La iniciativa busca acompañar a quienes adeudan materias, con clases virtuales y tutorías personalizadas, mientras se espera la llegada de fondos nacionales para el Plan FinEs.
En un contexto donde la finalización de los estudios secundarios se vuelve cada vez más necesaria para acceder a oportunidades laborales, la Dirección Provincial de Educación de Jóvenes y Adultos de Tierra del Fuego lanzó el programa «Titularte», una alternativa para aquellos mayores de 18 años que hayan concluido el ciclo lectivo pero adeuden materias.
Javier Rueda, director del área, explicó que este proyecto, implementado desde el segundo cuatrimestre del año pasado, no reemplaza al conocido Plan FinEs del Ministerio de Educación de la Nación, sino que lo complementa. Sin embargo, destacó que los fondos nacionales para solventar el FinEs han sufrido demoras, lo que llevó a la provincia a asumir los pagos docentes durante el primer semestre de este año para garantizar la continuidad educativa.
Cómo funciona «Titularte»
El programa está dirigido exclusivamente a quienes hayan terminado el secundario pero tengan asignaturas pendientes. La cursada, de ocho semanas de duración, se desarrolla de manera virtual, con dos encuentros presenciales optativos y evaluaciones finales obligatorias en noviembre. Las inscripciones para el segundo cuatrimestre estarán abiertas desde el 28 de julio hasta el 15 de agosto.
Una de las ventajas destacadas por Rueda es que el programa también contempla a estudiantes que se hayan radicado en Tierra del Fuego pero adeuden materias en sus provincias de origen. Gracias a un acuerdo interjurisdiccional, los ministerios educativos intercambian información para que las instituciones emisoras puedan otorgar el título correspondiente de manera digital.
Opciones para quienes no completaron el secundario
Para aquellos que no lograron finalizar sus estudios y son mayores de 18 años, Rueda señaló que existen los Centros Educativos de Nivel Secundario (CENT), que ofrecen modalidades semipresenciales y flexibles, adaptándose a las necesidades laborales y personales de los estudiantes. Además, permiten homologar materias ya aprobadas para acortar la trayectoria educativa.
El director provincial reconoció las dificultades económicas que enfrentan muchos adultos para costear profesores particulares o dedicar tiempo al estudio, por lo que destacó la importancia de estas iniciativas públicas. «Un título secundario no garantiza un trabajo, pero hoy es un requisito mínimo para cualquier empleo», remarcó.
Con el inicio de las inscripciones, las autoridades esperan ampliar el alcance del programa, que en su primera edición logró que 137 personas culminaran sus estudios, nueve de ellas en Río Grande. La educación, subrayó Rueda, sigue siendo una herramienta clave para mejorar las oportunidades en tiempos de crisis.
