El organismo redujo los objetivos de acumulación de divisas y extendió el plazo para la próxima revisión, mientras el Gobierno busca estabilizar la economía en un contexto de tensiones cambiarias.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este viernes una modificación en los requisitos de reservas para Argentina, luego de que el país incumpliera la meta establecida en la primera revisión del acuerdo firmado en junio. Pese a este fallo, el organismo concedió una dispensa que permitió el desembolso de USD 2.000 millones, un respiro financiero para la administración de Javier Milei.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había adelantado que el FMI reduciría la exigencia en USD 5.000 millones, una medida que, según sus declaraciones, sería bien vista por los mercados y facilitaría el refinanciamiento de la deuda. Estas palabras llegaron en medio de una fuerte volatilidad del tipo de cambio, que puso en evidencia las presiones sobre la escasez de divisas.
Nuevos plazos y objetivos flexibilizados
El FMI decidió postergar la próxima evaluación del programa hasta enero de 2026, en lugar de noviembre de este año, como estaba previsto inicialmente. En cuanto a las reservas, el Banco Central deberá alcanzar un saldo neto negativo de USD 2.600 millones para fines de 2025, una cifra menos estricta que la meta anterior de USD 2.400 millones positivos. Sin embargo, el compromiso de llegar a un superávit de USD 22.900 millones para 2027 se mantiene inalterado, lo que deja un desafío clave para el final del mandato de Milei.
El organismo destacó que las reservas netas del país se ubicaron en USD 4.700 millones negativos a mediados de junio, muy por debajo del objetivo pactado. No obstante, reconoció los esfuerzos del Gobierno para revertir la situación mediante una estrategia que incluye la emisión de bonos y la compra de divisas en bloque, medidas que ya habrían aportado cerca de USD 2.000 millones desde principios de mes.
Recomendaciones y advertencias
El FMI instó al BCRA a adoptar un rol más activo en la acumulación de reservas, siguiendo el ejemplo de economías como Chile, Colombia y México. Además, advirtió sobre los riesgos que enfrenta Argentina, entre ellos la volatilidad política previa a las elecciones legislativas y la dependencia de capitales especulativos para financiar su cuenta corriente.
«Un shock externo podría descarrilar los avances en la estabilización», alertó el informe, subrayando la necesidad de mantener políticas fiscales y monetarias consistentes. El organismo también mencionó la importancia de actualizar el índice de precios para reflejar con mayor precisión los cambios en los patrones de consumo, una tarea pendiente del INDEC.
Balance inicial y perspectivas
Pese a los incumplimientos, el FMI calificó el arranque del programa como «sólido» y destacó el cumplimiento del superávit fiscal, la ausencia de emisión monetaria y la continuidad de los planes sociales. No obstante, el camino por delante sigue siendo complejo, con reformas estructurales pendientes y un escenario global marcado por la incertidumbre.
La aprobación del directorio del FMI no solo garantiza el desembolso inmediato, sino que también refuerza la credibilidad del plan económico en un momento crítico. Ahora, el desafío para el Gobierno será mantener el rumbo mientras busca recuperar la confianza de inversores y ciudadanos.
