El equipo de La Paternal mostró una superioridad abrumadora en el segundo tiempo y se llevó una victoria categórica por 4-1. A pesar de comenzar igualados tras errores de ambos arqueros, el local desnudó todas las falencias de un visitante que se derrumbó después del descanso.
Argentinos Juniors ofreció una lección de fútbol y contundencia para derrotar sin atenuantes a Racing Club por 4-1. El partido, que había comenzado con un insólito intercambio de regalos entre los experimentados porteros, mutó por completo después del descanso hacia un monólogo del equipo local, que superó al rival en todos los aspectos del juego.
La primera etapa tuvo un guion absurdo. A los 24 minutos, Diego «Ruso» Rodríguez, arquero de Argentinos con una vasta trayectoria en clubes del país y el extranjero, cometió un error garrafal. Ante un pelotazo largo de Mura, retrocedió en lugar de salir a cortar la jugada, permitiéndole a Tomás Conechny anotar con facilidad. Casi de inmediato, su par de Racing, Gabriel Arias, récord de partidos internacionales para la Academia, le devolvió el inexplicable favor. Falló al intentar despejar un centro, dejó el balón servido y Alan Lezcano, con un zurdazo preciso, no perdonó el obsequio para empatar el partido.
Sin embargo, el complemento fue una historia completamente diferente. Argentinos Juniors emergió con una determinación abrumadora. A los cinco minutos, Lezcano, figura indiscutida de la tarde, fue el artífice de una jugada de antología: en el borde del área, con gran clase, habilitó con un pase milimétrico a López Muñoz, quien definió con una espectacular palomita para romper el empate. Ese gol quebró la resistencia de un Racing que se mostró bamboleante, sin orden táctico y físicamente superado.
La impotencia del equipo de Gustavo Costas, quien observó desde las plateas, fue evidente. Sin piernas y sin ideas, el visitante se desmoronó defensivamente. Los goles de Kevin Giménez, desde el borde del área, y de Francisco Oroz, casi sobre la línea, terminaron de configurar un marcador elocuente que reflejó la abismal diferencia entre ambos equipos en los últimos 45 minutos.
La victoria permite a Argentinos Juniors trepar hasta los ocho puntos, inyectándose de optimismo. Para Racing, en cambio, la derrota es un duro golpe. Con apenas cuatro unidades, se hunde en la zona baja de la tabla y deberá recomponerse rápidamente mientras su mente se divide con la inminente participación en la Copa Libertadores.
