En un encuentro marcado por decisiones polémicas, el Calamar logró su primera victoria en el torneo, mientras que el Ciclón sufrió su caída inicial.
La tarde en Vicente López quedó teñida por la controvertida actuación del árbitro Sebastián Martínez, cuyos errores condicionaron el desarrollo del partido en el que Platense se impuso 2-1 ante San Lorenzo. Aunque los goles se decidieron en el terreno de juego, las equivocaciones del juez central opacaron lo que pudo haber sido una jornada de fútbol intenso pero limpio.
Desde el inicio, el encuentro mostró un ritmo vibrante. Platense abrió el marcador a los cinco minutos con un certero cabezazo de Ronaldo Martínez, tras un rebote fallido de la defensa azulgrana y una salida dudosa del arquero Augusto Batalla. Sin embargo, la respuesta de San Lorenzo no se hizo esperar: a los 25 minutos, Federico Gattoni emparejó la cuenta con otro remate de cabeza, aprovechando un servicio de tiro libre ejecutado por Ezequiel Cerutti.
Pero el primer tiempo se desvió por completo debido a las dudosas decisiones arbitrales. Entre los 17 y los 27 minutos, Martínez cometió una serie de fallos que alteraron el equilibrio del juego. Primero, amonestó incorrectamente a Ignacio Vázquez, capitán del Calamar, quien fue el receptor de una dura entrada de Alexis Cuello. Minutos después, el colegiado agravó su error al expulsar al mismo Vázquez tras interpretar un gesto natural como una agresión. Buscando compensar, Martínez terminó sacando también a Cuello por un roce con un rival, dejando a ambos equipos con un hombre menos por sus propios yerros.
La tecnología del VAR, lejos de ayudar, brilló por su ausencia en una jugada clave del segundo tiempo, cuando Nicolás Lotti golpeó con el codo a Nicolás Perruzzi sin consecuencias. Estas situaciones generaron malestar en los jugadores, que protestaron cada decisión, aumentando la tensión en el campo.
En el complemento, Platense optó por resguardarse, formando un bloque defensivo que dificultó las llegadas de San Lorenzo. El Ciclón, falto de ideas claras, apenas generó peligro con un remate lejano de Cerutti que rozó el poste. La insistencia visitante incluyó el envío de sus dos delanteros más altos e incluso la irrupción de Batalla en un córner final, pero el arquero Ignacio Cozzani se mostró seguro ante cada intento.
Al pitazo final, los cinco mil hinchas azulgranas que colmaron la tribuna visitante se marcharon con frustración, no solo por la derrota, sino por un arbitraje que dejó más dudas que aciertos. Mientras tanto, Platense celebró el debut triunfal de su nuevo técnico, «Kily» González, en una jornada donde el fútbol merecía ser el protagonista, pero terminó siendo opacado por la polémica.
