El dólar mayorista cerró en $1457 en una jornada de anticipación por el inicio del sistema de bandas cambiarias. El Banco Central proyecta que el mecanismo aportará previsibilidad, mientras el Gobierno redobla la búsqueda de divisas informales para reforzar las reservas.
El mercado cambiario inició la última semana del año con una clara tendencia alcista, en medio de un ambiente de expectativa por la implementación del renovado esquema de bandas que comenzará a regir a partir del próximo miércoles. La divisa estadounidense exhibió un firme avance en todas sus cotizaciones, marcando el pulso de una economía que aguarda las nuevas reglas monetarias.
En el segmento oficial, el tipo de cambio mayorista finalizó la jornada del lunes en 1457 pesos, lo que representa un incremento de 4,50 unidades respecto al cierre del viernes pasado. Por su parte, la venta al público en el Banco de la Nación Argentina se ubicó en 1475 pesos. El valor promedio calculado por el Banco Central alcanzó los 1477,22 pesos, consolidando la presión compradora.
Los mercados no regulados no quedaron al margen de esta dinámica. La cotización informal, conocida como «blue», trepó hasta los 1540 pesos. En los canales financieros, el panorama fue dispar: mientras el Contado con Liquidación se mantuvo estable alrededor de los 1530 pesos, el dólar MEP registró una suba, concluyendo en 1486,95 pesos. Los contratos a futuro, por su parte, reflejaron ajustes significativos, con proyecciones que sitúan la paridad cerca de los 1658 pesos para mediados del próximo año.
El foco de la atención se concentra en el inminente debut del sistema de bandas, que suplantará al actual mecanismo de intervención. A partir de enero, los límites mínimo y máximo de la cotización se reajustarán mensualmente de acuerdo con la inflación reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. El primer movimiento, calculado en un 2,5%, se alinearía con el índice de precios correspondiente al mes de noviembre.
Desde la autoridad monetaria se manifestó confianza en que la conjunción de una reactivación económica, un proceso de remonetización y la continuidad en las adquisiciones de divisas permitirá consolidar el nivel de reservas internacionales. El Banco Central subraya que el nuevo diseño persigue otorgar mayor certidumbre al vincular directamente la evolución del tipo de cambio con la dinámica inflacionaria doméstica.
En un frente paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, intensificó su presión sobre la banca privada para facilitar la captación de dólares provenientes del mercado informal. Ante las dificultades operativas señaladas, el funcionario promocionó al Banco Nación como la alternativa más viable para depositar efectivo físico con disponibilidad inmediata, una medida respaldada por la Ley de Inocencia Fiscal que aún aguarda su reglamentación. Este mensaje evidencia la determinación oficial por acumular divisas a través de todos los conductos disponibles, una estrategia que suscita interrogantes respecto a su solidez y alcance a mediano plazo.
En los mercados de capitales, los bonos denominados en moneda extranjera abrieron la semana con ganancias, favorecidos por la reciente sanción del Presupuesto Nacional para el año 2026. Este impulso permitió que el indicador de riesgo país se contrajera hasta los 571 puntos básicos, en un escenario donde los inversores evalúan la capacidad de la administración para mantener la estabilidad cambiaria y honrar los compromisos de deuda venideros.
Los títulos Globales con vencimiento en 2029 y 2038 lideraron las recuperaciones. No obstante, el panorama en el mercado accionario local mostró signos de debilidad. Los certificados de empresas argentinas que cotizan en Wall Street cerraron mayoritariamente en rojo, y el índice S&P Merval cedió un 0,4% medido en pesos. La baja más pronunciada correspondió a Transener, cuya cotización se vio afectada por los avances del Gobierno en el proceso para concretar su privatización.
