Trump acusa a Teherán quebrantar la tregua en Ormuz y lanza una demoledora amenaza: “Destruiremos cada puente y cada planta energética”

Trump acusa a Teherán quebrantar la tregua en Ormuz y lanza una demoledora amenaza: “Destruiremos cada puente y cada planta energética”

El mandatario estadounidense deslizó graves imputaciones contra la República Islámica por supuestos disparos contra naves extranjeras en el estratégico corredor marítimo, mientras confirmó el envío de una delegación a Pakistán para retomar las conversaciones de paz en vísperas del vencimiento del cese de hostilidades.

En una nueva escalada verbal que sacudió el tablero diplomático de Medio Oriente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, denunció este domingo a Irán como responsable de haber quebrantado el frágil alto el fuego vigente en la región, luego de presuntos ataques perpetrados en las aguas del estratégico Estrecho de Ormuz. Lejos de limitarse a la acusación, el gobernante acompañó su reclamo con una advertencia catastrófica: si la nación persa no accede a un pacto, su administración no dudará en aniquilar toda la infraestructura civil clave del país rival.

A través de un encendido mensaje difundido en su plataforma Truth Social, el jefe de la Casa Blanca sostuvo que fuerzas iraníes habrían abierto fuego contra embarcaciones de carácter internacional, mencionando específicamente a un navío de bandera francesa y a un buque de carga perteneciente al Reino Unido. Tal comportamiento, subrayó el republicano, constituye una “vulneración total” de los compromisos adquiridos en el acuerdo de suspensión de combates que hasta ahora permitía contener la tensión en una de las zonas más volcánicas del planeta.

En su extensa publicación, el magnate también dedicó un párrafo al impacto financiero que generaría un eventual cierre del Estrecho de Ormuz, reconocido como uno de los pasadizos energéticos más vitales del globo por donde transita un porcentaje abrumador del crudo mundial. Según sus cálculos, Teherán sufre pérdidas cercanas a los 500 millones de dólares diarios si la vía marítima se obstruye. En contraste, afirmó con énfasis que la economía estadounidense no solo resulta inafectada, sino que incluso se están desviando cargamentos hacia puertos domésticos como los de Texas, Luisiana y Alaska, reforzando la autosuficiencia energética de su país.

Luego de arremeter nuevamente contra el liderazgo iraní —al que mencionó bajo la figura de Mojtaba Khamenei—, Trump soltó una noticia que agregó una capa de urgencia al panorama: una delegación norteamericana viajará este lunes hacia Pakistán con el objetivo de reanudar las pláticas de paz con la República Islámica. La misión diplomática aterrizará en Islamabad cuando apenas queden horas para que expire la tregua que había permitido un alto el fuego en Medio Oriente. “Van a Islamabad, Pakistán; estarán allí mañana por la noche para negociar”, confirmó el mandatario, en medio de un operativo de blindaje de la zona diplomática de la capital pakistaní, el mismo escenario que albergó la primera ronda de conversaciones.

Sin embargo, lo que pudo interpretarse como un gesto hacia la vía del diálogo se tornó rápidamente en una intimidación sin precedentes. El tono del mensaje presidencial se endureció hasta convertirse en una sentencia: si Irán no acepta los términos planteados, Washington pasará a la acción militar contra puntos neurálgicos del país. “Estamos ofreciendo un TRATO muy justo y razonable, y espero que lo acepten porque, si no lo hacen, Estados Unidos destruirá todas las centrales eléctricas y todos los puentes de Irán. ¡SE ACABÓ EL SEÑOR AMABLE!”, exclamó Trump en mayúsculas, para luego agregar: “Bajarán rápido, bajarán fácilmente y, si no aceptan el ACUERDO, será un honor para mí hacer lo que se deba hacer, lo que otros presidentes debieron haber hecho con Irán durante los últimos 47 años. ¡ES HORA DE QUE SE ACABE LA MÁQUINA DE MATAR DE IRÁN!”.

Estas declaraciones, de una crudeza inusual incluso para el estilo beligerante del gobernante, han encendido todas las alarmas en la comunidad internacional. Analistas geopolíticos advierten que el Estrecho de Ormuz representa el punto más vulnerable del comercio petrolero global, y cualquier chispa en esa zona podría desatar una conflagración de impredecibles consecuencias. Mientras tanto, la cancillería iraní aún no ha emitido una respuesta oficial, aunque fuentes cercanas al régimen insinúan que las acusaciones de Trump no son más que un pretexto para justificar futuras agresiones. La comunidad mundial observa con creciente desazón el reloj que marca el fin de la tregua, y todas las miradas apuntan ahora a Islamabad, donde el destino de la paz o la guerra podría definirse en cuestión de horas.

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