de Messi», tituló el prestigioso diario galo, subrayando la enorme brecha entre un equipo consagrado en Europa y una franquicia de la MLS que, más allá del nombre de su estrella, evidenció sus limitaciones.
Camino a cuartos y reflexiones
Con este triunfo arrollador, el PSG espera ahora al vencedor del duelo entre Flamengo y Bayern Múnich. Por su parte, el Inter Miami deberá volver a centrarse en la MLS, donde buscará reencontrarse con el éxito tras esta dura experiencia.
La noche en Atlanta dejó una conclusión irrefutable: el fútbol europeo sigue marcando la pauta, y ni siquiera una figura como Messi pudo cambiar ese guion. El PSG, implacable, sigue su marcha hacia el título, mientras que el sueño del equipo estadounidense terminó con una lección de humildad.
