Agentes fronterizos abrieron fuego contra dos sujetos, señalados por Seguridad Nacional como presuntos miembros de una organización criminal. Las autoridades municipales exigen una investigación y la paralización inmediata de las redadas, en medio de un clima de alta tensión nacional.
Un violento episodio conmocionó a Portland la noche del jueves, cuando oficiales federales del Departamento de Seguridad Nacional efectuaron disparos contra dos individuos durante una operación antimigrantes. Los hechos, confirmados por la Oficina de Policía local, fueron reseñados inicialmente por The New York Times y han generado una inmediata reacción de repudio por parte de las autoridades municipales.
Según los reportes iniciales, los sujetos heridos a bala habrían recibido los impactos de agentes federales adscritos a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Horas después del suceso, la Secretaría de Seguridad Nacional emitió un comunicado a través de la red social X, sosteniendo que las víctimas «serían» integrantes de la organización venezolana Tren de Aragua –designada como narcoterrorista durante la administración Trump– y alegando que los mismos «habrían intentado atropellar a los agentes» con un vehículo.
La respuesta del gobierno local no se hizo esperar. El alcalde Keith Wilson, citado por el medio OregonLive, expresó una enérgica condena minutos después de conocerse la noticia. «No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se erosionan las protecciones constitucionales y aumenta el derramamiento de sangre», declaró Wilson, añadiendo que «Portland no es un campo de entrenamiento para agentes militarizados». El edil instó de manera formal al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) a suspender todas sus actividades en la ciudad hasta que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente sobre lo ocurrido.
Cabe destacar que, si bien la responsabilidad de los disparos recaería en agentes de la Patrulla Fronteriza y no directamente del ICE, ambas agencias dependen de la misma Secretaría de Seguridad Nacional y comparten competencias en la aplicación de la ley migratoria. La principal distinción operativa radica en el ámbito de acción: el ICE tiene jurisdicción en todo el territorio nacional, mientras que la CBP concentra sus funciones en las regiones fronterizas y sus inmediaciones.
El episodio se produce en un contexto de extrema sensibilidad, a raíz de la muerte de una persona a manos de un agente del ICE en Minneapolis, evento que desencadenó protestas masivas. Ante el temor de que la violencia pueda escalar, el jefe de la Policía de Portland, Bob Day, pidió públicamente calma a la comunidad. Day confirmó que la investigación del tiroteo en Portland está ahora bajo la jurisdicción del Buró Federal de Investigaciones (FBI). «Entendemos la intensa emoción y tensión que muchos sienten tras el tiroteo en Minneapolis, pero pido a la comunidad que mantenga la calma mientras trabajamos para obtener más información», manifestó el jefe policial.
El caso ha reavivado el debate sobre los métodos y el alcance de los operativos migratorios federales en ciudades del interior del país, poniendo en el centro de la discusión los límites del uso de la fuerza y la coordinación –o falta de ella– con las autoridades locales. La demanda del alcalde Wilson para detener las operaciones pendiente de investigación marca un nuevo capítulo en el enfrentamiento entre algunas administraciones municipales y las políticas de inmigración a nivel federal.
