El Presidente priorizó encuentros con líderes empresariales y financieros en Los Ángeles, mientras se desmarcó de un show en Las Vegas y debió enfrentar versiones sobre la suspensión de un acuerdo clave para la exención de visas con Washington.
Tras el cierre de la campaña bonaerense de La Libertad Avanza, el presidente Javier Milei inició una visita exprés a los Estados Unidos, caracterizada por una agenda concentrada y modificaciones de último momento que generaron repercusión. El mandatario, quien debe regresar al país para el domingo de comicios legislativos en la Provincia de Buenos Aires, partió el miércoles por la noche con destino a Los Ángeles, con una escala técnica previa en Lima, Perú.
De acuerdo con fuentes oficiales, el itinerario del Jefe de Estado en suelo californiano fue intenso y se desarrolló en su totalidad este jueves. Tras su arribo por la mañana, su primera actividad consistió en un almuerzo de trabajo con el astronauta Noel del Castro. El encuentro central de la jornada se produjo más tarde con el influyente titular del Instituto Milken, Michael Milken, figura emblemática del mundo de las inversiones. La agenda económica se profundizó con una reunión posterior en la que Milei se congregó con el ministro de Economía, Luis Caputo, el embajador en Washington, Alec Oxenford, y un selecto grupo de inversores y empresarios.
El cierre de la actividad oficial incluyó dos reuniones consecutivas. La primera fue con el vicepresidente de la petrolera Chevron, Mark A. Nelson, un diálogo que se enmarca en la búsqueda de capitales para el sector energético argentino. Inmediatamente después, el Presidente mantuvo un encuentro con el empresario argentino Andy Kleinman. Concluidas estas citas, la comitiva presidencial emprendió el regreso a Buenos Aires el viernes por la mañana, hora local, para aterrizar en la madrugada del sábado.
Cambios de agenda y desmentidas
Uno de los aspectos que llamó la atención fue la cancelación de un viaje a Las Vegas, donde se había especulado con su presencia en el show de Fátima Flórez. Desde el entorno presidencial se atribuyó el cambio al éxito inesperado de una reunión prevista en Malibú, que obligó a reubicar todos los compromisos en Los Ángeles y a adelantar el retorno.
Sin embargo, la polémica más significativa surgió en torno a las tratativas para que la Argentina vuelva a ingresar al Programa de Exención de Visas. El sitio Axios reportó la suspensión de una reunión clave en Washington, supuestamente cancelada por el secretario de Estado Marco Rubio, lo que habría tomado por sorpresa a una delegación argentina que ya se encontraba en Miami.
Frente a estas versiones, el gobierno nacional reaccionó con firmeza. Fuentes oficiales calificaron la información como “falsas y maliciosas”, asegurando que la visita del director de la Aduana, Juan Pazo, respondía a una agenda técnica de modernización con la Customs and Border Protection (CBP) y no al acuerdo de visas. El embajador Oxenford, citando un desmentido de Homeland Security en la red social X, se refirió al episodio como un “vergonzoso” acto de desinformación y afirmó que el programa “goza de buena salud”, aunque la concreción del objetivo aún no tiene una fecha definida. La gira finalizó, así, entre reuniones de alto perfil financiero y el fuego cruzado de una disputa diplomática.
