La Ministra de Salud detalló la dispar realidad de las ciudades en cuanto a recursos humanos. Mientras Tolhuin cuenta con un número récord de profesionales, Río Grande enfrenta una crítica escasez de ginecólogos. La telemedicina se consolida como una solución estratégica para paliar la falta de especialistas en pediatría y salud mental.
En una exhaustiva exposición radial, la Ministra de Salud provincial, Judith Di Giglio, realizó un pormenorizado diagnóstico de la situación del sistema sanitario fueguino, marcando un contraste evidente entre las distintas localidades. La titular de la cartera sanitaria aseguró que la ciudad de Tolhuin transita un momento de plenitud en cuanto a su dotación de profesionales de la salud, posicionándose en su mejor momento histórico. Este panorama favorable se complementa con el refuerzo de médicos itinerantes que aseguran la cobertura en guardias pediátricas.
No obstante, la realidad en Río Grande presenta aristas más complejas. La Ministra Di Giglio reconoció que, si bien existe un número significativo de profesionales contratados bajo diversas modalidades —planta permanente, part-time y dedicación exclusiva—, la estabilidad de algunos servicios se ve recurrentemente comprometida. En particular, el área de Ginecología enfrenta actualmente un déficit crítico, una situación agravada por una seguidilla de renuncias y jubilaciones que han dejado al servicio en una posición vulnerable. “Estamos inmersos en una búsqueda activa para incorporar ginecólogos”, afirmó la funcionaria, subrayando la urgencia de resolver esta carencia.
Como parte de las estrategias para mitigar la falta de especialistas en puntos clave de la provincia, la telemedicina emerge como un pilar fundamental. Di Giglio destacó la reciente inauguración de una sala de telemedicina en el Hospital de Río Grande, un avance concreto que permite una articulación directa con el prestigioso Hospital Garrahan de Buenos Aires. Gracias a esta innovación, los pacientes pediátricos pueden acceder a consultas con especialistas de alto nivel, siempre con la asistencia y el acompañamiento de un pediatra local, garantizando así una atención integrada y segura.
Este no es el único frente donde la virtualidad está marcando la diferencia. La Ministra reveló que desde hace varios meses se implementa con éxito un sistema similar para la especialidad de Psiquiatría, supliendo así la histórica dificultad para retener estos profesionales en la provincia. Sin embargo, fue clara al señalar las limitaciones de esta herramienta: “Ginecología, por ejemplo, no se puede cubrir con telemedicina”, admitió, dejando en evidencia que la solución para ese servicio debe pasar indefectiblemente por la incorporación de profesionales in situ.
Para finalizar, Di Giglio remarcó un principio rector de esta política de salud digital: todas las consultas de telemedicina se realizan de manera institucional, dentro de los consultorios del hospital. Esta metodología busca que el especialista remoto se integre de manera fluida al equipo de salud local, fortaleciendo la red sanitaria y evitando la fragmentación de la atención, en lugar de promover la consulta privada desde los domicilios.
