La Dirección del nosocomio y el Gobierno nacional iniciaron expedientes disciplinarios contra delegados y activistas. Los gremios convocan a un Cabildo Abierto para rechazar lo que califican como una persecución destinada a castigar la lucha gremial.
Un clima de tensión y conflicto se instaló en el Hospital Garrahan, luego de que los trabajadores consiguieran un incremento salarial del 61% tras seis meses de intensas medidas de fuerza. La victoria, sin embargo, se vio empañada por denuncias de represalias por parte de las autoridades. Según afirmaron los representantes gremiales, la Dirección del establecimiento, en sintonía con el Gobierno nacional de Javier Milei, ha iniciado sumarios disciplinarios contra varias decenas de empleados, con un marcado enfoque en delegados y activistas sindicales.
Alejandro Lipcovich, secretario general de la Junta Interna de ATE en el Garrahan, reveló una coincidencia temporal que considera reveladora: el mismo día en que se acreditó el aumento salarial en las cuentas, la Dirección procedió a notificar los sumarios a quienes lideraron las protestas. Lipcovich subrayó que el incremento obtenido “quiebra por completo el tope paritario del gobierno, que se ubicaba entre el 1 y el 2%”, un logro que atribuye directamente a la lucha sostenida durante más de medio año.
En esta línea, el dirigente advirtió que la estrategia gubernamental busca “golpear la organización de los trabajadores”. Más allá de las sanciones disciplinarias, señaló la aplicación de lo que denominó “descuentos criminales” sobre los haberes, los cuales ascenderían a la suma de quinientos mil pesos. Frente a este escenario, anunció que la comunidad laboral del hospital, en conjunto con familiares y vecinos, realizará un Cabildo Abierto el próximo jueves a las 16 horas en las puertas de la institución.
Desde la misma perspectiva, Gerardo Oroz, delegado adjunto de ATE, tildó los sumarios de “truchos” y los interpretó como un reflejo de la impotencia del Gobierno ante el resultado exitoso de la huelga. El dirigente gremial remarcó que la experiencia del Garrahan evidencia que una eventual Reforma Laboral “no tiene posibilidad de avanzar si los trabajadores se movilizan con la determinación demostrada en el hospital”.
Consultados sobre los fundamentos de las acusaciones, fuentes sindicales expresaron perplejidad. “Los sumarios nos llegaron por correo electrónico el viernes pasado. En su contenido no se especifica con claridad de qué se nos acusa; se menciona que permanecimos en la Dirección, lo cual no constituye delito alguno. Estábamos esperando para dialogar con el director. Es una maniobra más para enturbiar el triunfo del 61%; si no fuera por esto, inventarían otra cosa. No tienen nada concreto”, afirmaron en declaraciones a un medio nacional.
Como respuesta directa a estas medidas, se llevará a cabo un Cabildo Abierto en el hall central del Hospital Garrahan. La convocatoria, que contará con modalidad presencial y virtual, está impulsada por la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y la Junta Interna de ATE. El objetivo central será organizar la defensa del hospital público y contestar las acusaciones de “coacción, resistencia a la autoridad y usurpación” que pesan sobre referentes sindicales como Norma Lezana, secretaria general de la APyT.
