En el duelo ante Angola, Scaloni evalúa a un grupo de futbolistas que pugnan por un lugar en el plantel que defenderá la corona en 2026. Con el reloj en cuenta regresiva, cada minuto en cancha vale oro para aquellos que buscan convencer al técnico.
El encuentro amistoso de este viernes contra Angola representa mucho más que un simple cierre de temporada para la Selección Argentina. Se constituye, en esencia, como la última evaluación de peso que dispondrá Lionel Scaloni previo a delinear la nómina definitiva que hará frente al Mundial de 2026. El partido en Luanda se erige como un examen crucial para el estratega, considerando que el próximo año no habrá espacio para nuevos experimentos. Incluso una eventual Finalíssima ante España en marzo convocaría al bloque que viajará a Norteamérica, y los amistosos de junio, a escasos días del inicio de la cita mundialista, estarán reservados para los jugadores que ya tengan el pasaje asegurado.
En este contexto de máxima presión, la oportunidad de brillar ante Angola adquiere una relevancia superlativa para nueve futbolistas del plantel. No obstante, pese a las ausencias de varias figuras clave como Nahuel Molina, Enzo Fernández y Julián Álvarez, la posibilidad de que todos ellos dispongan de minutos en el terreno de juego parece una incógnita.
Entre los postulantes, las perspectivas de integrar el combinado campeón aparecen más sólidas para Nicolás Paz y José Manuel López. El mediocampista recibió el espaldarazo del propio Lionel Messi, quien en los entrenamientos de Ezeiza lo destacó ante Scaloni como un talento distintivo. Por su parte, «el Flaco» López, figura del Palmeiras, cautivó al cuerpo técnico en las prácticas y actualmente se perfila como la tercera opción en la delantera, detrás de Lautaro Martínez y Julián Álvarez, contando con probabilidades firmes de asegurar su lugar.
En un segundo plano se ubican Marcos Senesi y Valentín Barco. La chance del defensor parece vinculada al estado de salud de Lisandro Martínez, quien se recupera de una grave lesión. Mientras, Barco, reinventado en el mediocampo de su club, libra una batalla por convertirse en una alternativa de recambio en caso de bajas. Para el resto de los convocados –Máximo Perrone, Kevin Mac Allister, Emiliano Buendía, Joaquín Panichelli y Gianluca Prestianni– el camino hacia el Mundial se vislumbra, por el momento, más estrecho. Cabe destacar que Panichelli, compañero de Barco y goleador en el campeonato francés, emerge como un rival directo para López en la pugna por el puesto de delantero.
Un factor determinante que podría ampliar o reducir estas oportunidades será el tamaño final de la lista. La FIFA comunicará en diciembre si las nóminas serán de 26, 28 o 30 jugadores, una decisión crucial dada la expansión del torneo a 48 selecciones y el consecuente aumento de partidos, lo que exigiría una plantilla más profunda para aspirar al bicampeonato.
Con la columna vertebral del equipo prácticamente definida, Scaloni encara la recta final con al menos cinco vacantes por cubrir en posiciones específicas: un arquero, un defensor central, un lateral izquierdo, un mediocampista central y otro ofensivo, además de un delantero. El partido en Angola no es un mero trámite; es la penúltima frontera para quienes sueñan con vestir la albiceleste en la mayor cita futbolística. El tiempo para las pruebas se agota, y la búsqueda de la gloria eterna comienza a tomar su forma final.
