El expresidente aseguró que su espacio político está “más vivo que nunca”, aunque advirtió sobre la necesidad de mejorar la gestión y el diálogo en el oficialismo. Descartó una nueva postulación personal y subrayó su apoyo crítico al Gobierno.
En un contexto de redefiniciones políticas, el expresidente Mauricio Macri reivindicó la vigencia del PRO y confirmó que su partido presentará un candidato presidencial en las elecciones de 2027. Durante su participación en el seminario “Puentes, dialogar para construir”, realizado en Chile, el líder opositor afirmó que su espacio se encuentra “más vivo que nunca” y cuenta con una cantera de cuatrocientos dirigentes, aunque admitió que aún carece de una figura conocida para competir a nivel nacional.
Macri insistió en que, por el momento, la prioridad del PRO es respaldar las reformas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei, a quien consideró portador de “las ideas correctas”. No obstante, realizó observaciones sobre la gestión oficialista, señalando la urgencia de fortalecer el diálogo y la capacidad de implementación de las políticas públicas.
Respecto de su relación con el Presidente, el exmandatario recordó sus encuentros privados en Olivos, donde mantuvieron conversaciones francas. “Me invitó de vuelta a comer algunas milanesas, volveremos a hablar. Él acepta conmigo que yo vaya y le diga lo que pienso”, relató. Sin embargo, advirtió que Milei enfrenta un desafío crucial: aprovechar esta “segunda oportunidad” que, según Macri, pocos tienen en la vida.
En tono reflexivo, el expresidente reconoció que el actual Gobierno logró desactivar una “bomba” económica que habría elevado la pobreza a niveles catastróficos, aunque remarcó que ahora debe cerrar la brecha entre el discurso y su ejecución. Aseguró que existe un 40% de la ciudadanía que respalda las ideas liberales, pero insistió en que es indispensable ampliar esa base mediante una mayor institucionalidad, tolerancia y trabajo en equipo.
Macri también se refirió a su vínculo con el expresidente estadounidense Donald Trump, a quien conoce desde hace más de cuatro décadas. Destacó que el respaldo de Washington, tanto durante su mandato como en la actualidad, ha sido fundamental, especialmente en la renegociación con el Fondo Monetario Internacional.
Finalmente, el exjefe de Estado descartó de plano una nueva candidatura presidencial. “No me convencieron el 23, difícil me convenzan en el 27”, afirmó, y explicó que la exposición familiar y la virulencia del ambiente político lo alejan de una posible vuelta a la contienda electoral. Concluyó haciendo un llamado a construir más diálogo, previsibilidad y confianza en la dirigencia, en un tiempo donde, según dijo, “cualquiera con dos seguidores en Twitter se siente un genio”.
