Tras el resultado electoral en Buenos Aires, el Gobernador de Santa Fe rompe con la narrativa oficial y señala que “el dinero no le está llegando a la gente”. Critica la agresividad en la comunicación oficial y exige una agenda concreta para las provincias.
El Gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, introdujo una alerta pública sobre la apremiante situación microeconómica que afecta a la ciudadanía, marcando una clara distancia con la celebración oficial del ajuste macroeconómico nacional. Las declaraciones, difundidas a través de un video oficial de su gobierno y no en respuesta a la prensa, llegan en el contexto de la contundente victoria opositora en las elecciones bonaerenses, un resultado que, a su juicio, expresa un profundo malestar social.
Pullaro admitió con crudeza que existen “muchos problemas y dificultades” en la economía de las familias. “El dinero no le está llegando a la gente, a la gente no le está alcanzando”, afirmó, subrayando que el mensaje de las urnas fue contundente y trasciende una sola provincia. Este diagnóstico representa un viraje en la narrativa de su gestión, que hasta hace una semana ponderaba el ordenamiento de las variables macroeconómicas y centraba sus reclamos en el “interior productivo”, las rutas y las retenciones al agro, sin focalizar en la depreciación del salario o el alza del desempleo.
Más allá del fondo de la crisis, el mandatario radical instó al Gobierno nacional a una reflexión profunda, priorizando la “forma”. En una clara alusión al tono del vocero presidencial, Manuel Adorni, y otros funcionarios, Pullaro sentenció: “No se puede maltratar, agredir e insultar”. Sostuvo que no debe perderse nunca la sensibilidad, porque “cuando uno la pierde y encima termina siendo muy agresivo en la comunicación, creo que la gente le da la espalda”.
Respecto de la convocatoria lanzada por Adorni a los gobernadores, el santafesino se mostró dispuesto a concurrir, aunque aclaró que aún no hay una citación formal y que el tema se resolverá en el ámbito del espacio multipartidario Provincias Unidas. “Indudablemente cuando convoca el presidente siempre tenemos que ir a escuchar y a colaborar”, expresó. No obstante, advirtió que espera que se aborde una agenda concreta que incluya el crítico estado de las rutas nacionales, el financiamiento de las universidades y los drásticos recortes en salud, alimentos y medicamentos.
Pullaro defendió la gestión de su provincia, asegurando que en Santa Fe nadie carece de alimentos o remedios, y que se mantienen programas sociales clave como el boleto educativo gratuito. Enfatizó que la paz social que aún persiste en el país se debe a que las administraciones provinciales se están haciendo cargo de obligaciones que antes correspondían a la Nación. “El equilibrio fiscal no se puede hacer a costa de los demás, a costa de las deudas”, argumentó, revelando que el gobierno central ni siquiera les transfiere los fondos para cubrir el déficit mensual de la caja jubilatoria provincial.
En una comparación que resonará con fuerza en el oficialismo, el Gobernador concluyó con una lapidaria evaluación: “Ni el kirchnerismo fue tan cruel; no pagaban lo que correspondían, pero al menos pagan una parte”. Con esta afirmación, Pullaro no solo profundiza su nuevo tono crítico, sino que sitúa la discusión en la efectividad y la responsabilidad de la gestión nacional frente al drama social.
