Atlético Tucumán se impuso en el marcador tras una falla del arquero millonario, figura clave a pesar del desliz, en un partido que reavivó los rumores sobre su futuro en el club.
El duelo entre River Plate y Atlético Tucumán en el Estadio Monumental José Fierro, arrancó con un guion adverso para el conjunto millonario. El Decano, desde el pitido inicial, imprimió una intensidad notable y logró adelantarse en el tanteador tras un desacierto del guardameta Jeremías Ledesma, en una noche que mezcló la resistencia con la polémica para el arquero.
La acción inicial del cotejo mostró la actitud del visitante. A los sesenta segundos, Leandro Díaz se desplomó dentro del área riverplatense solicitando un penal, una reclamación que el árbitro Facundo Tello descartó de inmediato. La réplica del Millonario llegó mediante un veloz contragolpe que culminó con la caída de Colidio en los aledaños del área tucumana. Sin embargo, la presión del elenco local no cedió. A los cuatro minutos, Adrián Sánchez, antiguo jugador de Boca Juniors, generó el primer amago de peligro real con un desborde por la derecha y un remate cruzado que Ledesma contuvo con esfuerzo.
Poco después, el VAR desairó a los locales al anular un tanto de Díaz por una posición adelantada, tras una dudosa maniobra en el área. La insistencia tucumana tendría su recompensa minutos más tarde. A la duodécima minuta, un centro ajustado de Díaz complicó a Ledesma, quien no logró dominar el esférico y concedió un córner. En la subsiguiente jugada aérea, el paraguayo Clever Ferreira se anticipó a la salida dubitativa del arquero y, con un testarazo preciso, estableció el 1-0.
Pese al traspié, Ledesma se erigió como el principal obstáculo para que el marcador no se ampliara. A los quince minutos, realizó una atajada espectacular ante un potente disparo de Mateo Bajamich, desviando el balón al corner y evitando una diferencia mayor. Ya en el segundo período, volvió a brillar al volar para rechazar un intento de media distancia de Damián Martínez, demostrando una fortaleza mental encomiable tras el primer error.
La performance del arquero reabrió un antiguo debate sobre su situación en el club. Llegado a mediados de 2024 por una suma cercana a los 3,5 millones de dólares, su rol ha estado supeditado a la indiscutida titularidad de Franco Armani. Este encuentro representó apenas su segunda presentación en el Torneo Clausura, sumándose a la victoria 4-2 ante Godoy Cruz.
La sombra de la especulación sobre su futuro volvió a planear. En marzo, una publicación en su cuenta de Instagram, realizada instantes antes de que el plantel viajara para un partido de Copa Argentina, fue interpretada por una porción de la hinchada como una señal de malestar por la falta de oportunidades, e incluso como un presagio de una posible salida. El revuelo en las redes sociales fue tal que el propio jugador optó por eliminar la publicación.
No obstante, fuentes internas del club de Núñez consultadas aseguraron que la intención del guardameta no fue la que se leyó en el entorno virtual. Desde la institución se sostiene que el futbolista se encuentra a gusto y tiene la plena intención de cumplir con su contrato vigente, despejando así los rumores de un descontento que, por ahora, parece haberse quedado en las redes.
