En medio de la campaña bonaerense, el Gobierno enfrenta una grave denuncia a través de grabaciones atribuidas a un exfuncionario. Ambos cargos públicos calificaron los señalamientos como falsos y los vincularon a una estrategia opositora para manchar la imagen oficial.
El subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo «Lule» Menem, rompe su silencio mediante un comunicado oficial para rechazar de plano las imputaciones en su contra que emergen de las polémicas grabaciones adjudicadas al exdirector de la ANDIS, Diego Spagnuolo. Paralelamente, Martín Menem, presidente de la Cámara Baja, salió en defensa de su entorno inmediato, alertando sobre una maniobra de desprestigio y asegurando su plena confianza en los funcionarios cuestionados.
A través de su cuenta personal en la red social X, el propio «Lule» Menem se refirió al escándalo, catalogándolo sin ambages como una “burda operación política del kirchnerismo”. En el texto publicado el domingo, el funcionario manifestó su frustración por verse en la necesidad de aclarar lo que considera una falsedad, argumentando que la magnitud de la acusación lo obligaba a pronunciarse. Aunque se abstuvo de confirmar o negar la autenticidad técnica de las grabaciones, fue contundente al afirmar: “puedo asegurar la ABSOLUTA FALSEDAD DE SU CONTENIDO”.
En su defensa, vinculó estratégicamente la emergencia de la denuncia con el calendario electoral, sosteniendo que se trata de “prácticas que solo buscan dañar la imagen del gobierno para obtener un rédito meramente electoral”, en alusión a los comicios próximos en la provincia de Buenos Aires. Finalizó su mensaje reivindicando la integridad de todos los funcionarios mencionados en la trama.
Desde otra tribuna, pero en la misma sintonía, Martín Menem se expresó durante la mañana en diversos medios. El titular de Diputados coincidió en tildar las imputaciones de “monumental operación” orquestada para impactar en la contienda electoral bonaerense. En declaraciones al canal A24, expresó su inquebrantable confianza en su primo y en la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, utilizando la expresión de que “pondría las manos en el fuego” por ambos.
Martín Menem profundizó en su teoría, sugiriendo que la virulencia de los ataques responde a la posibilidad de que las próximas elecciones “jubilen a una parte de la política”, lo que generaría, a su juicio, resistencias y campañas de desprestigio. “No tienen cómo atacarnos, porque en la gestión han sido un mamarracho en los últimos 20 años, y entonces tratan de llevarte al barro”, afirmó, anticipando que esta será la tónica durante las dos semanas restantes de campaña.
El núcleo de la controversia reside en los audios en los que una voz identificada como Diego Spagnuolo realiza graves afirmaciones. En uno de ellos, se lo escucha alegar que habría alertado al Presidente Javier Milei sobre presuntas actividades ilícitas de su hermana, Karina Milei, y acusar a personas del entorno inmediato del mandatario de estar “choreando” y desfalcando la agencia que él dirigía. En la grabación, también se menciona de manera directa a “Lule” Menem, lo que ha detonado la crisis política y las subsiguientes desmentidas.
