Tras el Revés en Buenos Aires, Milei Intensifica su Agenda en una Semana Crítica

Tras el Revés en Buenos Aires, Milei Intensifica su Agenda en una Semana Crítica

El Presidente busca proyectar una imagen de actividad frenética frente a las elecciones de octubre, mientras intenta contener las internas gubernamentales y navegar un conflicto latente con los gobernadores.

En respuesta a la contundente derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, el presidente Javier Milei se apresta a desplegar una semana de hiperactividad pública, en un intento por reafirmar su liderazgo de cara a los comicios nacionales de octubre. Esta ofensiva de imagen ocurre en un contexto donde las pujas internas dentro de su coalición no cesan y la relación con las provincias se mantiene en un frágil equilibrio, tras años de tensiones y medidas de fuerza.

La jornada del lunes se presenta como la más densa de esta estrategia. Desde primera hora, el mandatario encabezará una reunión de la denominada «mesa política» en la Casa Rosada. Acto seguido, le tomará juramento al flamante ministro del Interior, Lisandro Catalán, una designación clave en el renovado –y forzado– esfuerzo por recomponer el diálogo con los jefes provinciales. Cerca del mediodía, convocará a la «mesa de Buenos Aires», un espacio que reúne a sus operadores en el distrito clave. Sin embargo, estos no son mecanismos novedosos; se trata de estructuras preexistentes al fracaso electoral, integradas por prácticamente los mismos actores.

El punto culminante de la jornada será la grabación de una cadena nacional, prevista para las 21 horas. En ella, el Presidente anunciará el envío al Congreso del Presupuesto Nacional 2026. Según fuentes oficiales, la iniciativa mantendrá inalterado el programa económico y se sustentará en el objetivo de «preservar el equilibrio fiscal». No se anticipan, no obstante, concesiones destinadas a las provincias, lo que contrasta con el discurso de acercamiento.

El martes, la agenda llevará a Milei a Asunción, Paraguay, para una reunión bilateral con su par Santiago Peña, y posteriormente brindará un discurso en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC). Pero el miércoles promete ser otro día de alta tensión, con el Congreso como epicentro. La Cámara de Diputados sesionará con el firme propósito de la oposición de derogar los vetos presidenciales que afectan a partidas para la salud pediátrica y el financiamiento de las universidades públicas. Para ello, los bloques opositores confían en reunir los dos tercios necesarios, en una sesión que estará acompañada por una masiva movilización en las afueras del edificio.

El difícil arte de gobernar: internas y desencuentros con las provincias

Tras la paliza en el bastión bonaerense, Milei intentó simbolizar su toma de control de la situación posando al frente de su equipo en el despacho presidencial. No obstante, entre sus colaboradores persiste la certeza de que el rol de conductor de espacios de debate y construcción política es uno que al Presidente ni le interesa ni sabe desempeñar.

La designación de Catalán al frente del reconstituido Ministerio del Interior –que había sido degradado a secretaría– es la prueba más clara de este cambio de tono forzoso. Luego de dos años de fricciones constantes y un trato áspero hacia los gobiernos locales, Balcarce 50 ahora busca que los gobernadores vuelvan a alinearse. Catalán, aún antes de asumir formalmente, ya mantuvo conversaciones con mandatarios aliados como Leandro Zdero (Chaco), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos). Estos se comprometieron a tender puentes con otros ex aliados, pero con una condición explícita: que los diálogos «sean conducentes», a diferencia de experiencias pasadas infructuosas.

Sin embargo, las acciones del Ejecutivo nacional contradicen sus gestos. En medio de este supuesto acercamiento, Milei vetó una ley unánimemente impulsada por los 24 gobernadores que establecía un nuevo y más equitativo esquema de distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Esta medida fue interpretada como una nueva señal de hostilidad, profundizando la desconfianza.

Un grupo de gobernadores, nucleados en el espacio «Provincias Unidas», se muestra particularmente reticente. Gustavo Valdés, de Corrientes, lanzó una crítica directa: «Si sos ministro del Interior tenés que levantar el culito de la silla de la Casa Rosada y tenés que comenzar a viajar al interior». Desde el oficialismo, aunque reconocen que con algunos mandatarios el vínculo será más difícil de reparar, se muestran desafiantes: «El vínculo no es irrecuperable».

La expectativa ahora reside en si el mensaje presidencial de la noche del lunes incluirá algún guiño concreto hacia las provincias o un plan alternativo para los ATN. Todo indica que no será así, y que el gobierno mantendrá su línea dura, aun declarando su intención de «tender puentes». Mientras, las internas entre «Las Fuerzas del Cielo» y los operadores políticos más tradicionales, como Sebastián Pareja en Buenos Aires, continúan su curso, en una pulseada por el control de la estrategia de cara a octubre. La semana, sin dudas, pondrá a prueba la capacidad de Milei para gobernar en medio de la tormenta.

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