La Cámara de Diputados definirá este miércoles el destino de las leyes de Pediatría y Universidades, en una jornada de alto voltaje político y presión callejera. El oficialismo, debilitado, apela a negociaciones con gobernadores para evitar una nueva derrota.
La Cámara de Diputados se apresta para un enfrentamiento de proporciones este miércoles, en una sesión especial que pondrá en jaque la estrategia política del presidente Javier Milei. El recinto será el escenario de una pulseada decisiva para determinar si se rechazan o confirman los vetos presidenciales a las leyes de Emergencia en Pediatría y de Financiamiento Universitario, normas que el oficialismo libertario busca anular pese a su amplia aprobación parlamentaria previa.
La jornada, que promete extenderse hasta altas horas de la noche, trasciende el ámbito legislativo para expresarse también en las calles. Una multitudinaria movilización convocada por la comunidad universitaria, trabajadores de la salud, gremios y movimientos sociales se congregará frente al Congreso Nacional para exigir a los legisladores que se impongan a «la motosierra» del Ejecutivo y ratifiquen ambas leyes.
Frente a esta presión social, la Casa Rosada contrapone una estrategia de acuerdos cupulares y distribución discrecional de fondos. Luego de haber vetado la ley que garantizaba un reparto equitativo de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias, el Gobierno ha optado por enviar esas partidas de manera selectiva a gobernadores aliados. Los mandatarios de Chaco, Leandro Zdero; de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; de Misiones, Hugo Passalacqua; y recientemente el de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, han sido beneficiarios de esta política, con el manifiesto objetivo de que aporten los votos necesarios para blindar los vetos presidenciales.
La incógnita central reside en si los diputados provinciales que responden a estos gobernadores estarán dispuestos a «inmolar» su imagen pública y alinearse con el Gobierno nacional en dos temas de una sensibilidad social extrema, máxime en un contexto de campaña electoral y luego de la abrumadora derrota que el oficialismo sufrió en las elecciones bonaerenses, que mostró un claro viraje del humor político.
Un temario explosivo y ampliado
La sesión, solicitada por el arco opositor y pautada para las 13 horas, tiene como puntos excluyentes el tratamiento de los vetos a las leyes de Pediatría y Universidades, en ese orden. Sin embargo, el temario se completa con una serie de iniciativas que también generan intranquilidad en Balcarce 50.
Entre ellas, se incluyen pedidos de informes verbales a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, al ministro de Salud, Mario Lugones, y al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, por las presuntas coimas en la compra de medicamentos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). También se debatirá la creación de una comisión investigadora por el escándalo del fentanilo contaminado y se tratará una media sanción del Senado que modifica el régimen de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), estableciendo plazos para su tratamiento y permitiendo que el rechazo de una sola cámara los derogue.
Voto a voto en un escenario incierto
La ley de Emergencia en Pediatría, impulsada por la crítica situación del Hospital Garrahan, fue aprobada el pasado 6 de agosto por una abrumadora mayoría de 159 votos a favor, superando holgadamente los dos tercios requeridos. La misma coalición opositora –integrada por Unión por la Patria, Encuentro Federal, Democracia Para Siempre, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y sectores de la UCR y el PRO– es la que ahora puja por rechazar el veto presidencial. El oficialismo, por su parte, confía en el apoyo de su alianza más fiel con la mayoría del PRO y de varios bloques provinciales.
La disputa se centra en los 26 legisladores que, por diversos motivos, estuvieron ausentes en aquella votación histórica. La efectividad del «plan platita» mediante los ATN enviados a gobernadores amigos es una variable que se pondrá a prueba frente a la presión de la movilización popular. La conducta de los bloques de Misiones, Mendoza, Entre Ríos y Santa Fe, cuyos gobernadores recibieron fondos, es impredecible y podría definir el resultado.
En el caso del Financiamiento Universitario, el panorama es similar aunque levemente más complejo para la oposición. El proyecto había obtenido 158 votos a favor, faltando únicamente un sufragio para alcanzar los dos tercios en esa oportunidad. Aquí, la mirada está puesta en los 19 ausentes de aquella jornada.
Un factor de alta volatilidad lo constituye el flamante bloque «Coherencia», escindido de la bancada libertaria, que agrupa a cuatro diputados disconformes con la línea oficialista, especialmente tras el escándalo de la ANDIS. Su postura, que prometen definir de manera unificada, añade otro grado de incertidumbre a un desenlace que se anuncia ajustado y que marcará un nuevo hito en la tensa relación entre el Gobierno y un Congreso que le es cada vez más esquivo.
